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NO SEA PENDEJA, LOS PAPELES HABLAN

papeles

Cuando se está enamorada, las mujeres solemos ser bien pendejas. Disculpen la palabra, pero es cierto, a mi modo de ver y de acuerdo a las experiencias, que espero no les suceda en el futuro.

Me acuerdo que la primera casa que un banco me dio, a razón de mis ingresos económicos favorables en comparación con los de mi ex, puse la vivienda a nombre de él porque, “era el hombre de la familia”.

Cuando nos divorciamos, él la vendió y se quedó con el dinero….

El ultimo ex, a quien yo le digo “el difunto”, me “regalo” en una fecha especial un carrito de playa que sacó a crédito a su nombre. También me “dio” las llaves de una casa, con su nombre en el documento de propiedad.

No sea pendeja, los papeles hablan – De 50 y con ganas

El padre de una buena amiga, que estuvo presente en ambos acontecimientos, sentenció: “Los papeles hablan”.

El viejo tenía razón, por eso el título de este artículo es, “No sea pendeja, los papeles hablan”.

Dentro de la relación de pareja, siempre es bueno hablar con claridad sobre lo que se tiene y lo que pasaría, si por esta u otra razón, ocurriera la desgracia del divorcio.

Yo soy partidaria que cada uno de los cónyuges debe tener sus cuentas bancarias y sus bienes por separado, en el sentido que, si es necesario no haya problema de hacer las respectivas divisiones de propiedades.

A fin de conocer otras experiencias al respecto, el otro día le pregunté a una amiga joven y casada, cómo manejaban sus finanzas, y ella me confesó que cada uno tenía su cuenta de banco personal, pero era él quien cubría casi la totalidad de los gatos de la casa, luego de un mutuo acuerdo de, “yo pago esto y vos aquello”.

No sea pendeja, los papeles hablan – De 50 y con ganas

En Estados Unidos es normal firmar un contrato con la pareja antes del matrimonio, para dejar establecido de inicio lo que ambos acuerdan en términos económicos.

Mi mamá decía que, “lo hablado es lo entendido”, y bajo ese razonamiento cada quien es dueño de llevarse lo aportado, sabiendo que, “lo que se regala no se quita”.

Las posesiones, al fin y al cabo, vienen valiendo “madre” cuando se vive amargado en el infierno del matrimonio creado por la pareja.

Good Luck

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