El Viernes de Nicole

Chulada de valientes

Ustedes saben que mis viernes son sobre mis experiencias acontecidas en la semana. Hay semanas donde les hablo sobre códigos y leyes, a veces tenemos semanas de poesía, literatura y amor, y a veces semanas de pleitos irracionales con alguien. De lo que sea que les hable, siempre es mi experiencia, a través de mis ojos, tratando de sacar lo positivo de cada situación. Ver con ojos de amor y positivismo las situaciones adversas que podemos tener. Después de esta introducción, hoy les vengo a hablar acerca del: EMPRENDIMIENTO.

Como muchos de ustedes han visto y leído, ahora vendo camisas de “El Viernes de Nicole”. Ha sido un sueño emocionante, divertido y lleno de mucho esfuerzo. En la línea de producción de la elaboración de mis camisas, se encuentran una persona que tiene su pequeña empresita de camisetas. Seguido, está la persona que imprime los diseños, que no es más que alguien a quien yo quiero con todo mi corazón y ha luchado por este sueño tanto como yo. Luego, las camisetas ya en su forma física llegan a mi, después de solo haberlas visto por los diseños de las frases que hago. Mis hermanos, sus novias, mis papas, mis amigas y sus hijos son mis modelos. Cuando ya las tengo, redacto notitas personalizadas para cada uno de mis compradores y expreso en ellas la inmensa gratitud que siento por haber aportado a un proyecto lleno de amor y esperanza. Durante todo este proceso cada una de las manos por las que pasa la camisa, deja en ella amor y esmero para poder brindarles a los consumidores la mejor camisas del mundo mundial (así las veo yo).

Con todo esto dicho, esta semana, mientras hacía las entregas de camisas, vino a mi cabeza lo difícil que resulta emprender. Esta vaina es para valientes. Perdonen lo que les voy a decir, pero hay que tenerlos bien puestos para lanzarse a eso de emprender. Es poner todo lo que tenes en un sueño, el cual se va a materializar, pero se va a exponer al escrutinio público. Pueden amarlo, odiarlo y criticarlo. Siempre habrá más de alguna persona que no le parecerá lo que haces, como también habrán personas que te apoyarán con todo, pero lo que debemos tener claro es que NADA NOS DEBE DESALENTAR.

Las camisas de El Viernes de Nicole

Pero mientras pensaba en esto, íbamos platicando Dios y yo, en voz alta en el carro y yo le decía que yo sentía que vender las camisas era un reto, pero que aun con todos los obstáculos yo apreciaba que a mi me estaba tocando en este tiempo de redes sociales, de mensajes, de ubicaciones y transferencias. Donde existe un camino ya trazado de emprendedores y donde, la verdad, mi grupo de soporte es simplemente sensacional y me ayuda en todo. No me puedo ni imaginar lo que les costó a las personas que iban abriendo camino. Era para que se volviesen locos. Lo cual las hace aún más admirables.

La gente suele ser cruel con lo nuevo, con lo desconocido. Es fácil juzgar algo sin conocerlo. Evaluamos y categorízanos los productos de los nuestros como si no sirvieran por el simple hecho que conocemos a las personas que los elaboran. Criticamos a la personas por atreverse y juzgamos inevitablemente el producto sin saber si es bueno o malo. Preferimos gastar 5 veces más por lo mismo de una marca reconocida que tarde 3 semanas en llegar a nuestra casa, que comprar algo de manos que conocemos. No buscamos una manera de decirles “¡Te apoyo!”; “¡Creo en vos y en tu sueño!”; “Voy a compartir tus ideas”. Cómo cultura no hemos entendido la importancia que tiene apoyar lo que nuestra gente produce, hace y vende con todo el amor del mundo.

Un amigo me decía esta semana “No hay mejor momento para emprender que una crisis. Debemos entender que no habrá otro momento en la historia que sea tan oportuno como este de comprar y vender nuestros productos (bien o servicio)”. Los emprendedores debemos ofrecer lo mejor de nuestros productos, para que las personas que los adquieren sepan valorar nuestro esfuerzo, imprimiendo en cada uno de ellos nuestra huella de amor inigualable.

Las crisis generan siempre muchas situaciones. De ellas podemos quejarnos y vivir en miedo o enfrentarlas y salir más brillantes de lo que ya somos. Podemos sentarnos a llorar y seguir llorando per secula seculorum o dicha crisis nos puede exprimir hasta tal punto de sacarnos el jugo. De este jugo resurgimos y nos reinventamos haciendo cosas que jamás imaginaríamos que haríamos. Y de eso, precisamente de eso, es que están hechos los héroes.

Productos por emprendedores hondureños

Como escritora, nueva emprendedora, y simplemente humana que soy, les pido apoyen a sus emprendedores. Todos tenemos amigos emprendedores. No les demos palo, apoyémoslos. Inviertan su dinero en alguien que puso todo de sí para ofrecer un producto hecho con fuerza, amor y esperanza. Compartan lo que estos valientes hacen y exponen aun sabiendo lo fácil que es ser rechazados y descartados. Desde un buen tiempo he entendido este concepto y me siento orgullosa de decir que a todo emprendedor que solicita de alguna manera mi apoyo, se lo brindo, ya que no solo es lo cristiano que hacer, sino lo humano. Claro, si compran camisas de El Viernes de Nicole serían más Chuladas que nunca (jaja) y me harían total y absolutamente feliz a mi.

¡Feliz Viernes!

😊

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