Honduras 504

Sergio Suazo Lang: un talento aún sin apreciar e interpretar en Honduras

SAN PEDRO SULA. Son muchísimos los adjetivos que se podrían utilizar para describir al célebre músico y maestro Sergio Suazo Lang, una de las más grandes figuras de la música hondureña en las últimas décadas.

Aunque el reconocido pianista dio su último adiós, deja un legado artístico que continúa sin ser apreciado y mucho menos interpretado; mismo que, paradójicamente, es más conocido a nivel internacional que en su propia tierra.

El llamado «arte de las musas» fue el gran amor de su vida y, literalmente, corría por sus venas.

Tenía ascendencia suiza por parte de su abuelo materno, Julio Lang, quien fue violinista y de quien heredara también el gusto por la música de la tradición europea y una destacada creatividad.

Pianista Sergio Suazo Lang
Foto: Social Media

Por supuesto, la calidez y el talento catracho eran aportación de sus padres: Marco Antonio Suazo Varela, un ejecutante innato de la guitarra con un don increíble; y la dama Estela Lang de Suazo.

Sergio Suazo Lang nació en 1956. Comayagua es la ciudad que le vio nacer y que siempre se sentirá orgullosa de un hijo tan prolífico y destacado en el mundo del arte.

Su pareja fue la pintora ceibeña Magda Díaz de Suazo. A pesar de sus ocupaciones, fue un gran padre y un hombre de familia lleno de gratitud hacia su hogar y sus hijos.

«Es increíble la empatía que tenía y su capacidad. Lo pude ver como compañero y como profesor. Yo no recibí clases con él, pero definitivamente cada plática suya era una clase; cada charla que teníamos era una vivencia en donde él mostraba su experiencia de una forma sencilla, humilde y clara».

Santos Valladares – Jefe Departamento de Arte UNAH-VS

Como músico, Sergio Suazo Lang era admirable en muchos sentidos. Sin embargo, su calidad de ser humano y amabilidad es lo que complementaba a la perfección su gran talento.

Era un hombre educado, elegante, que demostraba su pasión por la música en cada palabra, comentario o clase y trasladaba a los alumnos el amor por escuchar, por ser en y por participar en la música.

Sencillamente, un caballero a nivel de primer mundo.

«Su perspectiva del mundo moderno, del tipo de música, él la podía transmitir con elegancia y respeto. Lograba transmitir y enseñar que la música no solo es para divertirse, sino que también tiene elementos que la hacen un arte».

Santos Valladares – Jefe Departamento de Arte UNAH-VS

La obligación de ir más allá

Motivado por su amor a la música, Sergio Suazo Lang decidió prepararse académicamente. Esa fue una especie de compromiso consigo mismo y su nación, que es un eminente ejemplo para las nuevas generaciones.

Durante el momento en que a él le tocó estudiar, no se había desarrollado fuertemente la educación musical en Honduras. Entonces tomó la determinación que casi es una regla para aquellos que quieren triunfar en el arte: emigrar.

Tras concluir su educación secundaria en el país, se trasladó a Perú en 1977, en donde comenzó a formarse como pianista, estudios que concluyó un año después en el Conservatorio Nacional de Guatemala, pasando ocasionalmente por San Pedro Sula.

Indiscutiblemente, la cúspide de su carrera fue en Canadá. Allí residió desde 1980 hasta 1992, lapso en que culminó de manera distinguida su licenciatura en música y una maestría en composición, en el Conservatorio de Música de Quebec y la Universidad de Montreal, respectivamente.

Su educación en un país de primer mundo y al lado de grandes maestros de la época le dieron una visión diferente del arte, que queda para siempre evidenciada en sus palabras.

«Nunca he pensado mi música bajo una técnica compositiva en particular, lo único que puedo decir es que por la dicha de haber estudiado en el extranjero pude darme cuenta que en todas las corrientes que existen hay compositores, talentosos y que de cierta manera desafían nuestra percepción de la música».

Sergio Suazo Lang

En cuanto a su natal Honduras, la representó dignamente y por ello fue también una estrella internacional en sus años de estudio en el país norteamericano.

Para entonces, destacó en numerosos conciertos y no solo como intérprete, sino también como compositor de obras para piano, orquesta y canto.

En 1984 se le otorgó el premio a mejor composición musical por la Asociación Canadiense de Compositores, CAPAC. Tal fue su reconocimiento en este país, que parte de sus obras han sido archivadas en bibliotecas de las ciudades en que brilló.

Ya entrada la década de los años noventa, está de regreso en Honduras. Parte de sus proyectos en su localidad fue fundar el concierto Del Barroco al Jazz a beneficio de la Fundación Sampedrana del Niño, cuya primera edición se realizó el 3 de diciembre de 2003.

Esta cita artística fue el estreno del para entonces nuevo teatro Francisco Saybe y se consagró como el primer concierto realizado en este recinto. En 2019, el evento celebró su novena edición.

Como maestro y mentor, fue catedrático titular en al Universidad Nacional Autónoma de Honduras, la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán y la UNITEC.

Foto: Social Media

Además, profesor en la Escuela de Aplicación Musical y la Escuela de Música Victoriano López, donde formó muchos niños que hoy son grandes artistas.

«Me parece que fue muy pronta su partida, porque él todavía podía aportar mucho más al país. Por su trayectoria, muchos alumnos y docentes logramos aprender de él».

Santos Valladares – Jefe Departamento de Arte UNAH-VS

Sergio Suazo Lang estaba impartiendo la asignatura de Apreciación Musical y Análisis en UNAH-VS durante el segundo período académico, antes de ser internado y fallecer en agosto de 2020.

Curiosamente, la última clase virtual de esta sección se impartió el mismo día de su deceso.

Foto: Social Media

Simplemente, un genio

El maestro Sergio Suazo Lang será por siempre recordado como uno de los músicos hondureños más importantes de los últimos años. Su trayectoria y su obra musical fueron nada menos que impecables.

Los estilos musicales en los que se enmarcó son varios, claramente influenciados por las tendencias artísticas que tuvieron lugar a lo largo de todo el siglo 20.

Fue un exponente innato del impresionismo y el modernismo en Honduras, llegando a experimentar dentro de las nuevas formas del post-modernismo.

«Algo que siempre me impactó del maestro es que comentaba que sus obras no pensaba hacerlas en un formato o un estilo, sino que las dejaba ser, que conforme venía su inspiración y las ideas fueran tomando su propia vida y se fueran construyendo, de modo que la misma pieza decidiera los elementos que ella misma tendría».

Santos Valladares – Jefe Departamento de Arte UNAH-VS

Es por ello que su obra no ha podido ser apreciada ni tocada. De hecho, incursionó también en el llamado dodecafonismo, una compleja técnica de composición moderna de la que prácticamente no hay producción en el país.

Por último, se apasionó por el jazz en ciertos momentos; todo con el vivo deseo de crear nuevos conceptos y conformar un estilo que quedara para el futuro.

«Habemos muchos que nos quedamos creyendo que la música se detuvo con Mahler, Stravinsky, Lutowlasky, Dutilleux, Messian… todos ellos geniales como sus antecesores, pero hay que recordar la música de nuestro siglo tiene la obligación ir más allá y sólo el artista creador la puede descubrir (en) el sendero de lo jamás escuchado».

Sergio Suazo Lang
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