Andrea Victoria Gómez Selman - Houssein - pintora El arte de mi país by ICONOS Mag & Banpaís Honduras

El arte nace de su alma, de lo que siente, escribe y piensa a través de poemas y pinceladas

ICONOS Mag

Texto Sabino Gámez / Fotos Kevin Hernández

16 julio, 2026

San Pedro Sula. La pintora Andrea Isabel Gómez Selman – Houssein lleva el pincel a otro nivel experimental. La novel artista hondureña se decanta por el arte abstracto para conversar, inspirar e emanar emociones a través de pinceladas divergentes.

pintora andrea gomez selman houssein

Su pintura dice mucho pero en silencio. No protesta, no escandaliza, no compite. Simplemente dialoga con sutileza entre pensamientos, emociones y concepto.

La obra de Andrea Isabel no tiene afinidad con el arte que retrata paisajes, rostros, gente o naturaleza. Cada trazo no persigue nada porque tiene atrapada una emoción, un relato y una conversación que trasciende en el lienzo blanco.

La joven es hija de una honorable familia sampedrana inclinada a las finanzas, el diseño, la arquitectura, la música, la medicina y el deporte, pero ella pertenece a una generación diferente.

No busca crear obras para decorar paredes. Su propuesta desafía la mirada convencional al convertir cada cuadro en un diálogo entre poesía, color, textura y movimiento.

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pintora andrea gomez selman houssein

La autenticidad y la sinceridad son los valores más arraigados en el corazón de la pintora Andrea Isabel Gómez Selman – Houssein.

El arte nace de su alma, de lo que siente, escribe y piensa. No la confunde el ruido de la vida y no se traiciona por complacer a los demás y pintar para quedar bien.

Su pincel no es fábrica de caprichos o pedidos. Al contrario, tiene la capacidad de transmitir un mensaje profundo y sincero sin que nadie la obligue.

Su verdad es única y la emana con los colores, principalmente el azúl, que evoca la paz del mar que siempre la ha acompañado porque se siente una alma libre.

Sus pinturas nacen de poemas; sus poemas nacen de experiencias; y esas experiencias están atravesadas por la alegría, el miedo, la esperanza, la enfermedad y la capacidad humana de reconstruirse.

pintora andrea gomez selman houssein

La voz, los pensamientos y el discurso de libertad y sentimientos se esconde entre las pinceladas, las transparencias y los trazos que van más allá de lo que el ojo aprecia.

Pero esta discusión artística va mucho más allá de la pintura. En Honduras, la salud mental está rodeada de prejuicios, silencios y desinformación y es cuando Andrea Isabel irrumpe el pacto de silencio que convivía en su ser.

Al contar su historia en la serie El arte de mi país by ICONOS Mag y Banpaís Honduras, habla con absoluta honestidad sobre la depresión clínica que la acompaña desde la adolescencia.

Además, desafíos de la anorexia, el trastorno obsesivo – compulsivo, un intento de suicidio y el largo camino de la adaptación y recuperación.

La joven y admirable pintora no se victimiza ni busca compasión. Su propósito es demostrar que el talento, el éxito, el afecto familiar o una vida aparentemente estable no inmunizan a nadie frente a una situación mental.

Además, lo que para muchos son ‘manchas sobre lienzo’; para los que comprenden y analizan, se trata de un lenguaje reservado para expertos.

pintora andrea gomez selman houssein

En ese contexto, la voz de una artista que transforma el dolor en creación adquiere una dimensión profundamente humana.

Andrea Gómez creó su primera serie de 10 obras tras una invitación de la artista del pincel Nora Buchanan y aunque ambas ni se conocían, una conversación sin guión, cambió el panorama de la joven pintora.

La serie Dos miradas, un pulso vivo habla del poder que tiene una charla para modificar el rumbo de una vida. Cada obra explora las múltiples capas que conforman la identidad humana.

Finalmente, cada pieza enfatiza sobre que nadie puede resumirse en una primera impresión. Las personas a través de los lienzos, revelan su verdadera profundidad únicamente cuando se le permite descubrirlas.

pintora andrea gomez selman houssein

Durante una alegre y reveladora charla al atardecer, descubrimos a una mujer que aprendió a comunicarse cuando las palabras eran imposibles. Lo hizo a través de técnicas pictóricas, influencias estéticas o procesos creativos.

Además, descubrió en el color, una forma de nombrar aquello que el lenguaje no podía explicar; y que convirtió el arte en un acto cotidiano de resistencia.

La gran reflexión que la pintora Andrea Isabel Gómez Selman – Houssein hace a través de sus pinturas abstractas es que no siempre nacen de la belleza. Algunas nacen de la necesidad urgente de seguir viviendo.

Hoy, esas pinceladas se convierten memoria, esperanza y testimonio de que incluso, las heridas más profundas se transforman en luz propia.

pintora andrea gomez selman houssein

¿Cómo descubre la intuición de querer pintar?

Pinto desde que tengo memoria. Mis tíos tienen un cuadro creo que hice como a los cuatro años, pero formalmente empecé a pintar y nunca dejé de pintar desde que tenía 14 años.

¿Qué fue lo primero que pintó y por qué?

Pintaba el mar porque ese era nuestro escape los fines de semana que nos íbamos a la playa con mis papás.

Cuando alguien se inclina por el arte, se le cuestiona ¿qué le dijeron sus padres?

Mis papás siempre me han apoyado en todas mis locuras. Antes de pintar, bailaba ballet con la maestra Flor Alvergue y nadie en mi familia bailaba. Yo les rogaba y les rogaba que me dejaran bailar y me decían: ‘¡no!, todos en la familia somos deportistas. Vas a jugar tenis!

Me llevaron a una clase de tenis y me fueron a ver. Yo estaba bailando en el campo. Finalmente dijeron: ¡la vamos a llevar a clases de ballet!. Por un tiempo mi familia pensó que a eso me iba a dedicar porque me encantaba el baile y ahí aprendí que podía expresarme a través del arte.

¿Y a qué edad decide tomar el arte con seriedad?

Tenía 13 años cuando le pedí a mi mamá que si podía tomar clases de óleo con el pintor Javier Matute y desde entonces pinto formalmente.

pintora andrea gomez selman houssein

¿Cuál fue su primer cuadro?

Fue un bodegón de una manzana y una mandarina. Después pintaba flores, pintaba bailarines de ballet y el mar.

¿Cómo se aleja de lo tradicional y se dedica a la pintura abstracta o arte contemporáneo?

Cuando me fui a la universidad, tenía una amiga que era especial para mí y le quería dar un regalo. Yo dije: ‘no le voy a regalar una manzana, o sea, ¿qué significa una manzana en nuestra amistad?’.

Entonces decía ¿cómo puedo hacer un cuadro que represente nuestra amistad? Escribí un poema y de ese poema hice mi primer cuadro abstracto que le regalé a ella.

¿Y de qué habla el poema?

El poema habla de las coincidencias en la vida, cuando de la nada llega alguien que te cambia tu mundo.

¿Cómo plasmó el poema en una pintura?

Primero decidí qué color va a significar qué y después dependiendo, porque los movimientos también tienen significado, entonces dependiendo de qué escribo; es el movimiento que va en el cuadro.

pintora andrea gomez selman houssein

La música, las letras y los ritmos son su inspiración. ¿Cuál es su preferida, porqué y en qué momento llega esa musa?

Cuando pinto, normalmente pinto con música de piano que no tiene letras, o sea que no tiene nada dicho porque cuando escucho música que la gente está cantando, me sucede algo que se llama sinestesia que es que uno ve colores con la canción que está o movimientos con la canción que está escuchando y si me distrae mucho pues apago la música y no oigo ningún tipo de música.

Mi amor por la música viene por mis abuelos porque mi abuela era maestra de piano y mi abuelo amaba el flamenco y con el ballet obviamente uno aprende a apreciar todo tipo de música pues.

Para muchos o para la gente que no sabe y cuestiona, el arte abstracto es pinceladas al azar. Para usted, ¿qué son esas pinceladas?

Es lo que la gente no entiende. Hay una gran diferencia entre arte comercial y arte abstracto que es el que yo me dedico, porque mi arte sí tiene significado.

A veces escribo y después pinto y a veces pinto y después escribo, pero todo cuadro mío lleva un poema.

En los talleres que doy así es como les explico que los movimientos pueden tener diferentes significados. Por ejemplo, una línea recta puede significar estabilidad pero para otra persona una línea que no es continua puede significar que el tiempo pasa lento.

Los movimientos todos pueden representar algo igual que los colores que es lo que busco yo hacer en mis obras.

La artista toma una pausa para explicar su obra, no sólo desde la pincelada, sino del poema, el movimiento, la transparencia, los matices, los trazos y el sentimiento que ella expresa en cada pintura.

Para que entiendan un poquito más mi obra le voy a dar un pequeño tutorial.

Todas las obras que ven aquí tienen un poema. Por ejemplo, esta que está a mi lado se llama Lo que revela el tiempo.

Hay personas que parecen simples hasta que las escuchamos, hasta que conectamos con su historia, hasta que entendemos todo lo que han sobrevivido.

Entonces ocurre algo hermoso. Las capas comienzan a aparecer y descubrimos que cada persona es mucho más grande de lo que imaginamos.

Entonces aquí se jugó mucho con transparencias, cuando un color no es sólido.

Entonces si ven a los lados, se va apareciendo un movimiento que simboliza cómo se va revelando cualquier cosa a través del tiempo. Puede ser cómo se revela una conexión humana, una relación. Cuando conoces a alguien todo se va revelando. Entonces van apareciendo cosas que en la profundidad tal vez no conocíamos antes.

Toda mi serie Dos miradas, un pulso vivo trata sobre cómo una conexión y una conversación puede cambiar la vida de una persona.

Entonces, en esta estaba explorando cuando ya por fin conectas con la persona y se van revelando todas las cosas que tal vez antes no veías.

Por eso es que hay un juego entre las posiciones y las texturas y el color blanco. Hay partes que son sólidas que todavía hay cosas atrás del blanco. Uno puede ver en el cuadro que atrás del blanco hay cosas, pero todavía no están completamente descubiertas que solo se van a revelar con el tiempo.

Le voy a leer el poema:

Se llama Las capas también conversan, que irónicamente es el que sigue después de este.

Creemos que conocemos a las personas cuando escuchamos sus historias.

Pero conocerlas de verdad es descubrir cómo conviven sus capas, la fuerza y la ternura, la alegría y el miedo, lo que muestran y lo que guardan.

Lo que fueron y lo que están intentando ser. Y entonces entendemos que una persona no es una sola historia. Son muchas historias aprendiendo a coexistir.

Los colores son un poco más fuertes y más vivos que el que acabamos de ver porque aquí ya se empiezan a mostrar diferentes facetas de la persona con la que estás conectando.

Entonces, una persona puede tener un aura, por así decirlo, magenta, que brilla, que es una persona que se demuestra y que da alegría cuando uno la conoce, pero abajo de eso hay mucho más. Entonces, por eso es que el magenta no es sólido.

Si uno se fija en el magenta, se puede notar que quieren cosas, que quieren salir y descubrirse que es lo que pasa con las capas de toda persona. Cuando uno conoce a alguien, conoce una primera impresión.

A medida va pasando el tiempo, ¿qué va pasando? Van descubriendo sus diferentes facetas, todas las capas que la persona tiene. Entonces, eso es lo que quiere hablar esta pieza.

Es lo qué pasa cuando las diferentes capas de la persona empiezan a aparecer y se crea una conversación sobre eso.

Este otro cuadro se llama Dos miradas y nace del siguiente poema:

Vos trajiste tus colores y yo traje los míos.

Vos llegaste con tus historias, yo llegué con las mías. Y aunque nunca habitamos en el mundo de la misma manera, aprendimos algo hermoso.

La conexión no nace de mirar igual. Nace de elegir compartir la mirada.

Este cuadro habla de que en una conexión pueden haber muchos colores fuertes y muchas primeras impresiones y cómo eso se va formando en una sola obra de arte.

Entonces, hay mucha gente que me dice, ah, por eso tenés dos círculos.

En realidad no, porque por eso tengo dos azules. Son dos miradas que van, dos azules en cada esquina porque son dos miradas que se están uniendo y creando una conexión.

¿Y cómo se están conectando? A través de todas las capas que van surgiendo de las personas.

El amarillo soy yo, en realidad, y el naranja o coral es Nora Buchanan. Ese es amarillo cadmio, para mí en este cuadro simboliza la conversión de las dos personas.

Y de ella fue que yo saqué la inspiración de toda esta serie, porque la conversación que tuve con ella vino a cambiar mi vida. Ella no sabe, pero este cuadro está inspirado en nuestra conexión.

Dos miradas se representan en los dos azules. Un azul es más grande, pues obviamente porque Nora ya tiene su trayectoria como una artista establecida en Honduras.

El mío es más pequeño porque yo me voy formando. Yo voy apareciendo y creando una conversación diferente con las obras que estoy presentando. El amarillo soy yo, porque mucha gente me dice que yo tengo un aura amarilla. Entonces dije, bueno, voy a jugar con ese sentimiento.

Y para mí Nora es una persona que tiene un aura anaranjada. ¿Por qué? Porque es muy espontánea, es muy energética y para mí eso representa el color naranja.

¿Qué pasa cuando Nora y yo nos conocemos? Tenemos una conexión casi que instantánea.

Toda esta exposición la armamos sin conocernos. Nos conocimos en mayo, un mes antes de exhibir y ahí fue cuando nació esta pieza.

Entonces, las rayas, esta raya que ven aquí, que es amarillo cadmio, y este que ven acá, es cuando ya se empiezan a juntar esas dos auras, esas dos energías, y cómo las dos miradas van creando algo hermoso.

Por eso es que yo dije, vos trajiste tus colores, yo traje los míos. Vos trajiste tus historias, yo traje las mías, porque somos personas muy, muy, muy diferentes. Aún así logramos hacer algo hermoso.

pintora andrea gomez selman houssein

Entonces, ¿ahora lo que pinta se basa en música y lo que escribe?

Si, porque escribir me estimula mucho el cerebro y después buscar la forma de representarlo a través de colores, de texturas, de movimiento.

Me trae mucha felicidad expresarme de esa manera, porque lo estoy haciendo con un sentido, con un significado.

Cuando una persona viene, ve mi obra y me dice: ‘yo veo esto, yo siento esto‘, ahí estamos entablando una conversación sin palabras, porque solo está viendo mi obra.

Ya le produce un sentimiento, le produce un significado, que tal vez no es el mismo que el que yo quería decir.

En esta primera exposición ¿qué técnicas, colores base y secundarios y cuánto tiempo le llevó concluirla?

Nora y yo empezamos a hablar sobre esta exposición en febrero 2026. Nos decidimos que lo íbamos a hacer en marzo, así que ella me explica que lo hicimos en tiempo récord, porque pinté marzo, abril y en mayo, ya tenía las obras.

Yo trabajo de 8.00 am a 5.30 pm, entonces pintaba todas las noches y todos los fines de semana.

Yo cancelé mi Semana Santa, cualquier vez que había el fin de semana yo estaba pintando. La técnica es técnica mixta, porque no solo usé pintura acrílica, pasta de textura y todo es sobre tela.

¿Y cuántas horas le dedicó a una obra?

Dependiendo del día. Había días que tenía más energía y entonces me podía quedar pintando todo el día. Los domingos era todo el día pintando.

Y de ahí cuando regresaba de la oficina, que normalmente regreso a mi casa como a las 6.00 pm, me podía quedar fácil hasta las 2.00 am.

Fue bien cansado y un gran sacrificio de mi parte, porque no quería dejar mi trabajo, pero también quería hacer esto, que ha sido un gran sueño para mí poder hacer esto.

¿Qué tan cierto es que el arte contemporáneo está más inclinado al gusto juvenil o a personas disruptivas en temas de decoración?

El arte es subjetivo y para eso existen los gustos.

Hay personas que le gusta el amarillo y hay personas que no. Lo mismo con el arte. Pero hay algo que sí es, el arte contemporáneo no es nuevo.

Hay muchos movimientos, desde antes que yo naciera, que existe el arte contemporáneo.

Puede ser que los jóvenes estén más inclinados a poner arte abstracto en su casa porque las tendencias están inclinándose a arquitectura más moderna, a obras más modernas.

Aquí en Honduras siento que todavía falta mucho en que la gente pueda entender este tipo de arte y falta mucho hacer eventos que promuevan la cultura y este tipo de arte porque lo tradicional definitivamente es algo que prevalece aquí en Honduras.

Empecé pintando tradicional y no tiene nada de malo. Hay mucha gente que le gusta, que quiere una manzana en su casa y quiere ver la manzana, pero creo que hacen falta eventos en donde las personas puedan explorar este tipo de arte y que puedan empezar a aprender que no solo son manchas.

Es una expresión, es una conversación a través de los colores, a través de la textura, a través de los movimientos. Entonces, sí tienen significado.

Tal vez no está viendo algo literal como un paisaje, pero yo por eso mis obras no las firmo, porque la persona que la compra la pueda poner en la dirección que quiera porque al final lo que uno busca es que la persona se sienta o se identifique o que le cause tal vez paz o alegría.

Hay gente que hace arte abstracto y lo que quieren es que las personas sientan el dolor que la persona estaba sintiendo en el momento que hizo la obra. Entonces, yo por eso les pongo poemas.

Siento que eso ayuda a que la persona diga … ‘esto es lo que ella quería expresar‘.

Al principio no los iba a enseñar. Yo iba a enseñar mi obra sin ningún poema, pero al final decidí hacer el catálogo con los poemas porque siento que es parte del arte y de la historia.

Has dicho dolor. ¿Hay dolor en estas obras? ¿con qué colores y cómo lo representó?

Por ejemplo, en Dos miradas, si ven, mi parte que les dije que significaba que era yo, tiene un círculo oscuro.

Porque cuando Nora y yo empezamos a hablar de esto, yo estaba pasando por una etapa muy difícil en mi vida. Entonces, como decía, yo traje mis colores y eso era parte de mis colores en ese momento.

Yo, por más que me digan que soy una persona que tal vez irradia felicidad o alegría, también sufro, pues, como cualquier otra persona. Y en ese momento yo estaba sufriendo. Entonces, es cierto, mis obras son bien coloridas, pero no significa que no haya dolor en ellas.

¿Y por qué sufre Andrea?

He padecido de depresión desde que tengo 13 años. En ese momento específico en el que Nora me habló, estaba pasando por un episodio de anorexia y depresión.

Pero … ¿qué le ocurría a Andrea?

No era una depresión situacional. No era porque me había pasado algo feo, simplemente estaba con una depresión clínica diagnosticada.

¿La exposición ha sido un antídoto para respirar profundo y ver que en realidad no solo pinta con colores, sino que su vida es de colores?

La exposición no solo me trajo propósito y luz, sino que despertó partes de mí que estaban dormidas.

¿Y cuáles son esas partes?

La parte de Andrea creativa, la parte de Andrea que no le gusta estar quieta, que le encanta estar creando e inventando nuevas cosas, la parte de Andrea que es muy curiosa y que le encanta explorar.

En esta exposición exploré a hacer obras macro que nunca había hecho. Nunca había pintado a este nivel de tamaño. Siempre había hecho obras más pequeñas.

En la exposición había gente que sabe, gente curiosa y gente que por primera vez vio una exposición. Fueron esos grandes maestros como Marco Rietti que llegaron ahí y se fueron hasta tarde.
Andrea ha interrumpido su diálogo para compartir un mensaje que recibió la noche de su exposición.

¿Le puedo leer el mensaje que me dijo don Marco? Don Marco era uno de los mejores amigos de mi abuelo. Le escribí para agradecerle por acompañarnos esa noche y él me puso:

‘Gracias Andreita, muy fina de tu parte. Me ha gustado mucho tu desarrollo artístico. Indudablemente vas por muy buen camino creando tu personalidad artística. Ahora toca continuar trabajando intensamente y dando creatividad a tu genialidad artística. Te deseo lo mejor y muchos éxitos’

¿Y qué significa para ti?

¡Ay!, yo lloré. Yo lloré cuando don Marco me escribió eso porque sentía que mi abuelo también me lo estaba diciendo.

Mucha gente dice que la depresión es la falta de Dios en el corazón de la humanidad o de la persona o cuando alguien se suicida por una depresión. Otros le llaman soledad del alma.

Abordemos el tema de la depresión ¡Comparta su experiencia!

Creo que la salud mental es un tema tabú en nuestra sociedad y también descomprendido, incluso por mi que he pasado por eso.

Tenía 13 años cuando me diagnosticaron con anorexia por depresión. No sabía que significaba todo eso. Es más, cuando me llevaron al doctor, no me llevaron al psiquiatra o al psicólogo. Me llevaron a un gastroenterólogo, porque mi mamá pensaba que tenía un problema en el estómago porque estaba perdiendo mucho peso.

En realidad lo que tenía era una anorexia por depresión y aquí viene el primer concepto que nadie entiende: la salud mental la tenemos todos.

Los diagnósticos no discriminan solo porque uno tenga o aparente llevar una buena vida no significa que no esté sufriendo de una depresión, Tampoco significa que esté sufriendo con una ansiedad, no significa que puede tener TOC ( trastorno obsesivo compulsivo ). To tengo TOC y no lo sabía hasta que me lo diagnosticaron.

¿Qué sucede cuando conoce el diagnóstico?

No sabía que era la depresión, mucho menos que era la anorexia. Estaba muy joven. El primer paso de mi mamá fue buscar ayuda y el primer paso fue ir a un psicólogo.

Cuando ella vio que yo no estaba mejorando, solo hablando en terapia, buscamos ayuda de un psiquiatra que le debo mi vida. Estoy aquí por él. Me empezó a ayudar a ver qué podíamos hacer.

Cuando las personas fallecen por suicidio es otro gran tema que las personas no entienden, porque todo el mundo se pone triste cuando ya la persona falleció, pero cuando la persona está pasando por eso y está buscando ayuda; las personas o pueden alejarse o pueden no entender lo que está pasando.

Nosotros no podemos esperar a que una persona fallezca para alzar la voz. La estadística en 2026 es que cada 30 segundos, una persona fallece por suicidio. Es una de las cosas que me he propuesto: alzar la voz porque tuve un intento cuando tenía 17 años. Estoy viva porque me encontraron a tiempo.

Estuve en cuidados intensivos por más de tres días. Yo no me acuerdo y estuve en el hospital por más de un mes y quien me encontró fue mi hermana.

No fue algo premeditado. No fue algo que tenía planeado de este día me quiero morir, sino que fue un impulso. Me sentía muy mal. Sentía que quería dormir para siempre y yo no entendía lo que era el suicidio y lo que estaba pasando en ese momento. Obviamente estaba bien joven.

Ahora que veo para atrás, pues aparte de que he estudiado mucho todos estos temas, sé lo que implica y me rehúso a que los 30 segundos se vuelvan 20 y no alzar la voz para hacer algo al respecto, para crear conciencia, para destruir ese tabú que existe en nuestra comunidad.

Quieras o no es una realidad en la que vivimos. Es algo que está pasando no solo en el primer mundo. Es algo que pasa aquí también. Hay que educar mucho a las personas sobre estos temas para que aprendan a ver las señales cuando una persona está viviendo.

Es bien difícil pedir ayuda. Es muy muy muy difícil. Se los digo porque lo viví. Las otras personas tienen que educarse de qué es la salud mental, ¿qué es la depresión¿, ¿qué es morir por suicidio?; porque son temas que pasan en nuestra realidad y que tal vez un ser querido pueda estar viviendo y nosotros ni sabemos.

Muchas personas que estaban a mi alrededor en ese tiempo no sabían qué estaba pasando por todo eso. Gracias a Dios tengo una familia que me ha apoyado en todas las etapas cuando estuve en el hospital un mes.

Me iban a ver todos los días y es una bendición que tengo porque sé que no todo mundo que padece de algo con la salud mental recibe ese apoyo familiar. Siento que es algo esencial en mi vida que me ha ayudado a salir adelante. Recibir ese amor y ese apoyo que he tenido incondicional de literalmente toda mi familia.

¿Qué detonó esa depresión siento tan niña?

Yo he buscado y he trabajado mucho ese tema en terapia ¿que desató todo esto? y la verdad es que no se los podría decir porque a mi no es como que me ha pasado algo así traumático o difícil. Por eso es que digo que la salud mental no discrimina. No porque tengas una vida que por afuera se ve perfecta no significa que no vayas a padecer de algo así.

Hay diferentes tipos de depresión por desbalances químicos que es la depresión que tengo y es resistente al tratamiento.

Cuando uno tiene una depresión resistente al tratamiento, es mucho más difícil tratarla, porque cada vez que te dan una medicina no funciona.

¿A qué se refiere?

Nosotros tenemos diferentes químicos. La serotonina, la endorfina, entonces me han hecho un montón de estudios y tengo un desbalance hormonal que aún no han descubierto porqué lo tengo.

Cuando me hacen los exámenes, los niveles salen alterados. Ya me han hecho otras pruebas y todavía no han encontrado la causa.

¿Cómo le ha ayudado su entorno?

Tenía una depresión que no sabía cómo cómo curar y sabía que eso era un estrés para mi familia. Yo decía: ‘bueno, si yo no estoy, ya no van a tener ese estrés‘.

A mí, Dios me bendijo porque ese año que tuve mi intento de suicidio, me salí de la escuela y perdí todos mis amigos. Todos los que eran mis amigos en ese momento me dejaron de hablar en la escuela pues fue bien público lo que pasó entonces.

Regresar a la escuela fue bien difícil, pero mis papás me ofrecieron cambiarme de escuela y yo les dije que no. Quería regresar a la escuela en la que yo había crecido y quería terminar ahí.

Volví a entrar a la escuela a un grado que no conocía a nadie, repetí mi año y Dios me dio angelitos que son mis amigos hasta el día de hoy. Gracias a ellos logré graduarme de la escuela, he salido adelante con su apoyo y han estado conmigo. Ya tengo 30 años. Han estado más de 15 años en mi vida.

Definitivamente si yo no hubiera tenido todo ese amor y apoyo de mis papás, no sé cómo lo hubiera hecho.

Cuándo inicia la universidad, ¿ya estaba el arte en su corazón?

Eran proyectitos y cuando me mudé a Texas, empecé a pintar otra vez casi que todos los días para poder expresarme porque para mí, la pintura no solo ha sido sanadora; sino que también me ayuda a expresarme cuando me cuesta hablar. Así fue como descubrí el arte abstracto en la universidad.

Cuando me fui a la universidad obviamente era un gran miedo el no poder sola, el no saber si iba a tener otro episodio fuerte. Al principio todo iba bien hasta que ya no.

¿Y por qué hasta ya no?

Porque en mi último año me diagnostican un microadenoma en el cerebro. Fue un tiempo bien complicado porque me diagnostican aquí en San Pedro Sula.

Ya tenía que regresar a la universidad para mi último semestre y cuando llegué a presentar mi caso, los doctores allá no se decidían qué hacer. Unos querían operar y otros no querían operar.

También, cuando me descubrieron el desbalance hormonal, eso desató una depresión en mi pero extrema. Me fui a lo más oscuro que he vivido en mi vida. No hallaba salida, no me podía levantar de la cama, no podía nada. Si no es porque mi hermano estaba viviendo conmigo, no sé cómo hubiera hecho.

¿Cómo logra contarlo sin llegar a las lágrimas?

Porque creo que ya estoy en una etapa en la que acepté lo que he vivido. He aceptado que es mi pasado y no lo puedo cambiar.

Ahora lo que yo más deseo es crear conciencia, alzar la voz para toda esa gente que no tenga la fuerza de hacerlo. Sé que puedo.

No me importa que la gente vaya a ver esta entrevista y sepa todo. No me da pena porque es más grande el propósito, porque sé que este tema es mucho más grande que yo.

Es mucho más grande todas las personas que siento que puedo llegar a ayudar solo por alzar la voz, solo por hablar. ¿Por qué no?

No estoy diciendo que si yo no lo hago, alguien más no lo va a hacer. Espero que sí, pero ya he pasado por muchas cosas en las que he logrado salir adelante, he logrado tener la fuerza para superar muchas cosas y me rehuso a creer que Dios me ha dado todo esto solo porque sí.

Sí creo que todo esto tiene un propósito más grande en mi vida y para mí ese propósito es alzar la voz para otras personas que no lo puedan hacer.

pintora andrea gomez selman houssein

¿El proceso creativo ha sido parte del respiro?

Mi proceso creativo depende mucho de lo que esté viviendo, porque a veces solo quiero pintar y a veces solo quiero escribir.

Hay piezas o poemas que escribo que los quiero representar en una pintura y hay pinturas que hago, que después digo: ‘esto tiene que convertirse en un poema‘.

Siempre estoy explorando, siempre estoy creando, siempre estoy enseñándome nuevas técnicas, porque formalmente solo recibí clases de óleo. Todo lo demás lo he aprendido sola experimentando.

¿Y qué pasa cuando tiene definido el concepto creativo?

Un color que uso mucho es el blanco porque es el color con el que puedo aclarar muchos de los colores que uso. También, porque me ayuda a crear transparencias. Eso ayuda a crear diferentes capas y a crear dimensión en el cuadro.

Normalmente la gente crea dimensión con sombra, pero me gusta hacerlo jugado con la transparencia o lo fuerte que va a verse el color en la obra.

¿Tu obra es ambigua o la persona identifica al autor o la autora?

No creo que la gente pueda saber que lo hice yo o que lo hizo una mujer, pero al mismo tiempo cuando alguien ve mis obras sabe que lo hizo una sola persona como que tiene mi toque.

Si no me conocen artísticamente, creo que no hay forma de saber si lo hizo un hombre o una mujer.

¿Cuál ha sido el mayor desafío que ha enfrentado en su carrera artística hasta el momento?

Especialmente aquí en Honduras es que me dicen que lo que yo hago no es arte o que es una payasada o que no es arte de verdad. Ese probablemente ha sido lo más desafiante que me he encontrado.

¿Esos comentarios han abonado a su autoestima artística?

Cuando recién me mudé de regreso a Honduras, sí me afectó. Es más, dejé de ir a eventos colectivos porque no me gustaba oír que la gente dijera personas que yo admiraba como artistas.

Además, que me dijeran que eso no era arte de verdad, que yo hacía aquí, porque era la única presentando arte abstracto en el lugar en ese momento.

Entonces tomé la decisión de seguir con mis redes pero no iba a colectivos aquí en San Pedro hasta que apareció Nora en mi vida y me dijo ‘hagamos una exhibición juntas’.

Creo que a veces, no sé si esto va a sonar muy pesado, pero a veces es falta de educarse sobre el arte; porque si uno va a museos, va a encontrar de todo tipo. No solo va a haber arte tradicional.

Hay arte impresionista, arte tradicional y figurativo, hay arte abstracto, arte surrealista y todos son tipos de arte. Uno no es más que el otro.

¿Qué vacío, necesidad o inquietud interior le ha llevado a expresarse a través de la pintura abstracta en lugar de un lenguaje más figurativo?

Creo que es la necesidad de comunicarse con otros sin tener que enseñar algo literal, algo figurativo.

Para mí sería muy fácil, y les puedo enseñar cuadros que he hecho. Gané una competencia de surrealismo. Empecé en tradicional, en figurativo, pero para mí es mucho más interesante crear una conversación sin la necesidad de palabras a pura obra abstracta.

Además, expresarme de cierta manera, expresarme sin que la gente sepa que estoy expresando; porque no saben la persona, no puede saber exactamente qué es lo que yo quería dar al ver la obra.

Me da la libertad de expresar sin que la otra persona venga y diga: ‘ah eso ella está mostrando tristeza‘, porque no es como que estoy enseñando a una persona llorando. Simplemente me estoy expresando a través del movimiento, del color, de la textura.

¿En su exposición Dos miradas, un pulso vivo busca encontrar respuestas, formular nuevas preguntas sobre usted o por los dilemas existenciales?

En esta serie Dos miradas, un pulso vivo creo que la pregunta más recurrente fue cómo una conversación y una conexión puede cambiar una vida inesperadamente.

Obviamente esto no era algo que yo esperaba que iba a pasar en mi vida. Hace seis meses, si me hubieran dicho que iba a tener una exposición con Nora Buchanan, jamás me lo hubiera esperado.

Por eso decidí explorar ese tema en mi serie porque Dos miradas, Un pulso vivo reúne dos generaciones de artistas: una emergente como yo y una ya establecida como Nora.

Además, trae a dos mujeres que pintan en el lenguaje abstracto de diferente manera y entablan una conversación a través de los colores, a través de las obras. Es el mismo lenguaje pero es completamente diferente. Mis obras no son iguales a las de Nora y eso es, traer dos generaciones en un mismo lugar en un mismo espacio.

¿Qué emociones le resultan más difícil de plasmar en un lienzo y por qué?

La emoción que más me cuesta expresarla en mi día a día o en una obra es el enojo, porque le tengo miedo a la confrontación. Expresar el enojo me ha costado mucho.

¿Cree que el arte abstracto revela más del artista que de la realidad que lo rodea? ¿Por qué?

El arte abstracto es muy íntimo con el artista, porque no sólo estás explorando un tema en específico; sino que normalmente uno encuentra inspiración de su día a día o de su vivencia en ese momento.

Uno logra conocer más del artista a través de su obra. Por eso existe el periodo azul de Picasso. Cuando él estaba pasando por una depresión, todo lo pintaba azul. Siento que a medida uno explora las obras abstractas y explora el artista, puede descubrir mucho más del artista.

¿Cómo influyen las experiencias personales de Andrea, incluso las más dolorosas o víctimas, en la construcción de una obra?

Influyen demasiado. Todo lo que escribo y todo lo que pinto son cosas que he vivido, son cosas que me han pasado.

De ahí saco la inspiración, de mi día a día, de mi pasado, de mi presente, de lo que yo aspiro, de lo que yo sueño. De todo eso viene la inspiración diaria.

pintora andrea gomez selman houssein

En un mundo que busca explicaciones inmediatas, ¿qué valor tiene para usted crear piezas abiertas a múltiples interpretaciones?

Me encanta porque el arte abstracto te hace detenerte. Te hace pararte enfrente de la obra y decir: ‘pero si la veo de allá atrás veo una cosa y si la veo más de cerca veo más detalles‘.

Al principio juega con tu mente porque no sabes qué está viendo, y tu cerebro lo que busca es inmediatamente reconocer algo.

Te hace pararte, te hace sentarte, te hace parar y fijarte en la obra, y poco a poco tu cerebro está intentando descifrar qué está viendo y cuando ya sabe que no es algo literal, empieza a explorar sus emociones. Entonces, ayuda a la persona que está viendo la obra y ayuda también a conocerse más.

¿Existe alguna emoción, recuerdo, etapa de su vida que se repita constantemente en su trabajo sin que lo planee?

El amor de mis abuelos,. Mi abuelo era arquitecto, mi abuela estudió música y básicamente mis abuelos eran los que nos iban a recoger a la escuela, nos andaban de arriba para abajo, pasábamos con ellos, no había días que yo no veía a mis abuelos.

Ellos inculcaron en mí no solo el amor por la curiosidad, sino el amor por el arte y el amor por apoyar a los demás.

¿Cómo dialogan el caos y el control dentro de su proceso creativo?

Es muy divertido porque yo tengo TOC. Entonces, TOC es un trastorno obsesivo – compulsivo. Eso causa que yo sea o intente controlar muchas cosas y intente ser bien perfeccionista.

Cuando estoy pintando me libero, se me olvida completamente y por eso es que a mí me encanta.

Antes, cuando recién me diagnosticaron, yo no podía ni mancharme las manos. Ahora yo pinto con mis dedos y no hay problema, entonces para mí es una forma de libertad expresiva.

¿Qué le dice a quienes piensan que los que hacen arte abstracto son personas convulsionadas en su mente y en su corazón y que tienen demasiadas nebulosas?

Bueno, definitivamente soy una persona que tiene mucho en su cerebro. Soy una persona muy inquieta y me encanta explorar. Siento que eso hace que la obra sea más interesante.

La sensibilidad del artista hace que una obra tenga más. Si uno vive sus emociones más fuertes, eso no es una debilidad, especialmente si sos artista, esa es tu fortaleza.

¿Qué ha descubierto de usted a través de los años dedicados a la pintura?

He descubierto muchas cosas, pero uno, que tengo la habilidad de que si yo quiero aprender algo, voy a buscar la manera de aprenderlo, aunque no tenga alguien que me lo enseñe.

Y dos, que soy una persona muy, muy, muy curiosa, que tal vez de niña tal vez no me lo imaginaba o no me lo esperaba y soy una persona bien persistente. Si me queda algo mal lo vuelvo a hacer, no me importa.

¿Considera que una obra está terminada cuando usted lo decide o cuándo deja de pedirle algo más?

Las dos cosas, pueden suceder las dos cosas. Normalmente cuando uno trabaja en macro, como trabajé ahorita, ocupa un espacio un poco más grande; porque uno tiene que poder ponerse muy, muy, muy lejos de la obra y verla de todos lados.

Entonces, a veces yo puedo decir y ver una obra y decir, le falta, pero también me ha pasado que yo veo una obra y digo, está perfecta, está completa, esto es lo que quería demostrar.

Me pasó mucho en esta serie. Hay un cuadro que me tardé más de dos meses, que fue el primer cuadro que empecé a pintar. Pensé que iba a ser fácil, porque sabía lo que quería expresar, pero en realidad ese cuadro me retó y ya ni terminó siendo la obra principal. Una vez logré como destrabarme de eso de que tenía que quedar perfecto, la serie fluyó súper rápido.

Hay muchos pintores que trabajan con una copa con vino, con música, con videos, en un ambiente lleno de libros, pinturas o primero estudian qué es lo que van a hacer. ¿Es su caso?

No. Uno, yo no tomo. Entonces, no me gusta que sustancias extras controlen mi cuerpo en el momento que estoy creando, pero sí soy una persona que estudia un montón.

Cuando voy a empezar a pintar una obra, no me gusta buscar referencias, porque no estoy buscando recrear algo que ya existe. Estoy buscando innovar y buscar mi esencia.

No quiero que la esencia de otro artista esté sobre mi obra, porque quiero que mi obra diga y que la puedan ver y digan: ‘eso la pintó Andrea Gómez – Selman‘.

¿Qué papel juega el silencio en su proceso creativo y reflexión artística?

Un gran papel. Aquí donde me ven que estoy hablando y conversando y así, eso era algo que yo no hacía antes. Era una persona bien callada.

Me costaba mucho comunicar, me costaba mucho hablar o entablar una conversación con alguien más y contar mis vivencias. A través del arte y a través de la escritura aprendí a expresarme.

Entonces, ese silencio fue algo, la necesidad de expresarme sin usar palabras fue un gran impulso para mí.

¿Cómo reacciona cuando alguien interpreta una obra suya de manera distinta a su intención original?

Me fascina porque me hace ver la obra a través de los ojos de los demás y me encanta porque ese es el propósito. El propósito es crear una conversación.

Yo no quiero que mi obra solo diga lo que yo quiero decir. Quiero que la persona tenga la habilidad de verla, explorar y entender lo que la persona quiere entender.

Al final, la persona lo que está entendiendo es algo que refleja su mundo interno, no el mío.

¿Y cuando la persona no entiende pero solo la quiere porque le gusta los colores, la forma, el tamaño o porque se va a ver bien?

Eso me encanta también, porque cuando uno ve una obra, le provoca una emoción y eso lo comprobé en la exposición.

Hay personas que me decían: ‘este cuadro me da paz. No sé por qué, pero me da paz‘. Y lo compraron.

Otro cuadro que me decían: ‘este cuadro me trae demasiada alegría. Lo quiero ver todos los días en mi casa‘. Eso es bonito, saber que le estás creando una emoción positiva a otra persona a través de tu obra.

Si sus pinturas pudieran hablar, ¿qué dirían sobre la sociedad actual?

¡Uff! Siento que mis pinturas retan mucho. Son muy retadoras a lo que está socialmente aceptable en este momento. Entonces, definitivamente, mis obras son obras con mucho carácter, con mucha valentía, que no les importa si las critican o no.

Creo que mis obras les dirían: ‘yo soy arte y estoy aquí para quedarme‘.

¿Qué colores jamás utilizaría en su obra y por qué?

Colores, no tengo miedo de usar ningún color. Todos los colores son, me gusta explorar todos los colores.

He hecho piezas que son solo negras y rojas y he hecho obras que son bien coloridas, como las que vieron en Dos miradas, un pulso vivo, pero creo que eso depende mucho del tema que se está explorando y de lo que quiero expresar. Entonces, no hay ningún color que yo me prohíba usar.

Así como en los colores, ¿se atreve con los implementos?

Me encanta desafiar lo convencional. En muchos de mis cuadros usé trapeador como un pincel gigante.

También usé limpiavidrios. Le quité el hule que traen los limpiavidrios y usé la parte de metal como paleta gigante. Como los cuadros eran tan grandes, las paletas que normalmente uso no cubrían lo que yo quería cubrir.

Entonces tuve que ir a diferentes ferreterías a ver qué encontraba para poder inventar cómo iba a hacer mis herramientas.

¿Cuál es la transformación más profunda que el arte provoca en su manera de entender la vida?

Definitivamente, el arte me ha enseñado a soñar en grande. Me ha enseñado que ningún sueño es muy grande y me ha enseñado que a través de la persistencia, la disciplina y la resiliencia; uno puede lograr lo que se propone.

¿Qué legado emocional, espiritual o humano le gustaría dejar a través de sus obras para futuras generaciones?

Mi mayor sueño, porque Honduras es un país con mucho, mucho talento, es que las personas jóvenes vean esas obras y se atrevan a mostrar su arte, se atrevan a seguir sus sueños y que se inspiren y no se aten a lo convencional.

Que quieran romper las normas que son socialmente aceptables en el arte.

pintora andrea gomez selman houssein

¿Qué papel juega el color, la forma y la textura en sus trabajos?

Pues lo es todo, porque sin el color, sin la textura, no podría expresar lo que quiero expresar, no podría crear lo que quiero crear.

La textura es probablemente lo que más uso porque me encanta que la obra tenga dimensión, que tenga profundidad, que uno se acerque y vea una cosa y que de lejos vea otra cosa.

Entonces, son indispensables definitivamente.

¿Hay artistas, movimientos o experiencias personales que influyan en su obra?

Sí, pues el amor por el arte surge por mi abuelo. Él era arquitecto sampedrano y coleccionaba arte hondureño. De ahí surge mi amor por el arte.

Mi tía es doctora, pero pinta y pinta hermoso. Su tema principal es el mar. Me ha enseñado que uno no tiene que ser solo una cosa, que puede ser muchas cosas a la vez.

¿Existe una obra que considere especialmente significativa y por qué? ¿Cómo se llama?

Creo que la obra en que descubrí que sabía ser artista, que no tiene nada que ver con lo que pinto ahora, pero es un bodegón que está en el comedor de mi mamá.

Mi mamá no me dejó ni regalarla, ni botarla, ni nada. Mi mamá vio esa obra y dijo, esa obra es mía.

Y después de que terminé esa obra fue cuando me di cuenta que no solo tenía la habilidad, sino las ganas de ser artista.

¿Qué proyectos o metas artísticas tiene después de la exposición Dos miradas, un pulso vivo?

Hay demasiadas. Ya me inventé como 50 metas más, pero la principal creo que es hacer mi primera exposición individual, que si Dios lo permite va a ser febrero o marzo 2027. Ya estoy trabajando en ella.

Y mi siguiente meta es abrir un estudio de arte, que eso sí va a pasar este año, si Dios lo permite también.

No solo va a ser mi estudio para crear mis obras, sino que voy a dar talleres creativos para exponer a la sociedad sampedrana a otro tipo de arte.

pintora andrea gomez selman houssein

Si pudiera resumir su obra en una sola palabra, ¿cuál sería y por qué?

Valentía porque mi obra definitivamente no tiene miedo al que dirán, no tiene miedo a ser juzgada y tiene la valentía de mostrarse al mundo tal y como es.

¿Qué le enseñan los errores o los accidentes que ocurren durante el proceso creativo?

Que los errores son parte de la vida y que hay que aprender de ellos.

¿Cuál ha sido la crítica más valiosa que has recibido hasta el momento y cómo ha impactado en su desarrollo artístico?

Probablemente que procrastino mucho y eso me ha impulsado a ser más disciplinada.

En una época dominada por la tecnología y las imágenes digitales, principalmente generadas por la inteligencia artificial ¿qué papel cree que desempeñe la pintura abstracta?

Creo que la pintura abstracta está aquí para quedarse, no se va a ir a ningún lado y el papel que juega es mostrar que la obra hecha por manos humanas es indispensable para nuestra sociedad y nuestra cultura.

pintora andrea gomez selman houssein

En un país donde el talento muchas veces crece en silencio, el respaldo marca la diferencia. Banpaís se consolida como un referente en el apoyo al arte hondureño, apostando por quienes construyen identidad desde la creación.

La pintora Andrea Isabel Gómez Selman – Houssein se une a la lista de pintores de El arte de mi país by ICONOS Mag y Banpaís Honduras, para compartir un testimonio vivo del poder que tiene la pintura para transformas vidas.

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