El Viernes de Nicole

Lo nuevo necesita amigos

El Viernes de Nicole se distingue por encontrar una salida positiva a los hechos cotidianos de la vida. Me esfuerzo por exaltar las victorias de otros, ya que el que es feliz con los logros de otros, es feliz dos veces. Entre una cosa y la otra, he estado pensando mucho en el tema de los emprendedores. Recientemente me he visto rodeada por personas que no puedo más que utilizar la palabra “mágicas” para describirlas. Personas que someten sus sueños y añoranzas más profundas a la crítica de nosotros, los simples mortales. Estas personas que despiden alegría y sueños por donde caminan nos demuestran que todo aquello que nosotros queramos con todo nuestro corazón, lo veremos realizado, si tenemos el valor de perseguirlo. En estos últimos días me he encontrado con muchísimas historias de éxito. Con mujeres que elaboran  las más bellas y únicas piezas de joyería. Hombres que se lanzan a la aventura que puede ser la marroquinería. Un grupo de amigas confeccionando prendas únicas de vestir. Hasta un joven loco que soñaba en ser un magnate de los medios de comunicación y hoy por hoy, lidera la revista digital más vista en nuestro medio. Así cómo estas historias de éxito, sé qué hay muchísimas más por contar y compartir. No les puedo explicar cuánto yo admiro a estas personas. Personas que someten su ingenio y su talento, arriesgándolo todo, por su sueño. Hace unos días me encontraba con mi hermano en un restaurante. Mientras reíamos y conversábamos me percaté que en un área reservada del restaurante habían varias cosas a la venta. Mi hermano y yo seguimos degustando de un delicioso ceviche, cuando una amiga se acercó a saludarme. Platicamos un rato y luego me entrego una bolsa rosada, la cual contenía una espectacular cartera. Le pregunté a mi amiga de que se trataba esto y me explico que un amigo de ella las confeccionaba desde cero. Me acerqué a saludar al artista y me encontré con un muchacho de mirada suave y sonrisa soñadora. Quedé tan intrigada por su trabajo que concreté con él una cita durante la semana para que me contara más de sus bellas carteras. 

Foto: El Viernes de Nicole

Fredy Alexander Paz Ríos, es el soñador detrás de la creativa marca Xander de productos de cuero. Mi conversación con Fredy fue una amigable platica mientras me contaba cómo había pasado de banquero a artista. Siendo hijo de papá zapatero y mamá modista, la creatividad parece correr por las venas de este joven hondureño. Previamente a graduarse de la carrera de administración de empresas, la Universidad Autónoma del Valle de Sula le pide un proyecto donde solicitaban una proyección social, y es así como Fredy decide ir un paso más lejos y en lugar de solo vender productos emprendió la tarea de vender una experiencia. Decidió establecer su taller de marroquinería en zonas de alto riesgo en San Pedro Sula, contratado solo muchachos en riesgo social para darles la oportunidad de empezar de nuevo. Empezó con un solo muchacho y le enseñó el arte la marroquinería y así se fue corriendo la voz y su taller se fue llenando de personas que buscaban algo diferente: un nuevo comienzo. De esos muchachos ex pandilleros que iniciaron hace 6 años con él, hoy tienen talleres propios y cambiaron su vida. Gracias a Fredy, encontraron una oportunidad para una nueva vida.Me parecía irreal, lo que mis ojos veían y lo que mis oídos escuchaban, como algo que comenzó siendo un proyecto de universidad terminó siendo un sueño materializado. Fredy actualmente elabora cuatro colecciones al año, sacado seis modelos diferentes por colección. Continúa con su proyecto en las zonas vulnerables de San Pedro Sula y actualmente 13 muchachos trabajan con él. Le pregunté al joven emprendedor qué había sido lo más difícil en estos últimos años, a lo que me contestó que lo más duro que él había experimentado era la falta de confianza del sector financiero. Que le resulta tan difícil creer que en otros lugares del mundo, si pudieran arriesgarse a creer en él, pero que sus mismos compatriotas no lo hicieran.   

Foto: El Viernes de Nicole

Sus palabras quedaron haciendo eco en mi cabeza. Comencé a pensar que todos nos convertimos en críticos, arriesgamos poco y tenemos poder sobre aquellos que ofrecen su trabajo y servicio a nuestro juicio. El mundo suele ser cruel con el nuevo talento y lo nuevo necesita amigos. Podemos arriesgarnos en creer en los sueños de otras personas. Podemos arriesgarnos a creer en lo diferente. ¿Sé imaginan arriésgalo todo y que maravilloso es que salga bien? Yo los invito a que le demos la oportunidad a lo nuevo, a que no juzguemos, a que nos arriesguemos y creamos. En esta temporada navideña crezcamos un poquito más ayudando a los que a diario creen en los sueños. ¡Apoyemos a las personas emprendedoras! ¡Apoyemos a estos seres mágicos!

¡Feliz Viernes!

😊

Etiquetas

Más artículos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba
Cerrar