Sara Bográn y Héctor Bustillo: el sacramento matrimonial
La pareja ha recibido la bendición católica del padre Fernando Ibáñez, en un sacramento inolvidable
ICONOS Mag
Texto Sabino Gámez
16 octubre, 2019
San Pedro Sula. La ceremonia religiosa de Sara Bográn y Héctor Bustillo, consolida el amor de los hijos de honorables familias de San Pedro Sula.
La pequeña parroquia Nuestra Señora de Suyapa, ha acogido el casamiento de católico de los hijos de los estimados Sara Rodríguez de Bográn y Alberto Bográn y Flor Castillo de Bustillo y Héctor Bustillo.

Minutos antes de las 8.00 pm, el novio y su madre, irrumpieron en el pasillo central, ante atentas miradas de los invitados.
El cortejo, conformado por amigos de los contrayentes, antecedieron la entrada triunfal de la novia, del brazo de su padre.


De pronto, las puertas del templo se cerraron para dar expectativa al gran momento. Suavemente, se volvieron a abrir para que todos contemplaran el recorrido de Sara y su padre, hasta el altar.



Ahí, entre abrazos y buenos deseos, Alberto Bográn ha entregado a su hija e inmediatamente comenzó la misa de esponsales a cargo del querido padre Fernando Ibáñez.
La ceremonia religiosa de Sara Bográn y Héctor Bustillo se colmó de cantos sacros y un halo de emoción y religiosidad, por el amor de casi seis años, de estos enamorados.

La ceremonia religiosa de Sara Bográn y Héctor Bustillo
La novia estaba bellísima con un diseño minimalista en ciberlina de seda en escote corazón y patronaje sirena con velo de tul ilusión y un bouquet inspirado en los ramos silvestres.

El vestido by Pronovias de España, encajaba a la perfección en la estampa y personalidad de Sara, mientras que el novio, le apostó al clásico tuxedo que lo hizo verse galán.

Tras una hora de sacramento, los novios intercambiaron arras, alianzas y el tradicional beso, con el que sellaron la bendición de Dios.
Además, entre vítores, recorrieron el pasillo central tomados de la mano y con rostros repletos de felicidad. A continuación, protagonizaron el posado oficial.


La celebración continuó en el salón Napoleón del centro de convenciones del hotel Copantl, para unos 300 invitados.



