pintora El arte de mi país by ICONOS Mag & Banpaís Honduras

San Pedro Sula. La pintora hondureña Mayra Casiano ha construido su trayectoria artística desde una pasión que nació en la infancia y que nunca desapareció. Su historia demuestra que el arte puede permanecer latente durante años y recuperar fuerza cuando la vida permite reencontrarse con la vocación. La artista descubrió el dibujo desde niña y …

ICONOS Mag

Texto Sabino Gámez

18 agosto, 2026

San Pedro Sula. La pintora hondureña Mayra Casiano ha construido su trayectoria artística desde una pasión que nació en la infancia y que nunca desapareció.

Su historia demuestra que el arte puede permanecer latente durante años y recuperar fuerza cuando la vida permite reencontrarse con la vocación.

pintora mayra casiano
BANPAIS PRESENTA

La artista descubrió el dibujo desde niña y convirtió cualquier papel disponible en un espacio de creación. Sus padres observaron ese talento, aunque las limitaciones económicas y el desconocimiento sobre la formación artística retrasaron su desarrollo profesional. Su camino comenzó formalmente después de estudiar magisterio.

La Escuela Nacional de Bellas Artes marcó un punto decisivo en su formación. Un maestro de la escuela normal de Santa Bárbara reconoció su capacidad y la impulsó a buscar una educación especializada. Ese consejo abrió las puertas de una carrera que parecía distante, pero que finalmente se convirtió en parte esencial de su identidad.

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pintora mayra casiano

Casiano egresó como maestra de educación primaria y se formó en artes plásticas. Sin embargo, la familia, la maternidad y la docencia ocuparon durante años el espacio que había destinado a la pintura. La artista vivió entonces una pausa de más de dos décadas.

El regreso ocurrió en 2018, cuando una invitación del Banco Central de Honduras le permitió participar en una exposición en La Ceiba. Ese momento representó una segunda oportunidad y confirmó que nunca existe una edad definitiva para comenzar de nuevo.

Desde entonces, Mayra Casiano ha desarrollado una pintura marcada por la figura humana, la naturaleza, el surrealismo y la técnica mixta. Sus obras exploran la relación entre el ser humano y el ambiente. La artista utiliza esa conexión para plantear preguntas sobre el consumo, la destrucción ambiental y la responsabilidad colectiva.

pintora mayra casiano

La naturaleza funciona como símbolo y como conciencia dentro de su obra. El azul aparece con frecuencia como un elemento espontáneo de su lenguaje visual. La figura femenina representa muchas veces a la madre naturaleza y establece un diálogo entre humanidad, fragilidad y transformación.

Su propuesta también habla de resiliencia. Casiano entiende el arte como una forma de levantarse después de las caídas. Sus pinturas buscan provocar una reacción emocional y conducir al espectador hacia una reflexión personal.

Su trayectoria incluye reconocimientos como el Salón Nacional de Arte 2022 del Centro Cultural Sampedrano y su participación en una bienal en 2024. Estos logros adquieren mayor significado porque nacen después de una etapa prolongada de inseguridad artística.

pintora mayra casiano

La inseguridad también forma parte de su historia. La artista reconoce haber enfrentado miedo a la crítica y sentimientos relacionados con el síndrome del impostor. Sin embargo, su evolución demuestra que la confianza puede construirse mediante disciplina, experiencia y perseverancia.

Casiano sostiene que el valor de una obra no depende únicamente de su precio. Una pintura adquiere verdadero significado cuando consigue conectar con quien la observa. Esa conexión convierte el arte en una experiencia emocional y no solamente en un objeto decorativo.

Su pensamiento artístico también reivindica la constancia. Para Casiano, el talento necesita disciplina para convertirse en trayectoria. Su experiencia confirma que la formación, la práctica y la voluntad pueden transformar una vocación en una carrera.

La artista tampoco considera terminada su búsqueda. Su obra permanece abierta a nuevas técnicas, materiales y posibilidades tridimensionales. Esa inquietud revela una creadora que entiende la pintura como un proceso permanente de aprendizaje.

pintora mayra casiano

El mensaje de Mayra Casiano trasciende el lienzo. Su historia invita a quienes abandonaron un sueño a retomarlo sin miedo. Su vida demuestra que una vocación puede esperar, pero no necesariamente desaparece.

La pintura de Mayra Casiano representa, finalmente, una conversación entre memoria, naturaleza y esperanza. Su obra propone mirar el mundo con mayor conciencia y reconocer la capacidad humana para reinventarse. Su mayor obra todavía está en construcción, porque para ella crear significa continuar buscando, aprendiendo y transformándose.

pintora mayra casiano
BANPAIS PRESENTA

¿Cómo nace su pasión por la pintura?

Realmente yo no tengo un recuerdo de cuándo. Para mí ha sido desde siempre, desde niña, pero desde siempre. Los recuerdos que tengo del dibujo, mis padres me lo platicaban, todo lo que yo hacía. Desde allí no tengo un punto de referencia, un punto de partida. Creo que ya yo nací con esa pasión, entonces no tengo un punto de referencia de a partir de cuándo. Desde siempre esa ha sido mi pasión.

¿Cómo la apoyan sus padres cuando descubren a una hija inclinada a las artes visuales y plásticas?

Ellos tenían una pulpería cuando era pequeña y cada vez que alguien iba a comprar pan o producto, se envolvía en papel manila o papel estraza.

Mis papás siempre me comentan que me llamaban la atención porque cuando despachaban algún producto, todo ese papel estaba dibujado, estaba con manchas, con pinturas, con dibujos.

En aquel tiempo ellos de pronto no es que lo valoraron. Simple y sencillamente fui creciendo con la pasión, a pesar de que en ese momento no hubo ese apoyo. Tal vez por el desconocimiento, no lo valoraron, pues no tenían idea de nivel de una formación para que pudieran valorar ese arte, ese talento con el que Dios me había bendecido en ese momento.

¿Y cómo es que perfecciona su talento con el paso de los años?

Cuando crecí, empecé a pedir clases de pintura. Para ellos era bien difícil económicamente en ese momento.

Cuando ya pudieron y nos dimos cuenta de que existía una Escuela Nacional de Bellas Artes, me apoyaron y pude ingresar hasta después de haberme graduado como maestra de educación primaria.

¿Y cómo se dio cuenta de que existía una institución especializada en las artes visuales y plásticas en el país?

Cuando estaba en la escuela normal mixta de Santa Bárbara, me doy cuenta que existe una Escuela Nacional de Bellas Artes. Mis padres me apoyaron y pude viajar a Tegucigalpa y comenzar la carrera de artes plásticas.

pintora mayra casiano

Escarbando entre recuerdos ¿qué fue lo primero que dibujaba de niña?

Los muñequitos de la televisión, que Candy, cualquier muñequito que me gustaba de la televisión, eso básicamente dibujaba.

¿Y los conserva?

Uno, pero no lo conservo yo, lo conserva una de mis tías que es hermana de mi mamá. Lo valoro mucho, mucho, porque cuando yo veo ese dibujo, veo todas las carencias que tenía.

¿Y que dibujó?

Es un dibujo de una niña, sin embargo mi tía lo ha valorado tanto que después de tantos años, lo tiene enmarcado. Para mí es muy valioso.

Ese gesto de su tía, de guardar su dibujo … ¿la tiene marcada?

Si ella guardó una obra, un dibujito hecho en a saber qué papel, cómo no voy a agradarla dándole un trabajo ya con mi formación, con mi preparación. Ya más profesional.

Para mí es grato darle una obra ya en este tiempo a ella, por ese agradecimiento, por ese cariño con el que ha guardado ese papelito y que lo enmarcó y ahí lo tiene.

pintora mayra casiano

¿Qué le dice a la niña que habitó en su corazón?

Desde niña lo único que quería era dibujar. Estudiar dibujo decía. Aprender a pintar. Sin embargo, como desconocíamos que existía esta escuela y cuando mis padres de pronto quisieron averiguar sobre unos talleres libres en San Pedro Sula, les resultó bastante costoso los precios y hasta ahí nomás llegó en ese momento.

¿Y qué iba a estudiar entonces?

No había nada afín con la parte artística y empecé a buscar. No quería ser perito mercantil, ni secretaria. No me gustaba nada de eso y lo único que si consideraba que me iba a sentir bien fue cuando me mencionaron magisterio.

En San Pedro Sula tampoco había, pero acompañada de una amiga que su madre también era maestra; nos movimos a dos escuelas normales.

Fuimos a hacer examen de admisión a Santa Bárbara y a Tela. Finalmente nos quedamos en Santa Bárbara para que nuestros padres estuvieran más tranquilos, porque Santa Bárbara era un pueblo más cerca y lo miraron más sano para nosotras. Nos matricularon ahí en la escuela normal de Santa Bárbara.

¿Y estudiando magisterio, fomentó el arte de la pintura?

Estando allí, uno de mis docentes vio ese talento y recuerdo bien las palabras que me dijo: «Mayra, usted no puede quedarse así. Su talento no puede desperdiciarse. ¿porque no va a Bellas Artes?«.

A través de él se hicieron los contactos y las llamadas para saber fechas de examen de aptitud. A raíz de eso me fui y estudié.

¿Qué pasó después?

Después de haber estudiado en la escuela de Bellas Artes, regreso a San Pedro Sula. Luego vienen otras situaciones como mi boda, mi familia, los hijos y todo eso.

A pesar de que de vez en cuando pintaba, no me estaba dedicando al cien por ciento a lo que era el arte. Hubo un tiempo en el que sentí que ese sueño para mí, era truncado.

Mi sueño realmente al salir de Bellas Artes era ser artista, sin embargo, era un sueño que ya no se había dado. No fue hasta que mis hijos crecieron y es cuando veo la oportunidad de retomar la parte artística y decido solicitar un permiso en la escuela donde trabajo como docente de educación primaria.

¿Y cómo retoma la pintura ya en serio?

Decido iniciar a través de una invitación que me hicieron de parte del Banco Central de Honduras. El maestro Rúdrico Ernesto Argueta organizaba una exposición en La Ceiba y me invita.

En ese momento estaba haciendo unas obras para presentarlas en el Centro Cultural Sampedrano, le muestro las obras, me invita a participar en la exposición de La Ceiba y a partir de ahí podría decir que arranco como pintora a tiempo completo.

¿Cómo fue ese inicio?

Se fueron abriendo puertas como realmente yo no lo esperaba. Rápido se podría decir. La diferencia es que una vez que decido reiniciar, lo hice con fuerza, constancia y sobre todo con una madurez que de pronto no tenía cuando estaba recién ingresada de la escuela de arte.

¿Qué año fue esa gran exposición?

Fue en 2018. Es una historia que siempre he querido que sea más escuchada.

¿Por qué?

Porque a veces hay muchas personas que creen o creemos que ya no es tiempo de iniciar, que ya es tarde para uno.

En mi vida veo que realmente no fue así . Creo que definitivamente sí se puede, porque cuando decido iniciar en 2018, he podido lograr bastante a pesar de tan pocos años y tanto tiempo desconectada de manera tan directa con el arte.

¿Ha logrado bastante?

Uno se tiene que dedicar. Se tiene que esforzar y sacrificar tiempo con la familia. A mí me decían que para que iba a ir a ese evento si ni iba a vender. No me importaba, porque lo que yo quería era es estar activa, conocer más y desde el 2018 para acá siento que he crecido profesionalmente.

¿En qué ha crecido?

Mi técnica, mi trazo, mi pintura ha crecido, ha evolucionado de alguna manera y la práctica me ha ayudado.

Ahora veo las obras que hice al inicio y las que hago, las que estoy haciendo ahora y me gustan más pues y cada vez que voy trabajando, siento que realmente tengo que exigirme un poquito más para la siguiente obra.

Entonces ¿los tiempos de Dios son perfectos entonces?

Definitivamente que sí, aunque creo que el hecho de tener o de haber vivido separada del arte, toda esa experiencia que tengo de vida, me ha ayudado a plasmar lo que quiero pintar en una obra de arte.

Además, a tener una visión más madura de lo que hubiese podido pintar cuando era adolescente, una recién egresada de la escuela. Dios permitió que todo lo que yo pasé, me haya hecho valorar.

A la hora de hacer una composición en mi obra, de pronto sólo surgen las imágenes en mi cabeza. Hago mis apuntes en un cuaderno, en una tablet y pienso que todo eso me ayudó a que haya reiniciado a una edad más más grande.

¿Qué fue de ese maestro que la impulsó?

No sé si todavía vive pero ese maestro es Ramón Moncho Amaya de Santa Bárbara. Le tengo mucho agradecimiento porque él se movió para hacer los contactos.

En ese entonces no estaba lo del celular y no teníamos esa facilidad. Además, no en todas las casas habían teléfonos fijos y y él hablaba desde la dirección de la escuela normal de Santa Bárbara. Me conseguía las llamadas para que me comunicara a Bellas Artes.

¿Cómo fue su primera vez en Tegucigalpa?

Nunca había ido a Tegucigalpa. Mi madre tampoco. Andábamos solitas buscando cómo, dónde quedaba y como a ciegas, pero llegamos.

En ese entonces, el examen de aptitud de la escuela tardaba tres días. El primer día nos daban orientaciones de lo que era el dibujo, en otros nos daban modelado en arcilla y después ya nos hacían la evaluación.

Para nosotros era bastante nuevo porque íbamos a hacer el examen, según nosotros, a dormir una noche en Tegucigalpa y nos regresábamos a San Pedro Sula.

Sin embargo, no fue así. Nos tocó pasar varias noches allá para hacer todo el proceso. Gracias a Dios pasé el examen y los hacían por grupos.

Tuve la dicha, la bendición de que de ese grupo; el índice más alto se me otorgó. Sé que era de un 80 y fracción y en ese entonces creo que la nota mínima, no estoy segura, pero me parece que era 65 o 75 algo así.

¿Qué pasaba con los que no pasaban el examen?

No sé si todavía funciona así pero en ese entonces podían entrar a Bellas Artes pero a un año de nivelación.

Estos estudiantes hacían cuatro años. Los demás sólo hacíamos tres años y nos graduábamos, ya sea de magisterio en artes plásticas que fue lo que elegí, aunque hubiese querido elegir las dos que era . bachillerato en artes gráficas pero no se podía.

Tenía clases que que me gustaban como caricatura y fotografía pero definitivamente tenía que decidir por cuál. Me incliné por la carrera de magisterio en artes plásticas tomando en cuenta también venía de una escuela normal y me había graduado de maestra de educación primaria.

pintora mayra casiano

¿Qué grandes maestros tuvo en la Escuela Nacional de Bellas Artes y quién es el más trascendental?

En el primer año en clases de lápiz grafito o claro oscuro al maestro Aníbal Cruz, ya falleció. Era uno de los grandes. También tuve como maestro de anatomía a Blas Aguilar, un gran artista.

En segundo año, a los maestros Gabriel Zaldívar, Víctor López y Ernesto Argueta. El maestro Neto trabaja en la pinacoteca del Banco Central de Honduras.

Todos ellos han sido importantes. En mi formación, el maestro Ernesto, el maestro Zaldívar, que son los que más he visto después de egresar de Bellas Artes.

¿Le han dado seguimiento a su trabajo?

Ernesto Argueta le da un seguimiento como que realmente nunca ha dejado de ser su alumno. Está con el seguimiento de ¿qué estás haciendo?

A pesar de que no estaba pintando, él siempre dando ese consejo más a ir a pintar. Al final, me dio esa oportunidad en la exposición del Banco Central en La Ceiba. Es como es un padre en el mundo artístico porque no está el consejo, están los llamados de atención.

Recibí mis regañadas. Me dijo: ‘estuviste más de 20 años de brazos cruzados. No hiciste nada‘. Siempre animándome a seguir adelante, a mejorar. Para mí, esas palabras, ese seguimiento y el acompañamiento lo tiene con todos los que han sido sus alumnos. Es muy valioso escuchar la opinión de él sobre mi trabajo.

Para usted ¿los mentores se sienten orgullosos de Mayra Casiano?

¡Ay! espero que sí se sientan orgullosos pero sobre todo, creo que lo que más les alegra es que me animé a seguir. Escuché comentarios de algunos de ellos que realmente miraban en mí que iba poder crecer.

Sin embargo, como me desaparecí , el hecho de haber reiniciado, reaparecido; creo que se sienten satisfechos como maestros.

Al final nosotros somos somos producto, una cosecha de todo lo que ellos sembraron en nosotros. Además, todo el conocimiento.

¿Qué le dice la artista Mayra Casiano a esa mujer que durante 20 años no hizo nada de lo que aprendió en Bellas Artes?

Le digo que realmente tenga esa confianza, que sí puede y que se valore más. También, que vea en ella lo que los demás ven en ella.

La Mayra de antes ha ido aprendiendo a valorarse. La Mayra de antes se minimizaba exageradamente en la parte artística.

¿Porqué ese complejo?

Inseguridad exagerada. Ahora que veo algunos trabajos que hice en aquel entonces, retratos que hice, los veo ahora y digo: ‘no lo hacía mal. Definitivamente no lo hacía mal, pero yo no lo miraba‘.

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BANPAIS PRESENTA

¿De dónde nace la inseguridad?

No sé. Creo que viene desde la niñez realmente, porque las cosas que de pronto uno pasa en la vida, podríamos decir pequeñas, para uno es un mar, algo muy grande.

Esa inseguridad viene desde el momento en el que estoy en una escuela donde en ese entonces era solo de niñas. Estudié primer y segundo grado en la escuela Presentación Centeno, luego mis padres tienen que moverse, compran una casa por el lado de Chamelecón y me trasladan a la escuela Perfecto H. Bobadilla de Chamelecón, y allí en ese entonces la escuela era mixta.

Yo venía de la escuela Presentación Centeno, que aunque sí era mixta, las niñas iban por la mañana, los varones iban por la tarde. Para mí fue un shock que me afectó bastante.

Siempre fui una niña cohibida, súper callada, y el hecho de estar con varones que andaban en los recreos, yo ni quería salir a los recreos. Por eso recuerdo todos esos detallitos.

Además, el bullying que antes no se le llamaba así y que siempre ha habido. De pronto me molestaban. Por ejemplo, de pequeña mi nariz siempre ha sido como más grandecita, y más cuando era niña, entonces que me decían Pinocho que me molestaban.

Creo que todo ese tipo de cosas me hicieron sentir que yo no era tan agraciada, entonces creo que todo eso tuvo que ver.

¿Y ahora persisten esos sentimientos?

Sí. Recuerdo que estaba de visita donde mi hermano y recibo la llamada de una galerista. Me sorprendió pues, apenas me la habían presentado en una exposición de AMAH.

Primero recibí un mensaje recuerdo, luego me llamó para preguntar si yo aceptaba participar en una exposición con unos artistas que para mí era enorme el privilegio de estar con esos artistas de gran talla y trayectoria en el país.

Estaba súper nerviosa. Era un nervio que realmente no podía controlar para nada. No podía controlar el involuntario, aquel temblor en las manos y en todo el cuerpo interno sentí ese temblor y emoción.

Pero ¿porqué nervios?

Porque yo digo, ¿qué voy a pintar si voy a exponer con Rubén Salgado? Ya sabía que estaba bastante grande su trayectoria

No recuerdo bien si en esa exposición iba a tener obra de Vizquerra o de don Gregorio Sabillón y para mí ellos son también de mucho peso con su trayectoria artística.

Además, el acuarelista Ulises Rivera y así entre otros grandes artistas que para mí fue una sorpresa, un nerviosismo, porque digo, ¿qué voy a pintar si voy a tener que exponer a la par de artistas de este calibre, de ese peso?

¿Y cómo estuvo la exposición?

Me pasa algo y es que tengo mi obra en casa y me gusta y la veo y me gusta, pero cuando la veo expuesta a la par de estas otras obras, siento como que se opaca mi obra. Creo que es por la misma admiración que tengo por los otros artistas.

Hay algo que sí pasa, es que observo las obras y en cada exposición y de cada artista voy aprendiendo, porque veo el nivel que tienen, el técnico, el nivel de composición, lo que ellos dicen en su obra y todo eso para mí es una escuela.

¿Y por qué se intimida si también es gran artista?

Sí. Creo que eso es algo con lo que he tenido que ir trabajando, esa inseguridad y no ha faltado las personas que de pronto me dicen: ‘usted se boicotea‘.

También me dicen: ‘usted tiene el síndrome del impostor‘. No había escuchado sobre esto y me explicaron y quedo yo, es posible verdad si viene arrastrando esa misma inseguridad y esa, que de pronto desde la niñez pues lo traigo.

¿Qué hace para eliminarlo?

Creo que en la parte artística, de pronto me considero que tengo un determinado nivel.

También reconozco, aparte de la trayectoria, la calidad de trabajo de otros artistas y es por lo mismo que a veces digo: ‘me falta‘.

Creo que hasta cierto punto también es algo positivo, porque me ayuda a querer mejorar, a buscar más. Cuando veo en otros artistas un manejo técnica mayor, una composición que me atrapa, entonces digo: ‘quiero eso‘. Tal vez no es que voy a hacerlo exactamente como ellos lo hacen, porque cada quien tiene su estilo, pero tratar de aplicarlo a mi trabajo.

Entonces esa parte sí la veo como que puede ser positivo, pero creo que también tiene que ver esta parte de cómo me siento que estoy iniciando. Yo acabo de comenzar con mi trabajo y que ellos tienen una carrera de 20 años y más, mis ex compañeros de Bellas Artes ya con carreras ya de 30 años.

¿Ha tenido gente que ha influido en su autoestima artística?

De pronto me he sentido como la que está en pininos. Tengo un amigo que me dejó pensando al decirme ‘ellos llegaron hasta allí por escalera y usted se fue en ascensor‘. Me dejó pensando y para mí, el ascensor es Dios abriendo puertas y oportunidades.

Entonces ¿ le tiene miedo a la crítica?

¡Sí! Creo que aún hay algo de temor. Antes había más temor a la crítica, pero creo que poco a poco ha ido creciendo en mí o desapareciendo de a poco esa inseguridad que he tenido.

Ahora me siento más segura de lo que hago y sé que de pronto a alguien no le va a gustar mi trabajo, pero sé que va a haber público que va a aceptar mi obra y colegas que van a aceptar mi trabajo.

Creo que lo más importante es que lo acepte yo, que me sienta muy bien con lo que estoy haciendo, porque finalmente lo que quiero es transmitir un mensaje a través de mi obra.

Quiero que si se vea un nivel técnico, quiero que se vea cuidar los acabados. No quiero solamente una obra puramente decorativa.

He tratado de guiarme por eso y orientar mi obra tratando de que toque a alguien, que tenga un mensaje, que conecte y ha pasado. Algunas personas en exposiciones me dicen: ‘sentí escalofrío cuando vi esa obra‘ porque se sintió que tocó, que le recordó a alguien, que le recordó un pasado.

A veces ocurre que esa misma obra en otros no le causó absolutamente nada y otras personas conectan con otra obra. Eso va a pasar siempre. Habrá artistas o colegas que les va a gustar mi trabajo, otros pues no.

¿Qué piensa de los críticos de arte?

A veces pienso que en algunos casos que he visto algunas críticas de arte, también depende del tipo de inclinación que tiene este crítico de arte.

A veces le gusta más el arte abstracto, más el arte conceptual, a veces no le gusta mucho el figurativo y se inclinan por lo general más por este tipo de obra.

Otros tienen una crítica más equilibrada pero tampoco quiero calentarme la cabeza por eso, sino hacer mi trabajo, pintar de acuerdo a lo que yo sienta, hacerlo en ese momento y no preocuparme por lo demás. Al final, la crítica es el trabajo de ellos. El mío es pintar, hacer arte.

¿Y de los concursos artísticos, bienales o salones nacionales de arte?

Sí he participado. Gracias a Dios tuve la oportunidad de ganar el Salón Nacional de Arte 2022 del Centro Cultural Sampedrano.

En la bienal solo he participado una vez, con mucho temor, y nunca lo había hecho precisamente por la misma inseguridad.

Rompí el hielo en ese momento y me atreví en la del 2024. Envié una obra y pues gracias a Dios también fue colgada.

Para que le cuelguen una obra en una bienal ya es un premio. Ya me siento privilegiada con eso.

¿Participar en bienales y salones de arte es difícil?

Para mí es un reto y creo que en cuanto a los curadores, pues como nos decía el maestro, nos exponemos a que nos tomen en cuenta la obra o nos la hagan a un lado.

En el Centro Cultural Sampedrano hubo ocasiones que no me colgaron la obra y sé que el hecho de que no me cuelguen una obra no quiere decir que esa obra realmente estaba mal.

Hay situaciones que se dan en este tipo de salones también. A veces hay un límite de obras y de pronto tienen que escoger las mejores. No quiere decir que mi obra o todas las obras que quedan por fuera realmente no valgan la pena, lo que pasa es que hay un límite de obras a colgar.

He tenido la experiencia de uno de estos años que no me colgaron la obra. Al tener la oportunidad de exponerla pues se vendió, entonces conectó con alguien y alguien quiso adquirir mi obra y pues se vendió.

pintora mayra casiano

¿La obra o la pintura vale más por su precio o por el arte?

La obra vale por el arte, pues el precio finalmente es algo.

Considero que al final el cliente adquiere una obra no por la parte económica o porque puede comprarla, sino que porque conecta. El conectar, el saber transmitir.

La persona si conecta dice: ‘no importa lo que cueste, yo la quiero‘. Al final es eso, querer esa obra en su casa o porque le recuerda esto.

Tuve una persona que tenía dos obras y no sabía cuál elegir. Me dice: ‘esta combina con todo lo que tengo en mi casa, pero esta conecta conmigo porque me siento más identificada‘. Yo le dije que tenía que elegir precisamente esa con la que conectaba.

¿Quién es más exitoso: el que vende más o el que pinta mejor?

Un artista no es artista solo porque vende más, sino porque sabe conectar con su obra. Pasé un proceso en el que llegué al punto de que me puse a llorar.

Hablando con el Máximo, ( refiriéndose a Dios ), le preguntaba ¿por qué no se me vendía la obra? Cuando mostraba una obra miraba que era admirada y que le gustaba a la gente, yo decía: ¿pero por qué no se vende?

Yo no quiero pintar por pintar, no quiero solo pintar una flor, solo pintar un paisaje por ser paisaje. Quiero salirme de eso. Uno de artista también se siente agradado de tener un ingreso con lo que uno hace.

Llegó un momento en el que me sentí tan frustrada y decía como niña pataleando: ‘no quiero dejar de hacer o pintar como estoy pintando. Quiero seguirlo haciendo‘.

Llegué con mis ojos hinchados a la exposición. Ese día había una exposición y se vendió una de mis obras. Me sentí consentida como que el Padre me dijo: ‘vamos a mostrar de que sí se puede vender‘. Esa noche se vendió una de mis obras.

Para mi, poco a poco se va forjando uno, abriendo camino. Mostrando y que la gente vaya conociendo su trabajo. Creo que ha tenido aceptación esa forma en la que pinto y bueno, hemos ido creciendo ahí.

¿Dónde vendió su primer cuadro, cómo fue la sensación, cuánto le pagaron?

Mi primera obra dentro de una exposición la vendí con TovArt gallery. Era una de las obras que me habían rechazado en el Centro Cultural Sampedrano.

Nunca me sentí menos con esa obra. Fue la primera en venderse en esa exposición con artistas de gran renombre. Fue en el hotel Hyatt Place. Antes, había vendido por encargo. No recuerdo cuánto, ni qué precio tenía.

Cuando me dijeron que había una persona interesada, pues había que tratar el precio, recuerdo que si hubo un mínimo de rebaja. Él quería comprar varias de otros artistas también. Al final se llevó la pieza y sentí extraño.

Había pintado encargos y uno sabe que ya pertenecen a otra persona, pero en este caso y saber que uno ya no va a ver esa pieza, en las primeras ocasiones hay un sentimiento extraño que lo están desconectando de algo que es de uno. Es un pedacito de uno que se llevan de cada artista.

¿Qué hizo con el dinero?

Gastos del día a día. Entra al arca de la casa.

pintora mayra casiano
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¿Qué expresa su pintura?

Cuando no estoy bien de estado de ánimo, no sigo con determinadas obras porque no siento la conexión en ese momento. El mismo arte me ayuda a superar ese tipo de sentimiento que estoy pasando.

Cambio de actividad, agarro mi libreta, me pongo a hacer bocetos para distraerme y así ya voy superando.

Me voy desconectando de la situación que esté pasando, pero lo hago a través de hacer bocetos, de hacer algo nuevo. Si ya estoy con una obra, ese estado de ánimo me va a afectar. Mejor no sigo con la obra que estoy trabajando porque en mi caso, siento que puedo dañar el trabajo.

Mi obra lo que intenta es tocar temas de conexión con el ambiente, de cuidar nuestra naturaleza, de salir adelante, de la fuerza que tenemos como humanos, esa capacidad de reinventarnos, de salir adelante.

Me gusta trabajar esos temas, pero cuando a veces me siento muy mal, prefiero no seguir con determinadas obras y aún así siempre me sumerjo en el arte pero a través de otra actividad

¿El arte tiene nivel educativo en Honduras?

Lamentablemente eso es algo que está bastante difícil de superar en nuestro país.

Las bases de la valoración artística y cultural tendrían que venir desde la educación preescolar y primaria. Como no ha habido en muchos años esos docentes que somos los encargados a despertar estos valores en nuestros estudiantes en clases, son temas que se ven o los pasan como quien dice de menos, porque le dan más valor a otras asignaturas.

¿Los valores son fundamentales en el arte y su promoción?

Creo que no tener este tipo de valores en nuestras autoridades, es consecuencia de esa formación que tuvimos cuando éramos estudiantes.

Para mí, cuando llegan las autoridades que han tenido esta formación artística y de valores en el arte, se nota.

En San Pedro Sula lo hemos tenido. Recuerdo que hubo un año que estuvo encargado don Marco Rietti que es pintor. Se notaba la formación que tenían estas autoridades y si invertían y trabajaban con otras organizaciones para llevar a los jóvenes de estas comunidades de riesgo. Se vio en ese momento y se trabajó bastante en cuestiones de danza y arte plástico.

¿Y ahora?

Ahora veo que es bien complicado y si estoy de acuerdo con esto. Acá en San Pedro Sula hemos visto que en la Casa de la Cultura prácticamente se despidió a las personas que tenían contratadas para formar a la comunidad.

Ahora han estado pidiendo personas que vayan a a trabajar y a ofrecer sus servicios ahí.

¿En Tegucigalpa se apoya más el arte nacional?

No sabría con certeza pero si me doy cuenta de muchas exposiciones que hacen en Tegucigalpa. El hotel InterContinental hace exposiciones todos los meses. Invita a un artista y le dedica una noche.

La Alianza Francesa ha empezado en Tegucigalpa a retomar esto. El Instituto Hondureño de Cultura Interamericana ha adoptado a San Pedro Sula como su capital de arte. Hace más eventos acá a través de proyectos de Mi ciudad de los zorzales.

¿Qué ciudad lo hace mejor: San Pedro Sula o Tegucigalpa?

Tegucigalpa siempre se ha caracterizado por tener ese mover porque es la cuna de Bellas Artes, es la cuna de artistas.

San Pedro Sula ahora ha tenido ese despertar. Han surgido muchos artistas y se ayuda mucho también con el acceso al internet. Aquellos que tienen ya ese talento tienen ese acceso, esa facilidad por mejorar, por aprender, porque tienen esa herramienta.

Además, han surgido muchos grupos, muchas asociaciones jóvenes, que se han agrupado para crear arte. Amah es un ejemplo porque ha crecido no solamente en la parte de las socias, que podríamos llamarle las veteranas. También han crecido en número porque también se han ido agregando más artistas jóvenes. Es muy bueno porque hay visión fresca y hay visión madura. También para las que ya tenemos más años.

El Centro Cultural Sampedrano cada dos meses también tiene una exposición nueva. Ha abierto las puertas la Alianza Francesa para el arte en la parte plástica, la danza, la música.

De verdad que lo reciben con los brazos abiertos solo es de ir, poner la fecha y aquí está, es como una casa para nosotros la Alianza Francesa San Pedro Sula.

¿Y Banpaís?

Banpaís en uno de sus pilares de responsabilidad social y empresarial está el respaldo al arte, la cultura la identidad como país, como ciudadanos.

En Banpaís hemos encontrado una casa para los artistas donde podemos, donde no nos dicen no. Además, donde no nos hacen esperar.

Hemos tenido apoyo con Amah y con el proyecto expositivo Mi ciudad de los zorzales. En ambas actividades hemos sentido ese apoyo de Banpaís con la parte de abrir espacios, ser sede de las exposiciones.

Banpaís ha sido ese pilar en la parte económica. Nosotros necesitamos apoyo de un espacio, que nos otorguen patrocinios y Banpaís ha tenido a bien apoyarnos en estos dos proyectos.

¿Qué técnica identifica la obra de Mayra Casiano?

Quisiera pintar todas las técnicas. Estuve tantos años sin trabajar, sin pintar. Me sentía como enjaulada, como que estuve encerrada.

Cuando arranco de nuevo, no quería encasillarme en una sola técnica. Las que más estoy pintando es acrílico y es óleo.

La acuarela ha sido una técnica que he tenido bastante temor, porque sé que no es una técnica fácil de manejar. Me he atrevido y he ido aprendiendo poco a poco hasta el punto en el que ahora creo que los retratos que he hecho han sido más en acuarela que en otra técnica.

Me gusta trabajar técnicas mixtas o medios mixtos, trabajar con diferentes superficies, diferentes materiales Me gusta aplicar en mi trabajo el volumen, el relieve.

Aparte trabajo pastel en menos cantidad, lápiz de color y claro oscuro pero la técnica que más domino es óleo y acrílico.

pintora mayra casiano

¿Qué la inspira?

Los paisajes, la figura humana, abstracto figurativo. Mi trabajo es meramente figurativo pero lleva toques de de surrealismo.

Hago algunas fusiones de la figura humana con la naturaleza donde el cabello se convierte como en hojas, donde el mismo cabello se despliega y ya no termina en cabello sino que en un pez, en una rama. Va teniendo como esa metamorfosis.

¿Por qué?

Porque quiero lograr o representar la conexión de nosotros como seres humanos con la naturaleza porque al final como les digo nosotros ¿quién depende de quién? ¿Nosotros dependemos de la naturaleza de la tierra o la tierra depende de nosotros?

En una ocasión leí algo que me dejó pensando mucho. ¿Qué pasaría si todo lo que son árboles, ríos todo dejara de existir ¿qué pasaría con nosotros como seres humanos? Después decía ¿y qué pasaría si los humanos dejamos de existir? ¿qué pasaría con todo eso?

Creo que todo florecería, todo crecería porque al final siento que hacemos este consumo desmedido de la naturaleza.

A veces venimos a causar como una especie de cáncer para nuestra tierra. Somos nosotros los que estamos consumiendo de manera desmedida y al final la tierra no depende de nosotros sino nosotros de la tierra.

¿Qué color es recurrente y no falta en su obra?

El azul es el color que no puede faltar. No es aquello que tengo que poner el azul en mis obras, simple y sencillamente en lo que estoy pintando, no estoy pensando en qué voy a usar azules. Solo surge. Cuando veo una obra, veo otra y veo que generalmente son los azules.

Hay algunas obras que no llevan tanto el color azul. De pronto por el tema que voy a tocar porque necesito colores tierra en esa obra. Entonces cambia un poco la paleta de color. Predominan otros colores, sin embargo el azul ahí va tenuemente.

¿Cuántas pinturas has hecho hasta el momento?

No tengo idea de cuántas pinturas

¿Lleva un archivo digital de sus obras?

¡Sí! Tengo un archivo digital de las obras pero creo que hay muchas que no entran.

A veces cuando hago retratos, hay algunos trabajos que no los considero tan relevantes como para meterla dentro de mi catálogo o de mi registro.

pintora mayra casiano

¿Qué pintores nacionales o internacionales la inspiran?

Todos mis colegas artistas del país, los que fueron mis maestros son inspiración. Aparte, algunos de mis ex compañeros que han salido adelante artísticamente para mí son inspiración de superación.

En el mundo artístico internacionalmente no tengo alguno en específico. Cuando veo una obra determinada y me conecta, abro, busco más imágenes. Me gusta meterme bastante a esa obra.

Podría mencionar a José Luis Corella. Es español. Trabaja, entre comillas, un hiperrealismo que se ve tan tan real. Lleva rico en color y textura.

Cuando uno amplía ese trabajo, le va dando zoom a la fotografía, no me voy a encontrar con el poro de la persona. Me voy a encontrar con una riqueza de color y textura. Es lo que me atrapó de la obra de José Luis Corella.

¿Cuál vale más: el arte autodidacta o el arte de estudio?

Los dos, pero he visto personas que tienen mucho talento, sin embargo no ha habido constancia. Les digo siempre a mis alumnos: no es del que puede, sino del que quiere.

He visto mucha gente en todas las áreas ya sea artísticas u otras áreas que llegan lejos y tal vez no brillaban al inicio pero ese querer, esa constancia los hizo brillar al final.

¿Cómo le da valor a una obra: por el tiempo que tarda en hacerla, por lo bonita que queda o por el precio que merece?

Las dos primeras para mí son bien importantes, que sería la cantidad de tiempo invertido, pero también por cómo quedó. De pronto pude haber invertido mucho tiempo, y por más tiempo, y no me gusta; la dejo a un lado y a veces termino pintando otra cosa.

Al final, si no me gusta el resultado, no importa el tiempo que le haya invertido en esa obra. Entonces, al final, es el resultado.

¿Por qué?

Porque ha habido obra en la que me tardo mucho menos, pero en ese momento estoy como más libre, tengo esa conexión.

Ha habido obra en la que me tardo mucho menos, y es la que de pronto también conecta más con la gente.

pintora mayra casiano
BANPAIS PRESENTA

¿En qué momento del día se dedica por completo al arte?

Cuando estoy con la escuela de educación primaria, es un poquito más complicado, porque la docencia no absorbe tiempo solamente en el horario en el que uno está en el centro educativo, sino que demanda bastante tiempo en casa para preparar material, para revisión de trabajo de los alumnos, entonces es bastante demandante.

Intento avanzar en la medida de lo posible con el trabajo escolar para que me quede una o dos tardes para poder trabajar de lleno en lo que es mi trabajo artístico, y los fines de semana, sábado y domingo.

¿La obra vale más cuando el pintor vive o cuando muere?

Creo que de pronto el saber que ya no hay más, ya no hay más producción. Entonces, y si su obra es buena, pues va a subir de precio porque ya sabe que ya no hay, pues el artista ya no existe.

Sin embargo, sé de obras de artistas que se están vendiendo a precios enormes. Grandes precios, vivos, cosa que creo que antes no se daba. Es un fenómeno que ahora sí, sí lo vemos.

¿Qué piensa de los mecenas que compran arte aprovechándose de la necesidad del pintor?

No sé, nunca me ha pasado. Gracias a Dios.

Lo que sí me ha pasado es que si vendo una obra a determinada persona, yo le tengo un precio a la obra, pero decido. No quiere decir que la obra va a valer menos. El valor de la obra sigue siendo el mismo.

Decido a determinadas personas por la conexión de familia, o de amistad, o de cariño. Decido darle a esa persona a un determinado precio. Sin embargo, esta persona sabe que esta obra vale tanto. Ese es el valor de la obra.

Con los corredores de arte uno pacta un determinado porcentaje de comisión por la venta de una obra, pero uno está consciente que eso es. En mi caso me ha favorecido. También ha ayudado a dar a conocer mi obra y a posicionar mi obra en el medio.

¿Qué emociones busca que la persona perciba de su obra?

Conciencia, que se concientice. Lo que quiero es, lo que busco con mi obra es, con las obras que tocan la parte de la conexión con la naturaleza, es como redargüir aquello de sí estoy haciendo las cosas bien realmente.

Otro tema que me gusta tocar es esa capacidad que tenemos nosotros como seres humanos para levantarnos de nuevo. Entonces, es inspiración, es como de pronto sacudirnos y decir, no, ¡sí yo puedo! Sí pasé esto, puedo retoñar.

A veces parece que ya no nos podemos levantar porque ya nos pasó de todo, pero con mi obra de pronto lo que yo quiero es eso, dar ese mensaje de que podemos y que podemos salir adelante, y a pesar del sufrimiento, del dolor, de las caídas, al final eso es una escuela que nos ayuda más bien para fortalecernos.

pintora mayra casiano
exposicion de pintura el arte y la paz en honduras asociacion mujeres artistas honduras amah banpais
pintora mayra casiano

¿Qué piensa el Ministerio de Cultura, Artes y Deportes de Honduras?

No he tenido tanto acercamiento más que por una capacitación que me inscribí. So sé si era meramente de la Secretaría de Arte y Cultura.

Tenían una buena propuesta para ayudarnos como artistas a vender, a mover en el mercado la obra y a trabajarla en redes. Me gustó.

No he tenido demasiado acercamiento con este ministerio. He movido mi obra muy aparte de esto. Con solo lo que escucho en los medios, en las noticias, como no me consta; pero sí he escuchado mucho que es bien difícil trabajar sin recursos y como recortan tanto para los que están encabezando esta secretaría.

Lo que sí miraba es que a veces quieren que uno esté como artista apoyando todas las actividades que ellos tienen, pero solo es como que nosotros vamos a dar, cuando lo que nosotros queremos es recibir de ellos.

¿Ya realizó la mejor obra Mayra Casiano?

¡No! Definitivamente aún no. Tengo esa bendición de que la gente reconoce mis obras, mis piezas. Todavía siento que estoy en proceso realmente.

Creo que toda la vida voy a estar en proceso, pero en búsqueda. No la he realizado porque no, realmente sí siento que esta es como una base para lo que viene, yo siento que me falta bastante.

¿Cómo pinta Mayra?

Yo pinto encerrada, a veces con música, no siempre; pero la mayor parte de las ocasiones es con videos. No estoy viendo siempre, pero estoy escuchando documentales, videos de motivación, videos de youtubers que andan explorando el mundo. Generalmente con videos estoy pintando.

¿Qué es lo que no le gusta?

Es saber que tengo una hora para pintar, que tengo ese espacio de una hora.

No me voy a ir a sentar para pintar una hora. Si yo sé que tenés una hora todos los días, no lo voy a hacer, porque yo necesito sentarme, desconectarme.

Además, saber que ya no tengo pendientes, que me voy a tener que levantar para ir a trabajar, para ir a hacer un mandado. A menos que sí lo voy a hacer, pero que tengo toda la mañana, pero son varias horas, cuatro o cinco horas, mínimo.

Si solo es una hora, mejor no pinto.

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pintora mayra casiano

¿Hay pensamientos intrusos mientras está pintando?

Antes de comenzar, sí, me cuesta, porque me siento y digo: ‘no traje esto‘. Me siento, voy a comenzar y pienso que me falta tal cosa.

Por lo general, no dejo nada. Ya me meto al taller y tengo que desconectarme.

¿Mayra Casiano ya se está adaptando a la era de la IA?

Cuando hago mis bocetos o hago mis ideas o tengo una pintura, le pido que actúe como crítico. Además, que me diga cómo ve la obra técnicamente, el mensaje.

A veces pasa que estoy haciendo una pieza y necesito una referencia y no encuentro esa referencia ya sea de un rostro, porque estoy en una determinada posición o una mano.

Me pongo a buscar en el Internet y si no encuentro, entonces hago el mío. Lo pongo allí y digo: ‘revisa si esto está bien‘, porque a veces yo veo que no me termina de agradar. Entonces lo uso como herramienta, básicamente.

¿Y en Bellas Artes le enseñaron sobre anatomía?

En la Academia Nacional de Bellas Artes hay una asignatura que es el cuerpo humano. La anatomía.

La simetría, la anatomía, facciones. Regularmente se categoriza o se etiqueta la perfección de la proporción del cuerp. Que si los brazos, que si las piernas y se procura pintar muy estético todo.

¿Porqué solo pinta mujeres y no hombres?

En Bellas Artes nos van formando con la parte de la anatomía, con lo de las proporciones, cuidar las proporciones.

Es una base. Después uno puede ir jugando y darse esa libertad de hacer figuras más elongadas, de estilizar las formas. Ya lo he hecho, en muy pocas veces, pero ya lo he hecho.

Dios mediante va a haber una serie donde ya son rostros más realistas, pero no buscando aquello de la perfección en la figura humana.

Casi siempre tengo mujeres en mis obras porque es el tema inicial. Cuando tocaba el rostro de la mujer, es como siempre tocando el tema de la naturaleza. Siempre a la mujer la ponía representando como a la madre naturaleza.

Sin embargo, sí he hecho algunas donde aparecen pero niños, entonces varones. Aún no he metido la figura humana del hombre en mi obra. Es algo que está para futuro.

Hable de sus obras con formas disruptivas

Viene siendo una necesidad de no quedarme en lo plano. De trabajar y experimentar con diferentes materiales.

La obra Cuentos de camino real lleva madera, cartoncillo, papel, cartón de huevo. Hay reciclaje. Esa obra lleva técnica mixta, porque va desde lápiz grafito con el claro oscuro, luego lápiz de color acrílico, y me gusta salirme de lo plano, del bidimensional, sin dejar lo que es la pintura.

Creo que al final es como una especie de transición, porque la verdad es que la escultura es algo que siempre me ha llamado la atención, pero ahí voy de a poco y de pronto llego hasta ya la parte tridimensional completa. Solo la he ido sacando de a poco.

En Agonía de la conciencia, aplico madera quemada. Aprovecho ahí el negro de esa pintura, el negro natural de la madera quemada.

pintora mayra casiano
pintora mayra casiano

¿Por qué?

Porque lo que quiero representar es precisamente los incendios, la deforestación, el consumismo de parte de nosotros con los bosques. Me gusta representarlo con cosas reales.

Tengo otra obra que se llama Depredador, en donde pinto con mi huella, con la huella del humano, sombría algunas zonas, porque al final si la naturaleza se va destruyendo, si el medio ambiente se va destruyendo, no es por culpa de ella misma, es por culpa nuestra.

Entonces su obra transmite un mensaje pro-ecología, y resiliencia. ¿Piensa que las personas lo entienden?

Espero que sí.

¿Por qué?

Porque mi objetivo es crear conciencia, admirar la obra y recapacitar. Esa obra que se llama Depredador, primero llama la atención por el color y el dibujo. De pronto, la parte técnica.

A medida ya las personas la observan, entonces se dan cuenta del mensaje. Asocian el nombre con lo que están apreciando, pero la primera impresión les llama la atención la forma, los colores. Ese es un proceso, luego ya la observan más y ahí es donde terminan conectando

¿Qué le dice Mayra Casiano a aquellos que quieren y no pueden, que dibujan en la pared, que dibujan en el cuaderno?

Que no se den por vencidos, que busquen y que se expongan, que busquen actividades artísticas, que eso es básico.

Al integrarse a cualquier actividad artística, el ir conociendo a otros que están en el mismo medio, va ayudando a saber y conocer más de este mundo del arte.

No pensar en que si no va a vender, mejor no voy. Realmente creo que es parte del proceso ir mostrándose, si no, nunca la gente va a conocer nuestro trabajo.

¿Fue su caso?

Me daba cuenta después, cuatro o cinco años de estar pintando, que había gente que ya conocía mi trabajo.

Eso era un galardón, el saber que mi obra como tal. A mí no me interesaba que me conocieran, sino lo que yo estaba haciendo.

pintora mayra casiano

¿Cuál es el color que jamás va a pintar?

¡Sí! Hay un verde que no me gusta. Es más como el verde permanente, me parece como no tan real.

Siempre quiero quebrar los colores. Creo que ya me acostumbré. Si yo tengo el verde permanente, yo siempre lo voy a quebrar con su complementario.

Me gusta trabajar los colores así, son pocos los que trabajo puros, porque realmente quiero ese color tal cual viene del bote.

¿Y la técnica?

Algo que a mí no me gustó fue pintar en tempera. Cuando estaba en tempera, no sé por qué, pero es que como es mate, yo la trabajaba y no me gustaba el acabado. Otra técnica que sentía que me daba palos cuando estaba estudiando, era el pastel graso.

Ahora ya lo hago, pero claro, ya hay más escuela de la experiencia. Ya lo resuelvo mejor, pero no es una técnica que sí, que a mí me dicen, trabajemos con pastel, pero yo prefiero seco.

Pienso que de pronto algo que tal vez no me ayudaba o que contribuyó a que no tuviera una buena experiencia, a veces es la calidad del material.

Hice un pequeño bodegón para una clase. Si me toca presentarle a los alumnos, yo les demuestro de todas las técnicas: pastel seco, pastel graso, aunque no sean de las que más me gustan.

Otra que no me gusta mucho es el carboncillo, pero no porque no me gusta ensuciarme. Es la textura, es la sensación que siento, la sensación que tengo cuando la uso, como arenoso, no me gusta.

¿Y de las inspiraciones o temáticas?

Algo que no he intentado, es el abstracto. Aunque sea como por ejercicio intento y no termino. La figura siempre termina saliendo.

Intento hacer. Han habido ocasiones en las que, como siempre hago un fondo antes de empezar a pintar y hago pintura, que me han llegado a decir ya está como un abstracto. Pero yo en mi cabeza sé que es solo parte del proceso.

¿A las cuantas obras se jubila Mayra Casiano?

No miro un tiempo de retiro en cuestión artística, porque creo que eso es algo como una vitamina para uno, el pintar, el hacer arte.

Sí quiero llegar al momento en el que me retire de la parte docente, no porque no me guste dar clases, la docencia sí, pero quiero poder jubilarme y después dedicarme al cien a la pintura.

Deseo retirarme con el arte y hasta retirarme de pronto de la ciudad. Sueño con estar pintando alejada de la ciudad, en un espacio con calma, sueño con eso. Más bien es hacia ahí donde quiero, donde apunto

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