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Si no es conmigo, es con la otra

No importa la edad que tengan los hombres, la condición física o la situación económica, ellos siempre necesitan tener sexo y si no lo hacen con uno, lo hacen con la otra, así de sencillo, como dos más dos son cuatro.

La falta de conocimiento acerca de temas de interés como la naturaleza humana y la esencia sexual de los hombres, nos permite creer muchas veces que, porque está “viejo”, tiene diabetes o pasa deprimido, no necesita sexo.

Las mujeres siempre debemos estar dispuestas a complacer a nuestra pareja, porque al fin de cuentas, si no es conmigo, será con otra. Foto Pixabay

Error….El macho siempre busca  esparcir su semilla en su hembra y si ésta no está disponible,  lo hace con  otra.

Cuando se es joven, el problema no es tan dramático para las mujeres porque, aunque no son tan activas sexualmente como ellos, normalmente tratan de cumplir con su rol en la cama.

Cuando se llega a los 50 y 60 años de edad, la mujer funciona diferente genitalmente por muchas razones y es cuando se vuelve más evidente la infidelidad del esposo.

Muchos mujeres, aprovechan la soledad del hombre, para engatusarlo y llevarlo a la cama. En estos casos, nada mejor que el uso del preservativo o condón, para evitar consecuencias irreversibles. Foto Pexels 

A ciertas mujeres no les importa que su marido duerma con otras y suelen hacerse de “la vista gorda”, ya sea por las comodidades económicas que las rodea, por el temor de enfrentar esa realidad tan dolorosa o simplemente prefieren eso para no tener que lidiar con la obligación del sexo.

Yo tuve una vecina, así en mis edades, cuyo marido gustaba disfrutar de los ambientes en los bares con las más jóvenes de la oficina. Yo siempre lo veía tomando, riendo y disfrutando con las cipotas uniformadas de la empresa. Nunca hice ningún comentario, pero pensaba en mi vecina y lo terrible que hubiera sido para ella ver esas escenas.

A mí me pasó exactamente lo mismo, solo que yo decidí alejarme de el por infiel y comenzar una nueva vida.

Nosotras las mujeres, siempre tenemos que estar prestas a atender a la pareja. Si en alguna ocasión, estamos indispuestas, nada mejor que platicarlo y llegar a un acuerdo. Foto Pexels 

Muchos estudios hablan del por qué ellos y ellas son así, y a manera de resumen tomé algunos conceptos que plasmo a continuación:

“Cuando el hombre eyacula tira un verdadero tesoro por tierra. Enseguida siente el dolor de vivir, un fuerte vacío, no tarda en sentir la sensación de aislamiento, de agotamiento y un fuerte anhelo de dormir. El hombre se siente descendido al más bajo nivel y al recuperar sus fuerzas busca enseguida elevarlo teniendo sexo nuevamente.

La mujer, por el contrario, se fortalece con un encuentro sexual. Se llena de vitalidad gracias a sus propias secreciones orgásmicas y a la asimilación de la potente esencia (semen) que le deposita el hombre.

El hombre siempre se editará fácilmente. La mujer, al contrario, tiene mucho más tiempo para llegar al deseo de intimidad. Foto Pexels 

La naturaleza de ambos dice que el macho se excita fácilmente mientras que la hembra con lentitud. Que el hombre se agota con cada eyaculación mientras que la mujer se renueva y florece”.

En base a ello podemos advertir que, independientemente de la condición social, política, religiosa, el estado anímico, de salud, la edad etc, el hombre siempre está en sintonía con el sexo y así como titulamos este artículo, si no es con uno, será con la otra.

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