
La entrevista exclusiva del sopranista Dennis Manzanares Orellana para la serie El arte de mi país by ICONOS Mag & Banpaís Honduras
'Got Talent' España lo catapultó a la fama y en ICONOS Mag lo bautizamos como 'La voz que acaricia el alma'
ICONOS Mag
Texto Sabino Gámez / Fotos Kevin Hernández
13 mayo, 2026
San Pedro Sula. Un verdadero artista debe emocionar con su arte, con su talento, con su don. Si lo hace hasta las lágrimas, no hay más que decir. Esa es la escena de la vida real del sopranista Dennis Alexander Manzanares Orellana.


La vida y el futuro de Dennis Orellana están destinados a emocionar el corazón, a recibir ovaciones, a los sonoros aplausos, a los grandes escenarios y porque no, a la admiración de todo un país.
Su camino cambió de la noche a la mañana. Ahora, el sopranista o contratenor hondureño vive el verdadero sueño europeo por su indiscutible e inigualable talento en el panorama operístico y de bel canto en el mundo.
El más brillante y consagrado artista masculino de la ópera mundial en la historia de Honduras trasciende y su nombre ya está grabado con letras de oro macizo en la galería de hondureños exitosos de todos los tiempos.
Click aquí: Mario Issac Clotter Martínez – el pincel de lidan aban que plasma el alma garífuna gracias a Youtube
Click aquí: Sigue nuestro canal de Youtube @IconosIM y activa las notificaciones


Dennis Orellana ha llegado a la cúspide a propio pulso y por supuesto, por un talento que no se puede negar.
Aunque hace varios años era un lugar inhóspito para cualquier otro cantante masculino nacional en la industria de la música teatral, este sampedrano lo ha logrado.
Es de destacar que antes que él, Honduras tuvo a una mujer que logró grandes hitos. Ella era la soprano Isabel Salgado.
La diva de la ópera de Honduras tuvo su debut fue en la Ópera Metropolitana de Nueva York y fue todo un acontecimiento. Además, actuó en el glorioso Palacio Nacional de Bellas Artes de México, un lujo que pocos tienen.
El éxito y talento de Salgado hizo que el propio periódico The New York Times escribiera un artículo donde la destacó como She’s the art.
Tras la muerte de Salgado en agosto 2020 a los 90 años, el país ya no tenía una figura estelar consagrada en el mundo de la ópera y seis años más tarde, Dennis Orellana se erige con propia prestancia artística.
En ICONOS Mag lo bautizamos como La voz que acaricia el alma, porque es difícil encontrar a alguien como él, como ese Dennis que posee una voz que trasciende, que llega a las entrañas, que acelera los latidos del corazón.

Dennis Orellana nació en un hogar cálido, donde padre y madre le dieron no sólo amor. También, valores, dos hermanos más y aún más, el apoyo que todo hijo debe de tener en su núcleo.
Paradógicamente, no creció en un hábitat donde prevalecía la música clásica, el bel canto y de todo eso que fascina a quienes saben de arte.
Dennis era un chico como cualquiera, al que le gustaba convivir en familia, ayudar a mamá, estudiar y formarse para ser ingeniero en informática o animador en 3D.

Dennis Manzanares y Jenny Orellana están orgullosos del hijo de oro que Dios les dio. Así también, sus hermanos María y Edwin con los que tiene un vínculo fortísimo que no sólo los une por la sangre, sino también por tantas bendiciones que agradecer.
El sopranista Dennis Orellana comenzó en el mundo de la música siendo un adolescente. Fue alumno de la Escuela de Aplicación Musical de San Pedro Sula donde estudió para trombonista y formó parte de la Banda Sinfónica Juvenil.
Un día, allá por el año 2019, el empresario Rafael Flores, máximo pilar de la cultura musical de Honduras, buscaba a alguien que cantara el tema Granada en ocasión de la primera fiesta del Día Nacional de España que la embajada de España en Honduras celebraba en San Pedro Sula.
Después de varios días, encontró en Dennis al intérprete correcto y una vez en el evento, selló su pase de oro a los escenarios más importantes de Europa.
El tímido joven sampedrano cantó con el alma. Fascinó no sólo a Rafael Flores y al embajador Guillermo Kirkpatrick de la Vega y su esposa Naomi Ohki. Enloqueció a los invitados reunidos en el teatro José Francisco Saybe.
De ese escenario salió directo a la Escuela Superior de Canto de Madrid gracias a una beca gestionada por Flores con el apoyo del gobierno español.
Meses después, aquel comedido e incipiente artista deslumbraba a propios y extraños en las audiciones del show de telerrealidad Got Talent España donde ganó el pase de oro y los elogios de los incrédulos jueces.
Finalmente, aunque no ganó, el sopranista Dennis Orellana recibió el premio a la perseverancia, el trabajo y la tenacidad: la beca de canto Opera Europa Eva Kleinitz.

Los éxitos no han parado y de las presentaciones y óperas, ni hablar. Se mudó a Stuttgart, Alemania, donde se graduó como músico con un grado superior en música, especializado en ópera.
Además, se agenció el primer lugar del Concurso Internacional de Contratenores Farinelli 2025 en Karlsruhe, Alemania.
Su agenda de trabajo se ha llenado por si sola. Es el primer hondureño que pisa el escenario del archifamoso teatro La Scala de Milán, en la Filarmónica de Berlín, la Ópera de Düsseldorf, la Ópera de Cámara de Viena, así como participar en un concierto con la Orquesta Filarmónica de Xiamen, China.
El sopranista Dennis Alexander Manzanares Orellana llega a la serie El arte de mi para país by ICONOS Mag & Banpaís Honduras en una entrevista exclusiva, inédita y reveladora en la que no su talento es protagonista indiscutible en una charla llena de emociones de principio a fin.

¿Dennis Orellana imaginó que el consejo de su hermano de cantar ópera iba a tener tanta repercusión en su futuro?
¡Jamás! Aunque yo siempre he sido amigo de los jamases. Una, porque yo jamás imaginé que me fuera a dedicar a la ópera, jamás imaginé tener la valentía de enfrentarme a un público tan exigente que se decanta por la música clásica. Esos jamases se convierten en vamos a intentarlo. No me lo imaginé y aquí seguimos intentándolo. Gracias a mi hermano por ese empujón.
¿Qué pasó con el metal sinfónico en la vida de Dennis?
Ese fue el paso fundamental para darme cuenta lo que significa la música académica para mi, la música clásica, las orquestas, los coros. Fue el punto de inflexión en cuanto a mi gusto musical. En este género se mezcla mucho la música académica, la orquesta, cantantes líricos, coros y también se utiliza la instrumentación normal en el metal.
La parte sinfónica se quedó conmigo. Desde ahí, super inspirado con la sonoridad de los cantantes y gracias a estos y estas cantantes es que inicié a probar con mi voz y a intentar cantar como ellos.
¿Cuántas veces ha visto el video de la audición de Got Talent?
Lo he visto muchas veces y muchas de esas veces en contra de mi voluntad. No me gusta ver muchos videos míos porque de esto padecen muchos artistas que es la perfección y siempre encuentro algún tipo de error o algo que pudo haber salido mejor. Lo he muchas veces con ojos analíticos y no las puedo contar.
¿Cómo fue la primera vez que lo vió? ¿Qué pasó en la mente de Dennis?
Me dio un poco de pudor porque al verlo me di cuenta que había sido transmitido a nivel internacional, estaba en todos lados. En internet, en Televisión Española. Sentí un poco de vergüenza pero se fue alivianando con el tiempo.

¿Y el Dennis comedido?
Siempre esta ahí aunque a veces lo tengo que dejar en el camerino y ya cuando salgo al escenario, soy otro Dennis o soy uno de los personajes sobre los que canto en las operas. Siempre existe. Lo he aprendido a manejar bien y a gestionar pero ahí está el Dennis comedido.
¿Mantiene la copa con agua en cada concierto o presentación?
La copa la he cambiado por una botella con agua porque la hidratación es cien por ciento importante para mí. De copa ha pasado a una botella de más de un litro. Siempre está ahí.
¿Cómo se le ocurrió llevar esa copa, la reacción del público y los jueces?
La copa la llevé como inspiración en cuanto a la ópera. El personaje que se llama Violeta canta sobre la vida, sobre qué quiere ser jovial, libre para toda su vida. Se escenifica con una copa, bailando y tomando vino. Esa fue la inspiración máxima para la escena. Vino bastante bien para jugar con ese topico de cantante de opera con la copa y que la quiebra. Fue un juego escénico.
No ganó Got Talent pero hay un dicho que dice que perdiendo también se gana ¿Qué piensa de ello?
El camino de Got Talent y de programas de talentos a lo mejor no era lo mío. Inicié con mucha ilusión en cuanto a la audición. Iba con emoción. No se pudo continuar por muchas circunstancias pero me llevo varias cosas.
Primero, haber perdido un poco el miedo a la exposición que me ha detenido bastante y segundo, la exposición que me dio ante muchas personas que a lo mejor no me conocían gracias a este programa. Eso me lo llevo.
Mi camino o el llamado real para Dennis Orellana siempre fue la música académica o la ópera seria. Fue un bien impulso para llegar a mi camino real.
A su criterio ¿quién triunfa más: el que gana o el que persevera día a día y porque?
Pienso que ambos. Son distintos tipos de ganancia. El que gana se lleva el honor pero l que persevera y lo intenta, se lleva el honor de haber trabajado por los objetivos, por los resultados, por la pasión que nos mueve a la mayoría de seres humanos. Son distintos tipos de ganancia pro ambos aprenden mucho en el camino.
¿Cómo fue su primera vez en un escenario después de Got Talent?
Eso fue en Madrid. Estaba estudiando la licenciatura en música con especialización en ópera e inicié a trabajar con una agencia de artistas, una agencia para cantantes de ópera.
Gracias a ellos tuve un papel en una producción en Madrid, una ópera escenificada que se llamaba Carlo el Calvo. Tenía un papel que se llamaba Berardo y los nervios salían del techo.
Soy bastante perfeccionista, pero creo que enfrentarme ante un público, un público conocedor, un público culto, un público que asiste a las óperas, fue y sigue siendo el aprendizaje más grande para mí, más magno.
Ese debut en Madrid ya como cantante profesional de ópera, marcó mi vida y aquí seguimos aprendiendo.

¿Se imaginó tanto éxito?
No puedo entrevistar al pasado, pero lo que sí sé, es que a mí siempre me ha movido esa pasión por el arte, esa pasión por la expresión también, y esa pasión por el esfuerzo. Si hablamos de música clásica, de música académica, hablamos de esfuerzo, hablamos de mucho trabajo, mucha perseverancia.
No hay ningún tipo de ayuda en el escenario. Lo que se ve es lo que hay, entonces no me imaginaba tanto éxito, pero sí me imaginaba trabajando por algo que me apasiona y que me encanta. Así que sí.
¿Por qué Orellana y no Manzanares, ya que así se presentó en Got Talent?
Sí. Fue una cuestión de pronunciación, porque yo que estoy teniendo una carrera fructífera en Europa, muchas veces miraba que tenían problemas con la pronunciación de Manzanares, porque la Z en muchos idiomas se pronuncia de otra forma y en otros de una forma distinta.
Entonces opté por Orellana que es un poco más fácil para, pues universalmente. Sentía que me gustaba muchísimo ese apellido. Así que por ambas razones.
¿No hubo conflicto con su papá y su mamá?
No. Ellos lo entendieron, siempre en cuanto a mi carrera profesional, se mantienen un poco al margen en cuanto a mi nombre artístico y eso, pero no hubo ningún tipo de problema, así que, espero que siga así.
¿Qué ha pasado en todos estos años después de Got Talent España en la vida del sopranista Dennis Orellana?
Uff, muchas cosas. Continué mis estudios universitarios en ópera en Madrid.
Luego, me mudé a Alemania para terminar los estudios en la Universidad de las Artes, en una ciudad que se llama Stuttgart y me titulé como músico con un grado superior en música, especializado en ópera.
Inicié a trabajar con mi agencia que se llama Parnassus Arts de Austria. Gracias a ellos he ido poco a poco cantando en teatros muy prestigiosos en Europa: en el teatro La Scala, en la Filarmónica de Berlín, en el Festival de Salzburgo y espero que la lista siga creciendo.
Gracias a ellos me he codeado con muchos de los artistas de más renombre en el mundo de la lírica, en el mundo del barroco.
Han pasado muchísimas cosas. Gané un concurso, el primer concurso para contratenores Farinelli 2025 en Alemania y muchísimas cosas de mi vida de artística.
Al sol doy no creo que todo eso haya pasado. Sigo con el síndrome del impostor, con el síndrome de la incredulidad, pero ahí vamos siempre por adelante.
¿Cómo mantiene su sencillez, su esencia accesible?
No puedo ser de otra forma. No me sale. Creo que si llego a ser un divo, es porque estoy en una producción de ópera y mi papel es el de un divo, pero en la vida real yo no puedo ser otro Denis. Eso me mantiene bastante anclado a la realidad.
En este mundo de la ópera, si se encuentran muchas emociones, no quiero decir negativas, pero desagradables. Hay mucha competencia, hay mucha envidia, hay mucha crítica, mucha comparación.
Lo que me mantiene anclado es mi familia y saber que no me tengo que tomar la vida tan en serio. Esto en cualquier momento puede acabar y lo estoy haciendo por el amor al arte. Eso me mantiene anclado y creo que por eso Dennis es como es, porque se ancla a su familia y al amor por el arte.
¿No ha pensado en un nombre artístico más global, contaminado por lo que le puede decir la industria, una disquera, un productor, un inversionista?
Creo que no. En cuanto al tema artístico, si no soy yo, no lo hago. Mi nombre es mi nombre y en ciertos casos como en la música clásica, no es sumamente necesario tener un nombre artístico, llamativo, un nombre artístico único.
Con mi nombre y apellido basta, porque aquí lo que cuenta es lo que se muestra en el escenario, el trabajo hecho, lo que se muestra en las grabaciones, en los discos, en lo que sea. Las disqueras saben muy bien esto y yo creo que Dennis Orellana hay para rato, así que por lo pronto no planteo cambiar el nombre artístico.

¿Cuál de los públicos le emociona más: Honduras o todos los países en los que has estado en Europa?
Muy bonita pregunta. Cien por ciento Honduras. Siempre que tengo la posibilidad en cuanto a mi calendario o temas laborales, siempre busco una manera de venir a Honduras.
Cantar en mi casa, cantar con mi gente, en mi ciudad o en otras ciudades del país, me llena como ninguna otra experiencia.
Ya puedo haber cantado en Alemania, en Austria, en Viena, en París, en donde sea, cantar en Honduras me llena de una forma indescriptible. Para mi cien por ciento Honduras.
Muchas veces me he visto en el privilegio y en la oportunidad de rechazar ofertas. Recuerdo una producción en Varsovia, Polonia, no me cuadraba las fechas para un concierto en Honduras y los ensayos para la ópera, y me decanté por Honduras. Siempre, siempre Honduras cien por ciento.
¿Cómo cuida la voz? ¿Tiene algún remedio de la abuela?
En cuanto al cuidado de la voz, lo más importante es no gritar, dormir bien que ahí sí fallo, porque me da mucho insomnio por los nervios, pero sí, trato de no gritar mucho.
Además, no voy a lugares con mucha exposición, así a ruidos fuertes, no como comida picante, tengo que comer mínimo 3 horas antes de ir a dormir, porque si no el reflujo es el asesino silencioso para los cantantes.
También, mucha agua, mucha hidratación. Esos son mis mantras y de ahí no me muevo.
La gente de Honduras cree que ya es millonario por ser famoso, ¿qué le dice?
Bueno, está ahí en su fantasía y ojalá se haga realidad, pero no. Creo que es el caso de muchos artistas, ya sean músicos clásicos, músicos populares, otro tipo de géneros.
El simple hecho de tener cierto tipo de exposición, estar en cierto tipo de programas, o tener una plataforma, no lo hace a uno millonario.
Sí creo que hay un poco de que se infravalora mucho el arte. Con esto quiero decir que muchas veces no existe el financiamiento que merece el arte como tal, entonces queda mucho trecho, mucho camino para ser millonario, pero tampoco es mi, no es mi meta. Mi meta es hacer música y ser feliz haciendo música.
Se enteró de las controversiales declaraciones del actor Timothée Chalamet donde menoscabó las artes. ¿Qué piensa de ello?
En primer lugar, lo que sí rescato es que cuando uno está en una entrevista, en un en vivo o en una grabación, a veces las palabras salen por sí solas.
Uno ni siquiera se da cuenta de lo que dice hasta que lo dice. No repara en lo que dice. Puede ser que ese haya sido el caso, pero son declaraciones muy graves.
Creo que el teatro, la ópera, las artes escénicas como tal, son el pilar de todo tipo de entretenimiento del que disfrutamos ahora.
No se puede desacreditar a la ópera ni al ballet, porque son la base, son la espina dorsal de tantas manifestaciones artísticas como el cine, el streaming. Incluso los videojuegos. Todo esto existe y todo está en nuestra exposición gracias a las artes escénicas.
Creo que fue una declaración un poco desatinada. No puedo juzgar a una persona por una declaración así.
Lo que sí rescato de eso es la parte positiva. Muchas personas que a lo mejor no prestaban tanta atención a la ópera o al ballet o a ese tipo de artes, voltearon a verlas o redescubrieron ese amor que a lo mejor tenían antes. Siempre es beneficioso para el arte, un poco más de exposición, así que esa es mi opinión.

¿Qué le dice a su niño interior?
¡Wow! Creo que hablo siempre con él cuando canto, porque el Dennis, sí, el Dennis niño, siempre, siempre tenía que cantar, tenía que hacer música.
Recuerdo en los electrodomésticos, en el microondas, los trataba como que eran tambores, siempre cantando, siempre estaban felices, bailando.
Al Dennis niño sí le puedo decir que hay mucho trabajo por hacer para hacerlo, sentirlo orgulloso, pero vamos por buen camino y es mi mayor inspiración.
Su reflexión a los padres que son la guillotina que corta los sueños a sus hijos
En un mundo que nos exige producir sin parar, que nos exige siempre ser productivos, crear, ser útiles para algo, para una empresa, para el sistema, para lo que sea, yo creo que el papel del arte en este mundo es fundamental y es esencial.
Afortunadamente no fue mi caso. Mis padres siempre, aunque teníamos muchas batallas económicas, vengo de una familia muy trabajadora, siempre estuvieron empujándome, apoyándome.
Me decían Dennis, ¿quieres hacer tal cosa? Estamos con vos, te vamos a apoyar.
Mi gran problema es que yo no me decidía a hacerlo por el miedo, pero mis padres siempre fueron el pilar y siguen siendo el pilar en mi vida,.
Es fundamental darle el espacio que merece a las artes, a las artes escénicas, al arte que es la música, porque lo necesitamos. Es el antídoto para tantas cosas que pasan en la humanidad, en la vida humana.
Mucho de los remedios para tanta tragedia es escucharnos y el escucharnos es hacer música muchas veces.
¿Hay nervios o Dennis ya controla la adrenalina?
¡Jamás! Siempre que tengo nuevos proyectos, aquí en Honduras o donde sea, me cuesta dormir la noche anterior.
Siempre tengo nervios. Cuando se trata de exponerte ante muchas personas, exponerte ante un público, creo que parte de la naturaleza humana es eso, son los nervios, la adrenalina, la ansiedad, eso jamás se va a ir.
Mi gran batalla y mi gran triunfo ha sido hermanarme con eso. Darme cuenta de que jamás se va a ir el Dennis nervioso, el Dennis ansioso, siempre va a estar ahí detrás del camerino antes de salir al escenario.
Eso sí, una vez poniendo un pie en un auditorio, en un escenario, el Dennis es otro. Lo he logrado gestionar, pero siempre van a estar ahí. Mi modo. Me tocó.
¿Y esta entrevista fue parte de esos nervios?
¡Sí! Todo lo que conlleve el mostrarme vulnerable, el mostrar mi arte, el abrirme ante muchas personas, creo que todo eso conlleva nervios, y conlleva un cierto tipo de zozobra que es normal en la naturaleza humana. Eso es muy primitivo. Me ayuda también a mantenerme trabajando.
¿Cuál es la clave de su éxito? ¿Disciplina, talento, suerte, Got Talent?
No tengo ni idea porque yo no sé si puedo considerarme una persona exitosa aún. No sé si me voy a considerar una persona exitosa, porque el éxito tiene muchas caras, tiene muchos colores también.
Sí puedo decir que he construido un cierto tipo de carrera que ha sido fructífera gracias al trabajo. Sí reconozco que soy una persona muy trabajadora, muy perseverante, muy perfeccionista.
Puede ser muy contraproducente eso, el perfeccionismo, pero me ha llevado a cierto tipo de influencia y me mantiene trabajando. También me mantiene siempre pendiente. Así que creo que es el trabajo y la disciplina.
Quitando a Honduras, ¿cuál es el país que más lo ha sorprendido de todos los que se han presentado?
Creo que China. Desde siempre he tenido una fijación por Asia del Este: China, Japón, Corea, Taiwán, siempre he tenido una fijación, un pequeño tipo de obsesión por esos lares y cantar en Beijing, la capital de China y en Hong Kong para mí ha sido la experiencia hasta ahora más inolvidable.
Primero, por el calor del público, el público chino es tan conocedor y tan cálido.
También porque canté una pieza en chino con la orquesta. Ellos se exaltaron, empezaron a gritar bravo, me estaban vitoreando. Creo que esa reacción jamás la voy a olvidar.
China para mí es de esos países. Fue un sueño presentarme ahí y es un país que jamás olvidaré por su calidez.

Dennis Orellana ha interpretado un fragmento de esa pieza en chino que nos ha erizado la piel. Esa es la misma reacción que provocó en su presentación en China. Ha sido un momento sublime.
Tras un breve receso, ha retomado la entrevista con evidente y mayor emoción. Ha abordado temas como la discriminación y, como sorpresa, la puesta en escena de una copa; un momento que lo ha emocionado a más no poder.

¿Cuál es el logro que más le emociona o le ha emocionado?
¡Ah! Muchísimos. Hasta el sol de hoy, el logro de poder presentarme en escenarios todas las veces que pueda y el logro de ser un artista que tiene la oportunidad y el privilegio de dedicarse a esto, porque tampoco puedo olvidar que hay muchos artistas que no gozan de este privilegio.
Muchos artistas que trabajan por tener una carrera y por ser solistas y por circunstancias de la vida, eso no logra solidificarse.
Mi mayor logro es poder llamar al arte mi trabajo, poder dedicarme a la música y estar construyendo una carrera como la que estoy construyendo. Ese es mi mayor logro.
¿Se ha sentido discriminado por ser latino y mucho más hondureño?
Esa es muy buena pregunta. Afortunadamente no he sufrido una discriminación tan directa, pero la industria operística sí creo que puede llegar a tener un problema con personas procedentes de otros lares diferentes de Europa.
Recuerdo una situación muy puntual. En Salzburgo tenía una producción en una ópera de Mozart que se llamaba La finta giardiniera y tenía un personaje en la ópera.
Llegué para los ensayos, iba camino al camerino y una de las personas que estaba encargada del tema de vender boquitas, de vender las bebidas en el break de la ópera, me vio y me dijo, ¿venís a trabajar? y yo … sí, sí, pensando que se referían a la ópera.
Me dice: bueno acompáñame y me llevaron directamente al puesto de las bebidas y de la comida para vender en el break. Entonces yo quedo y le dije pero yo soy de los solistas. Ay perdón, no sé qué, no sé qué.
Entonces a lo que voy es que a lo mejor no es una discriminación tan directa sino que es muy sutil, creo que está bastante interiorizada, pero aparte de ese incidente no he tenido ningún tipo de altercado, ningún tipo de incidente.
Las personas tienden a ser bastante abiertas en el tema artístico, el tema de los solistas, el tema de la ópera, sí que afortunadamente no me he sentido discriminado pero hay mucho trabajo por hacer, definitivamente.

El sopranista Dennis Orellana ha tenido una pausa para relajarse. A su regreso ha sido sido sorprendido por la producción de ICONOS Mag con una escena que le hizo recordar un icónico momento de su audición en Got Talent España: su entrada al escenario con la famosa copa con agua.
A continuación .. lo que vivió dennis frente a la copa
Con los ojos vendados y guiado por Cristina Mejía, directora ejecutiva de la Fundación Filarmónica de San Pedro Sula, el sopranista hondureño ha regresado a la entrevista.
Su asombro ha sido ver la copa con la que ha recordado tantas cosas. Ha tenido sentimientos encontrados y ha reflejado metafóricamente en el agua, todos los desafíos, los sueños y conquistas con las que jamás imaginó vivir día a día.

¡La copa famosa! La legendaria copa
Al verla, se me vienen a la mente tantas cosas. Creo que una de las dudas que tenía el Dennis de aquel entonces era el inicio de una trayectoria a la que le falta mucho, una trayectoria que inicia y tantos sueños. Eso es lo que miro porque tenía tantas ilusiones, tantos proyectos, tantos sueños que afortunadamente he empezado a cultivar.
Además, miro las ilusiones del Dennis que empezó con muchas dudas y que sigue con muchas dudas pero que poco a poco se está superando a sí mismo.
Siempre me decanto por ver las cosas medio llenas, porque sé que aunque no esté al cien por ciento pues en su totalidad llena, se puede llenar con mucho trabajo, con mucha disciplina y con muchas ganas de hacer las cosas bien.
En esa copa también hay lágrimas. Muchísimas, muchísimas lágrimas. Creo que lo que más me ha costado en este camino es el estar separado de mi familia, el prácticamente construir una carrera solo en otro continente.
Ha habido muchas, muchas, muchas lágrimas de por medio, no solo de tristeza, de nostalgia, sino de frustración, de rabia y también lágrimas de alegría muchas veces. Así que aquí las veo vertidas, todas las lágrimas. A mi salud y a la salud del arte.


¿Qué añora el sopranista Dennis Orellana de su niñez?
¡Wow! La sencillez de la vida en general porque en mi niñez, si bien teníamos ciertos problemas o carencias familiares, siempre tuve una familia muy unida, muy trabajadora que se encargaban de hacernos felices a mis hermanos y a mí.
Mis padres se lo merecen todo en la vida. Lo único que añoro es eso, la sencillez con la que miraba la vida y el estar juntos con mi familia. Eso, eso lo añoro muchísimo.
Muchos jóvenes de su edad disfrutan la juventud ¿Esta repentina o inesperada plataforma interrumpió la adolescencia y juventud de Dennis Orellana?
Esa es muy buena pregunta porque creo que esa sensación de querer hacer tanto en nuestra juventud es normal en los jóvenes. Personas de mi edad, personas de menor edad o de mayor edad.
Siempre existe como esta expectativa de vivir la vida y de experimentar cosas y de equivocarse y de lo que sea.
Yo ciertamente he elegido un camino en el que he vertido todos mis esfuerzos, todas mis noches, todos mis días, todas mis horas a tratar de mejorar siempre, a tratar de acercarme a la excelencia que anhelo.
Siento que la vida me ha compensado con muchas cosas que a lo mejor de no haber tomado este camino no se hubieran materializado.
Jamás me voy a arrepentir de haber tomado la decisión de dedicarme tan joven a la ópera, que es un camino muy, muy, muy exigente.
Creo que muchas personas tienen una noción de cuán exigente es la ópera, pero creo que no se logra visualizar cuán exigente es y cuánto esfuerzo se necesita para hacer una carrera en ella. Jamás me voy a arrepentir de eso porque es mi casa y es lo que me llena.
Ese recibimiento de un público, de un auditorio, luego de una presentación, de un área, de una canción o de una manifestación artística, yo creo que eso lo compensa, compensa todo esfuerzo, compensa todo aquello que no he podido hacer.
No me arrepiento. Creo que eso seguirá siendo mi camino y estoy muy agradecido. Me gusta.
Si tuviera a los jueces de Got Talent al frente ¿qué les diría?
Recuerdo tan bien sus caras. Estaba un poco alejado de ellos y las luces me aturdían un poco y recuerdo que los vi fijamente a cada uno y vi mucha espectativa en cada uno.
Lo que se presentaba ahí no era tradicional. Era un muchacho joven con un traje neobarroco con una copa en la mano. No sabían ni que esperarse.
Ya luego de la presentación, lo único que recibí de ellos fue asombro y un apoyo inicial, sin ni siquiera haber iniciado una carrera previamente y sin ser una persona conocida.
Vi esa ilusión en sus ojos por lo que yo hacía. Les agradezco tantísimo por el empujón que le dieron al Dennis de ese entonces.
Tenía muchas dudas. Antes de la audición, de la grabación, hicimos un pequeño ensayo y no salió como esperaba. Los nervios, claro, porque el ensayo general no había vocalmente como yo esperaba, pensaba que así iba a salir.
El apoyo inicial que me dieron, sentí que todo esta bien, te vamos a escuchar, aquí estas a salvo, me hizo tener una presentación exitosa y les agradezco tanto. Ojalá puedan ver esta entrevista y son inspiración para todos los artistas que pasan por esa plataforma. Les agradezco.
¿Plácido Domingo o Luciano Pavarotti?
¡Wow! Siempre he sido persona de pocas comparaciones. Todo artista es súper diferente.
El timbre de Pavarotti no lo tiene nadie. El timbre de Plácido no lo tiene nadie. Ni su técnica, ni su color, ni sus cuilos, ni su resonancia, pero ciertamente me voy escuchando mucho a Pavarotti. A mis oídos es una voz un poco más ligera.
Me gustan las voces ligeras. Sopranos ligeras, tenores ligeras. Voces que no tengan mucha oscuridad. No quiero decir que sean mejores o peores, pero me decanto por ese tipo de voces.
Me encanta la voz de Pavarotti, me encanta la voz de Plácido. He escuchado tantas de sus grabaciones para inspirarme, pero ciertamente me encuentro más escuchando a Pavarotti por el timbre, por muy único y muy Luciano. Ambos pero escucho más a Pavarotti.
¿María Callas o Montserrat Caballé?
¡Ahhhh, más difícil! Jajaja. La Callas es la Callas. Hablar de la Callas es hablar de la ópera como tal, hablar del arte que es la ópera como tal que es la espina dorsal para ciertas reformas estilísticas en el canto.
A partir de su sonido, de lo que ella hacía, se empezó a cantar de otra forma, a enseñar de otra forma, a apreciar otras voces que eran únicas como la de ella.
Me encanta la Caballé porque tenía sensibilidad para cantar. Unos pianísimos cantaban notas agudas muy suaves que eso es muy difícil. Me lo entenderán los músicos talvéz.
No sé, entre las dos me voy por las Callas. Es un referente igual que la Caballé pero escucho más a la Callas.

¿Cuál es la meta más grande que el sopranista Dennis Orellana desea alcanzar?
¡Wow! Tengo muchísimas. Una que doy un pequeño spoiler es materializar una grabación profesional como CD.
Siempre he tenido ese sueño de redescubrir repertorios de mi especialización que es el barroco que no se ha grabado nunca, que no se ha cantado en tiempos modernos, que las partituras están en una biblioteca y llevarlos a la grabación.
Este es un proyecto que estoy trabajando arduamente en Alemania y por lo pronto es mi sueño: consolidar un álbum debut con una discográfica de música clásica. Estamos manifestando y cruzando todos los dedos para que funcione. Ese es uno de mis sueños.
¿Cuál fue su impresión al ver su foto en un póster promocional?
Uff, eso es muy fuerte. Soy muy perfeccionista y por ende me doy mucha presión por mi mismo. Cuando miro mi cara en un anuncio publicitario y yo digo: la gente va a venir a escucharme y si no estoy a la altura de sus estándares y si no estoy a la altura de lo que ellos creen que es excelente, ¿qué va a pasar?
Ahí empieza todo el remolino de emociones. Por una parte me pasa eso y me ha pasado. Siempre que me miro, ahí viene la presión.
Por otra parte, a mí nunca me deja de sorprender verme en anuncios en Honduras o donde sea porque para llegar ahí, el camino es bastante tumultuoso. Un camino bastante difícil en el que uno se ve solo, se siente solo. Muchas veces lo estas.
En el mundo del arte, ahorita que estuve en Viena éramos muchos cantantes, bailarines, los músicos de la orquesta y personal de dirección. Cada quien al final, va a su casa totalmente solo.
Estamos en los ensayos ocho horas al día, juntos, trabajando, las funciones, cuatro horas y media o cuántas sean, luego cada quien sigue su camino. Es un camino muy solitario pero a la vez muy gratificante.
¿Qué representa para Dennis salir en revistas especializada en italiano, alemán y otros idiomas?
Siempre digo, voluntario o involuntario, es que tengo ese privilegio de representar a Honduras en el mundo del canto, de la ópera.
Siempre llevó con mucho orgullo y tesón el nombre de mi país. Cuando veo en entrevistas, en documentales, revistas, que dice: Dennis Orellana de San Pedro Sula, Honduras, me da una emoción indescriptible.
Cada vez que salgo es una constatación de mi trabajo pero también de los tantos talentos que hay en Honduras.
La gente no se imagina cuánto talento hay, cuanta perseverancia detrás de esos talentos y cuánto apoyo necesitan. Pienso mucho en eso.

Con el éxito, ¿qué ha perdido Dennis que ahora añora?
Como en Honduras, en ningún otro sitio. Extraño la cotidianidad, la sencillez de levantarme un sábado talvez hasta las tantas, que mi mamá me diga: vaya a asear y ponga la música a todo volúmen.
También, estar con mis primos. Las reuniones que hacíamos todos, abuelos, primos, mis padres. Es el ciclo natural de la vida. El ser humano tiende a distanciarse de las personas cercanas mediante va creciendo, pero es algo con lo que no me reconcilio todavía.
Toda la vida extraño a mi familia. Cuando me enfrento a una dificultad, son las primeras personas a las que pido ayuda, apoyo. Son las primeras personas de las que aprendo. Me hace mucha falta estar en casa.
¿Cómo ha sido el choque cultural en tener que adaptarse a otro ambiente que no es Honduras ?
Muy grande. Recuerdo el primer choque cuando fui a estudiar a España hubo muchos choques culturales, sociales y cómo se dirigía la gente a los demás.
El verdadero choque cultural fue cuando me fui a vivir a Alemania que es un universo totalmente distinto. Aparte, iba hablando inglés porque todavía no había aprendido a hablar alemán.
El modo de vida es tan distinto. Yo fui en un contexto académico, entre a la universidad. Obviamente es un privilegio. Iba en una posición un poco más sencilla que otras personas, pero es muy difícil.
El modo de vida, el lenguaje que luego tuve que aprender, la forma en la que se enseña es muy distinta y a lo mejor no estaba acostumbrado. Esos choques me han enseñado.
Ahora me pueden mandar a la Antártida, a Jordania y yo me acostumbro al rato. Eso me ha ayudado muchísimo.
¿Cuántos y cuáles idiomas habla?
Por ahora cuatro. Fluidamente, español, inglés, alemán e italiano. El alemán no a la perfección. Con los que me siento más seguro es español e inglés.
El alemán me costó más pero el italiano, al ser una lengua romance, tiene mucha similitudes con el español, se me hizo muy fácil aprenderlo.
El alemán no tiene esa facilidad para los hispanohablantes. Reconozco que tuve una facilidad ya saber inglés y claro, del alemán viene el inglés y al ser lenguas germánicas. Eso me facilitó el camino y se trabaja mucho para aprender alemán.

¿Qué pasa en la mente de Dennis mientras se presenta?
¿Hay pensamientos intrusivos?
¡Muchos! Desde el momento que me paro en el escenario. Le pasa a muchos cantantes.
Pienso en la pieza que me costará más o si esta parte me ha costado mucho en los ensayos, pues no me va a salir tan bien en el escenario.
Cada vez que estoy cantando estoy muy concentrado representado un personaje o el texto.
No paran los pensamientos. Ahí viene el agudo, ahí viene la coloratura, ahí viene el área que me cuesta. Ahora es muy lento. Ojalá no se me vaya el aire. No sé si al público le va a gustar o me van a abuchear o se me va a olvidar el texto.
Todo eso … tikitikitiki… mientras yo estoy tratando de mantener la relajación en el cuerpo, mi cabeza esta a mil. Tengo muchos pensamientos intrusivos.
¿Qué significa para usted la Escuela de Aplicación Musical?
¡Ay! La escuela ha sido y es la espina dorsal de la educación musical primaria en San Pedro Sula.
La labor que hacen es loable y siento que es sumamente importante para los pueblos y los países, iniciar la educación musical integral desde la infancia y desde la juventud.
Este tipo de instituciones, de lugares, en un país son fundamentales para la evolución del arte musical y de las normas sociales.
Se pueden obtener beneficios de ahí de ambas perspectivas y la escuela aplicación musical cumple con ese objetivo.
Estamos agradecidos todos los músicos hondureños por esa labor. ¡Gracias!
¿Y la Victoriano López?
¡Wow! El templo de la música en Honduras. Recuerdo cuando venía porque estudiaba en la Banda Sinfónica Juvenil que se le conoce como IVA.
Cuando veníamos aquí a las clases de coro, a los conciertos de coro, yo decía: estoy en el templo de la música de Honduras de donde salen los mejores músicos.
Es donde se respira constancia, se respira trabajo. Donde los chicos disfrutan del arte musical y no paran de trabajar por la excelencia.
El simple hecho de estar aquí, compartiendo y que vamos a compartir el escenario con la orquesta de la Victoriano es un honor enorme.
Es como un full circle moment. Es como volver al nido, volver al inicio. Un reencuentro magno y siempre voy a estar muy agradecido con la institución, porque es fundamental para la educación en Honduras.
¿Rafael Flores?
¡Rafael Flores! Qué nombre. Ciertamente es un hombre que ha cambiado muchas vidas, que ha inspirado muchas otras vidas.
Un nombre que es parte de mi historia, de mi trayectoria. Ese apoyo tan magno, tan altruista en la vida de los jóvenes, hace mucha diferencia. Ha hecho la diferencia en mí y en la vida de tantas otras personas.
¡Muchísimas gracias maestro!
Desde el fondo de mi corazón, muchísimas, muchísimas gracias. También, tomando en cuenta a tantas personas a quienes ha apoyado, muchísimas gracias.


¿Hay oportunidades para más personas en el exterior o usted es un caso aislado?
No me considero un caso aislado en ningún ámbito. Siempre hay espacio para la excelencia, la evolución y nuevos talentos.
Las artes se nutren de esa pasión joven que nos caracteriza a todos, cuando iniciamos los estudios, cuando queremos superarnos y cuando vemos el futuro y decimos: queremos estar en ese teatro. El arte se alimenta de eso.
Jamás va a ver un punto en qué digamos: no, ya tenemos la suficiente cantidad de cantantes, la suficiente cantidad de músicos, de directores de orquesta, de actores. Jamás vamos a llegar a ese punto porque el ser humano necesita de ese antídoto del arte. Hay mucho espacio. ¡Créanme!
Sino fuese sopranista ¿a qué se dedicaría?
Ufff! Tengo tantas pasiones. Aparte de músico, soy diseñador gráfico. Estudié informática en el colegio y todo apuntaba a que iba a ser ingeniero en animación 3D, a trabajar con multimedia, en audiovisuales. Todo ese mundo me apasiona.
Iba apuntando a que yo me iba a dedicar a eso y ¡pum! llegó la música a irrumpir y a allanar ese espacio en mi vida aunque podría ser ingeniero en animación ya trabajando en multimedia o ingeniero en audio.
¿Cuál es la obra o concierto más memorable?
Cuando debutó en el teatro La Scala de Milán, Italia. Se le conoce como el nicho de la ópera.
La Scala ha sido el templo donde las estrellas como Callas, Pavarotti, Mirella Fregni, Domingo, tantas estrellas de la ópera iniciaron su estrellado, lo continuaron ahí y dejaron un legado de excelencia en esta casa de opera. Participar ahí fue lo que cambió mi vida.
También, cuando debuté en la Filarmónica de Berlín. Cuando vi ese auditorio tan imponente yo decía: no voy a poder.
Estando en el ensayo general tres horas antes, yo decía: no, no, no. voy a renunciar, pero se pudo con mucha valentía. Esos dos conciertos han marcado mi vida y hasta el sol de hoy, no me los creo.
¿Se imaginó tener manager y tener la agenda apretada?
Siempre he pensado que me beneficiaría porque soy un desastre en el tema organizativo, administrativo. Los artistas tenemos esa característica.
Siempre pensé: a lo mejor un manager que se haga cargo de contratos o cosas así me vendrían bien.
No sé si lo esperaba pero lo manifesté. Es una persona eficiente, trabajadora y muy cariñoso. El fue la primera persona que s dio cuenta del tipo de voz que tenía para el tipo de repertorio que hago que es el barroco.
Desde muy joven creyó en mí. Me consigue contratos o me hace audiciones para teatros muy prestigiosos. Le debo una enorme parte de la carrera a mi manager Georg Lang.

Ahora, ¿para qué no tiene tiempo Dennis Orellana?
Trato de organizar el tiempo muy bien y hago las cosas que quiero hacer o me propongo hacer el determinado tiempo.
Me cuesta el tema de las redes sociales. Estar pendiente de contestar los mensajes, de subir contenido porque para los artistas es importante, el exponerse y darse a conocer en redes sociales. Me ha costado un poco.
Nunca le he dado la relevancia que tiene y que seguirá teniendo. El tema de las redes sociales me cuesta, también de la vida social. Por mi salud vocal he cancelado reuniones con amigos, con personas que no he visto en mucho tiempo.
También, eventos sociales porque por ejemplo, tengo una función en pocos días, por mi salud vocal opto por no ir. Mi voz es muy sensible. Si grito o alzo la voz, me quedo afónico. Eso me ha costado.
¿Tiene un ritual, secreto o técnica antes de salir a cada presentación?
Siempre trato de calentar la voz y hacer ejercicios vocales dos horas antes de una función. Los haga poco a poco. Hago notas muy graves para despertar el músculo. Estirar para despertar la voz, el sistema. Eso hace que la voz esté activa.
Mis únicos rituales son tomar mucha agua, repasar la partitura y calentar la voz. Luego, como por arte de magia, me voy.
¿Qué tan cierto es que el cielo es el límite ?
Ummm, yo creo que arriba del cielo hay muchas otras cosas. No creo que haya límites para tantas cosas que nos proponemos. Para los sueños, porque pesan. Cuando pesan, salimos de la estratosfera.
Si hay límites humanos, biológicos, físicos. De nuestro aspecto físico pero en cuanto a la idealización y realización de un sueño, no hay límite. Ni el cielo, ni la estratosfera ni la Súper Nova.
¿Seguirá especializándose y en qué?
Es una de mis metas porque siempre he querido hacer un máster en musicología que es investigación musical o un master en técnica vocal como interprete. Siempre en el ámbito de la música. Mi vida se va a caracterizar por la música 24 / 7.
Me gustaría especializarme como intérprete vocal o como investigador musical.
¿Qué siente el corazón de Dennis Orellana cuando llega a Honduras?
¡Wow! Este año que llegué, le dije a mi hermano cuando estábamos llegando a mi casa que qué verde estaba todo, pero estaba igual tal y como cuando me fui.
Uno pierde la costumbre de ver tanta belleza natural en otros países, en otros lares.
Una semana antes cuando la aerolínea me tira notificaciones de mi vuelo, yo estoy saltando, levitando. Es una emoción indescriptible. Es como otra dimensión.
Es venir al lugar al que siempre voy a pertenecer, donde voy a ser bienvenido, espero, y en el que siempre encuentro mucho amor. Honduras lo es todo.

¿Qué le dice el sopranista Dennis Orellana al maestro Jorge Luis Banegas, el director de orquesta?
Mi agradecimiento. Desde el minuto uno que iniciaba mi carrera, estamos en contacto. Me ha mostrado esa disponibilidad por ayudarme a continuar en mi carrera musical.
Siempre ha estado pendiente de mi carrera. Este es el ¡por fin! poder trabajar juntos para mí es un momento de reencuentro de agradecimiento. Mil gracias maestro Banegas y este es el primer proyecto de muchos juntos.
Antes de la entrevista, todos estábamos nerviosos. Pensamos en encontrar a un divo
Se tiene un prejuicio, de pre concepción sobre los artistas clásicos, de ópera o de los cantantes en general porque somos personas que estamos bastante desconectados de la realidad.
Les aseguro que quien estaba más nervioso era yo. Desde que me iban a traer, estaba ansioso. Siempre que inicio un proyecto, conozco a otras personas o estoy en un espacio nuevo, está en mi naturaleza estar nervioso.
Me reconforta saber que todos estábamos nerviosos y que todo salió bien. Es parte de estar vivos. Que nuestra biología y psicología esta en su cauce.
El divismo no existe. No hay cabida. No sirve para nada, no edifica, no es productivo. Solo aleja a la gente de su objetivo y su realidad y Dennis es quien es.
¿Qué le dices a Cristina Mejía, directora de la escuela de música Victoriano López?
Muchísimas gracias. Desde el minuto uno, desde que me vine con ella y con Tiffany, con el recibimiento que me dieron los alumnos, yo estaba congelado. No sabía qué hacer con la emoción, con los nervios.
Siento que hay un poco del síndrome del impostor porque me digo: ¿porqué a mí?, ¿qué he hecho?, ¿quién soy?, ¿porqué hacen esto para mi?
Muchas veces no me siento merecedor de las cosas que pasan o de las cosas por las que he trabajado. Ese recibimiento que me dieron, llenó de calidez el corazón y dije: ¡de aquí soy! De mi país, de mi gente soy.
Me cuesta mucho enojarme, impaciente o estar impaciente. Así que todo bien, todo azul.
A los estudiantes de la Victoriano que no dimensionan el futuro, ¿qué les dices para que trabajen y perseveren?
Una de las filosofías de mi vida es hacerme amigo del miedo, porque eso nos detiene ya sea el miedo a una partitura, a una audiencia, incluso a la inestabilidad económica o a la opinión ajena que es imperante en el mundo de la música.
Si te haces amigo de eso y aceptás que va a ser parte de toda tu vida, ahí vamos avanzando. Lo único que nos diferencia de quedarnos estancados en el miedo y superarlo es aceptarlo.
Vas a tener muchas dudas, mucho trabajo que tal vez no sea reconocido y eso es frustrante. Puede doler y desilusionar pero también fui un niño, un adolescente con tantas ilusiones. Me dormía pensando en mis proyectos, en mis ideas. En lo que quería hacer y no quería hacer.
Estoy seguro de que vas por muy buen camino si las sesiones de trabajo se caracterizan por la disciplina, por el querer llegar a la excelencia, vas por muy buen camino. Esta vida requiere de muchísimos esfuerzos en diferentes ámbitos y se pueden lograr con mucha tenacidad.
Los insto a inspirarse ustedes mismos, a dejarse inspirar por otras personas y a no olvidar que el anclaje es el amor humano. Eso nos mantiene vivos y trabajando. Ustedes pueden hacerlo.

El sopranista Dennis Orellana ha concluido la charla de casi dos horas con ICONOS Mag con gran entusiasmo y nervios.
Para complacer a la producción, ha interpretado un fragmento de Granada, la canción que le cambió su destino y lo llevó al estrellato europeo con su innegable talento que hoy lo consagra como La voz que acaricia el alma.
En un país donde el talento muchas veces crece en silencio, el respaldo marca la diferencia. Banpaís se consolida como un referente en el apoyo al arte hondureño, apostando por quienes construyen identidad desde la creación.



