El Viernes de Nicole

¿De qué quieres tu pizza?

Después de leer el título de este artículo, muchos pensarán que me volví loca del encierro; pero no, todavía no hemos llegado a ese punto. También se preguntarán, “¿Qué tipo de motivación puede sacar Nicole de una pregunta como esta? He descubierto en estos días, que saber qué quiero en mi pizza es la pregunta que me debería hacer todos los días de mi vida.

Durante estos días leía un libro. El libro encierra los secretos de la vida. Casi para finalizar plantea la pregunta, “¿Qué quieres en tu pizza?” Yo de inmediato comencé a pensar en una deliciosa pizza margarita, con rodajas de tomate enormes, mucho, mucho queso mozzarella, albahaca, oregano y hojuelas de chile picantitas. Después de hacerme esa imagen, de inmediato me dije, “pero a mi me encanta con aceitunas, TODAS las que sean posibles.” Pensé para mi misma que la fórmula de la pizza margarita no variaría mucho si yo le agregaba las aceitunas. De pronto otro pensamiento abarcó mi mente y es que también me encanta la pizza de pepperoni, pizza hawaiana… en fin, llegue a la conclusión de que no podía contestar la pregunta que se me planteaba, porque simplemente ME ENCANTAN TODAS LAS PIZZAS.

Cuando comencé a leer el capítulo, después de mis delirios de gordura, un poco apenada por no poder brindar una respuesta a algo tan simple y superfluo, me pareció sorprendente como el autor simplificó una de las incógnitas más grande de la vida en una pregunta tan sencilla como “¿Qué quieres en tu pizza?” Usualmente cuando pedimos una pizza la compartimos entre varios. No siempre termina gustándonos, pero era lo que la mayoría quería, así que nos conformamos con lo que hay. Pero la cosa no debería de ser así. Verán, no podemos conformarnos con la pizza que otros elijan, así como no podemos conformarnos con la vida que otros elijan para nosotros. La pizza es la vida en esta metáfora: No podemos sacrificar lo que deseamos y necesitamos, por lo que otros quieran. Lo más complicado en este mundo es saber qué nos gusta en la vida, qué necesitamos, qué es lo que nos hace felices o qué de plano no nos gusta en nuestra pizza y se lo debemos quitar.

Buscar qué pizza nos gusta y comérnosla. Foto: El Viernes de Nicole

Cuando terminé el capítulo, un poco “paniqueada” pensé “Si ni si quiera me puedo decidir por lo que quiero en mi pizza, qué voy a saber que es lo que quiero de la vida.” Me aterroricé de verdad, porque circular los “30” años y no saber qué querés en la vida, es para asustarse. Comencé a preguntarme si yo a diario hacía lo que me gustaba o simplemente seguía un patrón de vida que se me fue dado. Obviamente me gusta mi vida. Claro que tengo aspectos que mejorar de la misma, muchísimos. Pero ¿Qué quiero de la misma?, resulta una incógnita muy difícil de contestar.

Volví a la pregunta original, “¿Qué quiero en mi pizza?” Y pues obviamente, todos aquellos olores y sabores llegaron a mi y me volvió a dar hambre, pero llegué a la conclusión de que aunque me gustan muchas pizzas y eso no es malo, no quiere decir que sea malo para la vida. Si no que simplemente me gustan MUCHÍSIMAS cosas de la vida. Que de plano DETESTO el chile verde en todo y eso no va a cambiar, es un hecho. Transformé la metáfora a mi vida y me di cuenta que, si bien es cierto, hay muchas cosas que no he definido qué quiero, pero si se las que NO quiero y eso ya es un punto de partida.

La vida es como la pizza. Hay muchos que solo les gusta con queso, que no la pueden comer con gluten o hay los que le arrancan todo lo de encima y solo se comen el pan con la salsa y todas están bien. Lo mismo la vida. Muchos no entenderán porque no nos gustan ciertas cosas o por qué nos gustan otras, pero lo importante es que nosotros lo sepamos y lo exterioricemos. No podemos acomodarnos a lo que otros quieran y renunciar a lo que nos gusta y queremos. Debemos saber exactamente qué nos gusta y qué no. Como dice el libro: “Saber qué queremos de la vida es lo más difícil”, pero qué sería de la misma si no tuviéramos el valor de intentar descubrirlo.

Así como nuestros antojos por la pizza cambian, así cambian nuestros gustos por la vida. Si se sienten aburridos en estos días de cuarenta, los invito a que se planteen la pregunta y de hecho, plantéensela todos los días de sus vidas. Si no saben con qué les gusta la pizza, cierren sus ojos, inspiren olor de la primera pizza que se venga a su mente y “cruuunch”, denle el primer mordisco.

Lo esencial es invisible a los ojos”. El Principito

¡Feliz Viernes!

😊
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