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Victoria de Suecia, una vida entre desafíos en la ruta al trono escandinavo

Redacción. Princesa de carne y hueso con los pies en la tierra, así es Victoria Ingrid Alice Désirée Bernadotte, o simplemente, Victoria de Suecia; la futura reina de todos los suecos.

Victoria de Suecia
FOTOS: Casa Real de Suecia – kungahuset.se

Fotogalería aquí: El álbum más feliz, familiar y glam de Victoria de Suecia

La primogénita de los reyes Silvia y Carlos Gustavo de Suecia es sencilla y amada por la multitud.

Su padre lleva 47 años con la corona puesta, y aunque está en perfecto estado de salud y facultades mentales, no debería causar sorpresa, que en cualquier momento; abdique al trono y le de paso a la nueva generación Bernadotte.

Edición digital julio 2020

La heredera natural ya está lista para sucederlo. La también duquesa de Västergötland, tiene 43 años, está casada con el plebeyo Daniel Westling, quien fue dueño de un gimnasio y su entrenador personal.

Además, es madre de dos hijos: la princesa heredera Estelle Silvia Ewa Mary, duquesa de Östergötland; y Oscar Carl Olof, duque de Escania.

Después de muchísima y estricta formación, Victoria de Suecia ha logrado con mucho aplomo y carisma, ganarse el respeto, admiración y aprobación de su país.

Ha pasado por mucho para lograr todos los numerales que se han incluído en la exigente lista de reglas reales a cumplir. Por ello, poco a poco, va ganando protagonismo en deberes monárquicos que representan su nación.

Una niña con destino

Victoria nació un 14 de julio de 1977, 231 años después de la Revolución Francesa. Curiosamente, es desciende del militar y político Jean Baptiste Jules Bernadotte, un revolucionario mariscal de Napoleón.

Con los años, fue proclamado como Carlos XIV Juan de Suecia y Carlos III de Noruega, porque ambos países estaban unidos políticamente.

Victoria de Suecia
Victoria de Suecia

Su advenimiento en el hospital Karolinska de Estocolmo, causó júbilo para sus coterráneos, pero disgusto para su padre, porque su primer hijo era niña. En ese entonces, la ley sálica estaba en vigor y ella no tenía derechos para el trono.

Su bautizo fue todo un acontecimiento de la época, en la catedral de Estocolmo y teniendo como padrinos, a la reina Beatriz de Holanda y al rey Harald de Noruega. También, a su tía materna Desirée y su tío paterno Ralf Sommerlath.

Victoria de Suecia, nacida para reinar

Victoria de Suecia

En el destino de Victoria, todo estaba escrito. Tenía que ser la heredera al trono por derecho propio y decisión del pueblo.

Su padre, el rey Carlos Gustavo, quien siempre ha tenido carácter; abrió una brecha al anunciarle a los médicos, que no habrían más hijos. Fue entonces que el debate inició.

Los grupos feministas presionaron y fueron protagonistas de una reforma en la constitución, adjudicando total derecho a la mujer de ascender al trono.

Con ello, la ley sálica de entonces fue abolida, ya que no permitía que las mujeres fuesen soberanas de Suecia.

Victoria de Suecia

La nueva princesa heredera se convirtió automáticamente en la futura cuarta reina jefa del estado de Suecia en la historia.

Sus antecesoras fueron la reinas Margarita del año 1389 a 1412, Cristina, de 1632 al 1654 y Ulrica Leonor, de 1718 al 1720.

Pero aquella niña que apenas tenía tres años de edad, ya estaba envuelta en una nueva controversia.

Victoria de Suecia

Sus padres tuvieron, al poco tiempo, un segundo hijo; y fue varón: el príncipe Carlos Gustavo, dos años menor que Victoria. Entonces, su padre ejerció presión e insistió en que había nacido un niño en la monarquía.

Afortunadamente, la nueva ley cognática ya estaba en vigor en 1980 y los efectos retroactivos, la corona y el cetro de los Bernadotte, ya le pertenecían a la bella Victoria, por derecho propio al nacer primero y por aprobación de la ley.

Formación de primera

Los reyes decidieron que debía educarse en el sistema público. Primero, su etapa preescolar en Västerled Parish Pre-School, y luego, la escuela Smedslättsskolan de Suecia.

Victoria de Suecia

En 1995, cumplió 18 años y siendo una estudiante de colegio, tomó juramento al rey y a la Constitución. De inmediato, asumió la responsabilidad para la que había nacido: ser princesa heredera. También, pronunció su primer discurso.

Se graduó de secundaria del instituto Enskilda Gymnasietse en 1996 y se mudó a Francia por un año con el fin de estudiar francés en el Centre International D’Études Françaises de la Université Catholique de L’Ouest en Angers.

Además, estudiaba alemán e inglés y para ello viajaba regularmente a Estados Unidos y Alemania.

Victoria de Suecia

Estudió ciencias políticas e historia en la Universidad de Yale, Estados Unidos del año 1998 al 2000. También, resolución de conflictos y consolidación de la paz internacional.

Trabajó en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York y en la embajada de Suecia en Washington.

Los sentimientos

Para ese entonces, Victoria de Suecia ya tenía novio. Era el productor de películas Daniel Collert, con el que tuvo ocho años de relación. Finalmente, terminaron por razones desconocidas.

Victoria de Suecia

Con mucha presión a sus espaldas, la bella princesa heredera Victoria de Suecia, comenzó a presentar problemas de peso y la Casa Real anunció que sufría de anorexia.

Para superar todo problema, en el 2001, su hermana la princesa Magdalena, la motivó a entrar a Master Training de Estocolmo, el gym más cotizado y exclusivo de la ciudad.

Victoria de Suecia

El destino volvía a torcerle la vida a la heredera. Ahí conoció a Daniel Westling, quien era dueño del gimnasio y su entrenador personal.

Él se convirtió en su motivación para superar los problemas de salud y personalidad que tenía y terminó enamorándose perdidamente en 2002.

Una nueva controversia rodeaba a Victoria. Su novio plebeyo no era considerado «digno» de ella. El rey Carlos Gustavo estaba en contra porque no tenía sangre azul. Peor, el parlamento sueco.

El joven era hombre de negocios y no tenía formación. Tampoco hablaba muy bien el inglés. Literalmente era inculto y no podía ser el esposo de la futura reina.

Aquel pueblerino, hijo y nieto de empleados públicos y granjeros, no era digno de la heredera y su viacrucis comenzó, entre el desprecio del rey, el rechazo del parlamento de y el morbo de la prensa.

Victoria de Suecia - Daniel Westling

En la Navidad de 2007, tras cinco años de relación, la enamorada Victoria volvió a palacio sin su príncipe plebeyo. No pudieron disfrutar juntos de Nochebuena. Los medios hicieron festín con el hecho.

Titulares de periódicos como El rey no permite la entrada de Daniel al Castillo o Daniel no es bienvenido a festejar la Nochebuena con su novia, alimentaron la brecha entre el joven y la familia real.

El ‘sí, acepto’ del rey

Tanto Victoria como Daniel fueron perseverantes en el amor. En 2008, consiguió que se enamorado se mudara a un apartamento en el edificio de servicio que atiende a la familia real en su residencia oficial del palacio de Drottningholm.

Tras varios intentos y muchísimas pruebas, en 2009 el rey Carlos Gustavo no tuvo otro camino que aceptar a su futuro yerno de clase baja.

En esos años, las bodas entre royals y plebeyas estaban en la palestra. Letizia en España, Máxima en Holanda, Mary en Dinamarca y Mette-Marit en Noruega eran símbolo de renovación en las casas reales.

Eso podría haber incidido en que el monarca, meditara y por fin, aceptara que su princesa y el plebeyo estaban enamorados de verdad y que había triunfado el verdadero amor.

Victoria de Suecia - Daniel Westling

Una vez aceptado por el rey, Daniel Westling comenzó su transformación y preparación. No podía continuar con esa imagen desaliñada e impropia.

Su corte de cabello fue más moderno, nunca más podía usar esa gorra de béisbol que lo caracterizaba y sus lentes fueron cambiados por unos de diseñador. No podía tener ese aspecto de entrenador personal.

Había que pulirlo para que pareciera hombre joven de negocios, apuntó la prensa sueca. Por si fuese poco, al ser un inculto, debió educarse en protocolo, política, economía, funcionamiento del parlamento, leyes e historia de Suecia.

Hasta tuvo que realizar prácticas en el ejército de su país y estudiar en la Escuela de Defensa Nacional de Estocolmo sobre ciencias políticas enfocadas en gestión de crisis y cooperación internacional.

En fin, Daniel estaba dispuesto a todo por amor y Victoria, ya había tomado una decisión: no renunciaría al trono por amor.

Justo diez días después de San Valentín en 2009, la casa real sueca sorprendió al mundo anunciando que su heredera se había comprometido con el plebeyo. Todo, en estos ocho años de noviazgo y un primer ¡no! del rey, valió la pena.

El día más feliz de Victoria de Suecia

La princesa Victoria se casó enamoradísima y radiante un 19 de junio de 2010 y convirtió en príncipe ese mismo día, a su ahora esposo.

Esa fecha era muy especial para la heredera, porque el mismo día pero en el año de 1976, se casaron sus padres, los reyes.

También, otros miembros de la familia Bernadotte como Oscar I de Suecia y Josefina de Leuchtenberg, nieta de la emperatriz Josefina Beauharnais. Su hijo Carlos XV también se casó un 19 de junio de 1850 con Luisa de Holanda. Finalmente, la princesa Sofía de Nassau en 1857. llegó a Estocolmo en esa misma fecha, tras casarse con el príncipe Oscar II.

El casamiento se efectuó en la Catedral de San Nicolás de Estocolmo, y la novia se decantó por un regio vestido del diseñador sueco Pär Engsheden.

La princesa Victoria lució la tiara de los Camafeos, como homenaje a su madre, la reina Silvia; quien la portó en su boda hace 44 años.

Ella fue nombrada duquesa de Västergötland y él, príncipe de Suecia y duque consorte de Västergötland.

El pueblo de Suecia se desbordó de emoción y colmó las calles para ver a la futura soberana en el día más importante de su vida. Todos los suecos aprobaron el enlace.

Para comenzar su vida como esposos, fijaron su residencia en el castillo de Haga, cuya arquitectura es de inspiración italiana y está edificado en medio de un bosque.

En ese lugar, Victoria y Daniel, han formado su maravilloso y feliz hogar con la llegada de sus hijos Estelle y Oscar. Además, con regularidad, abren las puertas de su residencia para que la gente vea que son una familia de lo más normal.

Lapso gris

Aunque la historia de la futura reina de Suecia está llena de grandes alegrías, su protagonista también ha sufrido.

Hace algunos años, confesó que es disléxica y que durante la etapa escolar, tuvo muchas dificultades y hasta sufrió de bullying.

En 2008, anunció que padece de prosopagnosia o agnosia visual que le impide reconocer el rostro de las personas.

Además, justo al cumplir 40 años, reveló que “solía pensar que era estúpida y lenta” y que «cada persona tiene sus razones para sentirse mal«.

De niña, sonrió desde el alma, y lo sigue haciendo porque ahora es una mujer plena; convertida en esposa y madre, enamorada de todo lo que la vida le da.

Tiene un futuro increíble como la próxima soberana de los suecos. Sus antecesoras fueron grandes mujeres con la corona bien puesta. Primero, Margarita en el año de 1389, que fue reina de los países nórdicos.

Luego, Cristina, una de las mujeres más emblemáticas e importantes del siglo XVII y, finalmente, Ulrika Eleonora que reinó sólo dos años y estuvo comprometida con la abolición de la monarquía absoluta.

Ahora, a sus 43 años, Victoria Ingrid Alice Désirée está más que lista para ser la cuarta reina en la historia de Suecia y la soberana del nuevo siglo en el clan Bernadotte.

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