
La despedida para el periodista y catedrático René Gavarrete
La comunidad periodística ha agradecido los consejos de su mentor y colega de profesión
ICONOS Mag
Texto Luis Hernandez
11 febrero, 2026
San Pedro Sula. La carrera de periodismo de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras UNAH campus Cortés, ha realizado la emotiva despedida para René Orlando Gavarrete Moreno tras su inesperado adiós y llegada al reino celestial.

La tarde de ese miércoles, catedráticos, universitarios, egresados y periodistas han dado el último adiós a un caballero ejemplar, magnífico consejero y amigo como muy pocos.
Su trayectoria y legado son incomparables. La tristeza han invadido a quienes compartieron con él en los pasillos y aulas de la máxima casa de estudios.
Han sido incontables los mensajes de agradecimiento para René Gavarrete. Los augurios han tenido una similitud significativa: «gracias licenciado por confiar en mis capacidades aún cuando no confiaba en mí mismo».
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Tenía un afilado ojo para saber el potencial de sus pupilos y por ello, siempre los motivó a persistir y mirar hacia el éxito profesional.
Sabía mucho y enseñaba más, su voz era poética y sus clases un deleite para conocer el verdadero periodismo: siempre fue el mejor.
Era parte de una profesión donde el egoísmo y la envidia han contaminado la noble carrera, sin embargo, él era diferente. Siempre se alegró al escuchar los logros de sus estudiantes.


Aunque ya tenía una amplia carrera, llena de experiencia e innumerable conocimiento, siempre convivió con sus alumnos en igualdad. Para René Gavarrete, desde que una persona iniciaba la carrera de periodismo, ya lo consideraba colega.
Muchos de los periodistas que hoy trascienden en los medios nacionales, recuerdan cuando conversaban con su mentor sobre ejercer la profesión en una empresa.
En ese momento, no dudaba en brindar apoyo e inmediatamente recomendaba a los universitarios con los periodistas consagrados para que otorgaran una oportunidad a las nuevas generaciones.
No bastan los augurios para una persona que fue extraordinario amigo. Gavarrete Moreno era el consejero que estrechaba la mano y con una palmada en la espalda siempre le recordaba a los futuros periodistas «Me alegro mucho de todo lo que está logrando» con su característica sonrisa.


Su adiós deja un vacío imposible de compensar, porque periodistas como él son pocos y catedráticos con su capacidad ya no existen.
Aún así, la alma mater que lo formó, le dió la espalda y no supo valorar al extraordinario maestro que tenía.
Desde que asumió la docencia en el año 2016, siempre lo hizo como empleado por hora y no de forma permanente como lo merecía.
Mientras personas con poca experiencia en el rubro o profesionales con una simple maestría adquirieron su cupo con facilidad, Gavarrete siempre remó contra una corriente que le privó de alcanzar una meta que por derecho le pertenecía. Su pasión por la enseñanza no tenía comparación.



Ese trato fue un irrespeto a una sensacional y admirada carrera que René Gavarrete forjó desde el profesionalismo, amor al prójimo y temor de Dios.
Nunca fue reconocido por la máxima casa de estudios en el Valle de Sula y menos le agradecieron por formar periodistas de excelencia.
Impartía las asignaturas de géneros periodísticos uno, dos y tres, interiormente conocidas como periodismo informativo, interpretativo y de opinión.
Pero su compromiso con la enseñanza era inigualable y por ello, siempre prestó sus servicios para impartir más clases de las que le correspondían. Siempre llegó a tiempo a brindar el pan del saber y nunca faltó a alguna de sus obligaciones.
En su corazón no existía el resentimiento y quería cumplir su sueño. Estaba cursando una maestría para obtener lo que injustamente le habían negado.
Además, era consciente de que la formación de las recientes generaciones no era la mejor. Las condiciones en la que actualmente se enseña a los universitarios ha tenido pocos cambios desde su época como estudiante.


Aulas sin equipo necesario, métodos arcaícos y falta de personal docente altamente capacitado hace que los nuevos periodistas sampedranos se encuentren con una triste realidad: lo aprendido en la universidad no aporta nada en comparación a lo que enseña el trabajo de calle u oficina de redacción.
La escuela de periodismo en San Pedro Sula está agonizando, pues uno de sus mejores pilares ahora descansa junto al Creador.
Para corresponder su legado, los egresados y universitarios deben exigir a las autoridades académicas en Tegucigalpa que brinden iguales o similares condiciones en las que se forman los estudiantes de Ciudad Universitaria y no tener la carrera abandonada en una esquina como siempre lo han hecho.
Finalmente, sus pupilos deben seguir ejemplo y aprender a perdonar, hacer labor social y colaborar entre colegas en bienestar del periodismo nacional.



La vida de René Gavarrete como docente universitario y los tratos que tuvo hace preguntarse «Qué es más beneficioso para la carrera de periodismo» ¿Que imparta clases un periodista con vasta experiencia en el campo o un periodista de diploma?
También, hace reflexionar sobre la vida, pues muchas veces es injusta aún cuando se realiza un esfuerzo sobrehumano por lograr los objetivos y otras personas simplemente llegan para tomar ese puesto.
La despedida para René Orlando Gavarrete Moreno ha unido a la comunidad periodística para honrar a un caballero sin comparación y cuya carrera brilló más que el oro.



