El Viernes de NicoleTop

Lo que la pandemia se llevó

La vida poco a poco está volviendo a la normalidad. A principios de esta semana, volví a mis labores por completo. Claro, siempre existe el factor del miedo, riesgo, múltiples dificultades, pero es un hecho que la vida, en su nueva normalidad, está volviendo.

Inevitablemente, al haber pasado 6 meses desde casa, con tele trabajo, ves el camino que ha transcurrido desde el momento en que comenzó la pandemia; como comenzaron las cosas y como son actualmente. Comparas cómo eran tus días y cómo son ahora. Recuerdo claramente que al inicio de la pandemia, con todo y miedo tuve que ayudar a mi mamá con un par de procedimientos laborales. Recuerdo lo difícil y engorroso que resultaba conseguir víveres de cualquier supermercado. Lo complicado que resultó comenzar a ir a los bancos, o en mi caso abrir la banca en línea por primera vez. Todo resultaba difícil. Veíamos negatividad por todas partes. Llenamos nuestras redes de quejas y mensajes de miedo. Como todo en la vida, las circunstancias extremas a las cuales fuimos sometidos, fueron menguando. Comenzamos a ver las redes con mensajes más esperanzadores y positivos. Comenzamos a ver a las personas emprendiendo. La gente aprendió a vivir con todo y sus dificultades.

Yo pensaba en estos días, en mis momentos de conversación con Dios, que son habituales y muy chistosos, que si bien es cierto la pandemia ha dejando cosas horribles: ha dejado hambre, miedo, pobreza, mucha incertidumbre, crisis en general. Pero también ha dejado cosas magníficas. Después de ver miles de cosas negativas en las redes, ahora veo millones de positivas. Veo a las personas emprendiendo sus negocios y siendo felices mientras lo hacen. Este espacio nos concedió a muchos el tiempo y espacio para poder cumplir ciertos sueños que en nuestra anterior vida eran imposibles de realizar. Veo que la distancia física entre nuestros seres queridos solo ha hecho que nos acerquemos más. Veo que la pandemia se llevó rencores, amarguras y egoísmos.

Recuerdo que al inicio de todo este relajo, yo escribí que se nos estaba dando este tiempo como una oportunidad para desaprender ciertos malos hábitos y malas costumbres que habíamos adquirido. Después de ser eminentemente egoístas, materialistas y francamente, muy plásticos; hoy, yo veo la diferencia. Veo como nos levantamos unos a los otros. Cómo prestamos ayuda a las personas que lo necesitan. Cómo en medio de nuestras angustias y miedos, podemos sacar sonrisas. Veo cómo las redes sociales han acercado más a las personas a su espiritualidad, a sus propósitos de vida. Todo nos cuidamos un poquito más porque nuestro miedo más grande es contagiar a alguien que amamos. Todas estas son formas de amar que habíamos olvidado.
En lo personal, a mi está pandemia me dejó MUCHAS cosas buenas. Hizo que creciera como persona, como escritora, como “blogger”, como emprendedora. Me dejó amigos increíbles, que pese a las dificultades y a lo complicado que resulta vernos, están ahí, por mensaje o por video llamada, y me dejó una gran cuñada. (Así tipo el año viejo.)

A tres meses exactos de navidad les puedo decir que este 2020 ha estado lleno de muchas cosas, pero con la que me quedo es con todo lo que hemos aprendido nuevamente. Hemos aprendido que un abrazo es lo más magnífico y valorado en este mundo. Hemos aprendido que la salud es de los bienes más preciados que tenemos. Hemos aprendido que nuestras familias, por complicadas que sean, son la mejor red de apoyo en el mundo. Que un amigo que no se ausenta en medio de todo esto, seguirá siendo tu amigo aunque mañana nos invadan los simios. Sin pandemia no nos hubiéramos dados cuenta de todo esto ni tampoco lo sabríamos apreciar como lo hacemos ahora.

Con toda la reactivación a nuestra nueva normalidad, yo solo les pido que valoremos todo lo que la pandemia nos dejó y agradezcamos todo lo que se llevó. Que sigamos poniendo la gratitud de moda; que sepamos que una forma de amor es ponerte una mascarilla y lavarte las manos; que todos los lujos del mundo no se compararán jamás a la comodidad de estar siempre rodeado y abrazado de las personas que aman. La pandemia se llevó lo malo y lo que dejó son personas de alto quilataje.

¡Feliz Viernes!

😊
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