El Viernes de Nicole

He estado pensando

Increíble que por fin hoy llegamos a ver el final de enero. No sé a ustedes, pero a mi se me ha hecho eterno. Enero es usualmente el mes de prueba. Alineamos nuestros pensamientos, nuestros propósitos y metas. Nos dedicamos a pensar qué es lo que nosotros esperamos del nuevo año. He llegado a la conclusión que se nos pasa enero y de repente el resto del año se nos va y seguimos pensando en todo lo que deseamos hacer y no tenemos ninguna acción realizada de la lista interminable de pensamientos que hemos tenido.Hablaba con una tía muy querida el otro día y, mientras reíamos a carcajadas, llegamos a tocar este tema. No sabemos si es la edad, la madurez o el temor a arriesgarnos a lo desconocido, pero cada día estamos teniendo experiencias más introspectivas. Tanto así que nos ponemos a pensar y volvemos al mundo real después de la introspección y han pasado los días y de esos días de pensamiento no tenemos ni un tan sólo resultado. Creo que a todos nos ha pasado. Todos en algún punto de nuestras vidas o una vez al año nos dedicamos a pensar en cada paso que debemos tomar. Que cada paso sea un acierto. Que todo esté de acuerdo a nuestros pensamientos. Todo esto me parece muy bien, hasta que nos enfrascamos en pensar tanto que nos olvidamos de actuar.Hace algún tiempo mi editora me dio un sabio consejo, “el que mucho abarca poco aprieta”. Desde que ella me lo dijo yo pongo mis ideas en orden y trato de ir un paso a la vez, sacando lo que puedo y tratando de hacer lo mejor. Sin embargo, esta misma máxima se aplica a nuestros pensamientos. Nos podemos pasar la vida pensando y llenándonos de ideas y al final del día no hacemos absolutamente nada. Yo decía, “¿Cuánto tiempo he desperdiciado pensando en las cosas que quiero hacer y no termino haciendo nada?” Solo porque estén en la cabeza no quiere decir que estén hechas. Llegamos a diciembre y miramos atrás y lo que tenemos es una pérdida de pensamientos, un desgaste mental terrible, un sentido de decepción grave porque simplemente todo quedó en ideas y no hicimos nada. 

Foto: El Viernes de Nicole

La vida se nos está pasando en solo pensar. Pensamos en si nos arriesgamos a una nueva aventura, a cambiar de trabajo, si es correcto tomar todas las oportunidades que la vida nos presente. Pero al final no hacemos nada porque nos da miedo que no resulte como en nuestros pensamiento. “Pienso, luego existo” es la frase de René Descartes, y aunque me parece muy profunda, siento no compartirla. Por mucho pensamiento que haya, sin acción no hay existencia. Así que pongámonos a hacer en lugar de pensar tanto. No dejemos que nuestros propios pensamientos nos aten. Estamos hechos para escribir nuestra historia y estamos dejando pasar la vida, pensando en cómo debería de ser. Después de esta charla entre muchísimas risas con mi tía, decidí que ya no seré una mujer de tantos pensamientos en el 2020, seré una mujer de acción. Desde ese día comencé a focalizar mi energía no en pensamientos, pero en decreto y acciones que traerán un resultado. No sé si será positivo o negativo, pero sea lo que sea, habrá aprendizaje. Desde que tomé esta actitud he hecho cosas sin pensar tanto y aunque no he visto sus resultados, me siento feliz y orgullosa de haberme arriesgado a intentarlo. No dejemos que la vida nos pase siendo unos Descartes o unos Einsteins solamente, seamos gente que hace lo que dice y piensa. 

¡Feliz Viernes!

😊
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