
Fallece Miriam Elizabeth Castillo de Márquez, maestra de generaciones de Academia Los Pinares en Tegucigalpa
Desde 1986 hasta su jubilación en 2011, las aulas de la Academia Los Pinares fueron el escenario de una vocación docente extraordinaria
ICONOS Mag
Texto Maria Cartagena
30 octubre, 2026
Tegucigalpa. La comunidad educativa de la Academia Los Pinares honra la memoria de Miriam Elizabeth Castillo de Márquez con gratitud y amor a una educadora insigne y a una mujer de fe inquebrantable.




Miriam Elizabeth es cariñosamente recordada por generaciones enteras. Durante veinticinco años de impecable trayectoria, desde 1986 hasta su jubilación en 2011, las aulas de la Academia Los Pinares fueron el escenario de una vocación docente extraordinaria.
Impartía las clases de estudios sociales, historia de Honduras, realidad socioeconómica de Honduras y Centroamérica y de economía.
Enseñó mucho más que datos históricos o conceptos académicos: enseñó a comprender el pasado para valorar la identidad, a mirar la realidad humana con infinita sensibilidad, responsabilidad y compasión. También a entender que el conocimiento adquiere su verdadero valor cuando se pone al servicio del prójimo.
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Más allá de su rigor intelectual, el legado más luminoso de miss Márquez floreció en su labor al frente del trabajo educativo social. Con una sensibilidad desbordante, transformó un simple requisito académico de graduación en una inolvidable escuela de vida.
Bajo su sabia y paciente orientación, generaciones de bachilleres descubrieron que servir no es cumplir una obligación, sino reconocer la dignidad de cada persona y responder a sus necesidades con amor y misericordia.
Su entrega constante en las comunidades rurales cercanas dejó una semilla de conciencia social imborrable en incontables jóvenes.




Para ella, la fe no era una teoría que se profesaba los domingos, sino una verdad viviente que impregnaba cada segundo de su día. Cada encuentro con sus alumnos, comenzaba con un devocional y una oración.
Para sus alumnos, fue siempre la entrañable miss Márquez. Un nombre pronunciado con afecto. No era de extrañar que aquellos jóvenes que regresaban como exalumnos a la Academia Los Pinares buscaran un abrazo y una amena conversación en ella.
Ante su partida terrenal, sus palabras cobran sentido y se recuerda aquella convicción que solía compartir con sus alumnos. «Yo no pertenezco a este mundo, mi ciudadanía está en los cielos»






Miriam Elizabeth Castillo de Márquez deja una imborrable huella en cada alumno y compañero de trabajo que tuvo la oportunidad de conocerla.



