Estilo de vida

Jorge Bueso Arias protagoniza nuestra Edición Digital

No todas las personas dejan huella en la vida. Jorge Bueso Arias tiene ese privilegio. Acaba de cumplir un siglo, se mantiene con salud y es un ejemplo de hondureño para la historia. El intachable banquero es hijo ilustre de Copán, un departamento donde es amado, admirado y respetado.

El 14 de septiembre 2019 arribó a 100 años de vida. Ese cumpleaños fue motivo de júbilo y orgullo, porque casi nunca un hondureño de su talla cumple un siglo de vivir y servir.

Portada Jorge Bueso Arias

Jorge Bueso Arias nació en Santa Rosa de Copán. Ahí ha vivido desde siempre, aunque siendo un bebé y hasta casi los cinco años, residió en San Pedro Sula porque su padre fundó un negocio llamado Casa Bueso Hermanos.

Era hijo de los apreciados e inolvidables Lastenia Arias Fiallos y Manuel Bueso Pineda, gente bien de occidente que supo formar un verdadero ejemplar hogar.

Ejemplo de vida

Su padre, a quien todos le llamaban Melo, fue empresario, cónsul de Honduras en El Salvador y hasta alcalde de Santa Rosa de Copán. Su madre, hija del presidente hondureño Juan Ángel Arias Boquín. De ellos, Jorge Bueso Arias y sus cinco hermanos más tuvieron los mejores ejemplos y cada uno los practicó en vida y lograron ser personalidades de respeto y admiración en el país.

Como todo niño de familia, su educación fue integral. La primaria la cursó en la escuela Jerónimo J. Reina y luego su etapa colegial la vivió en el instituto Álvaro Contreras. A los 18 años, se mudó a Londres, Inglaterra, para aprender el idioma inglés durante ocho meses. Ese reforzamiento le ayudó a la vida universitaria en la Louisiana State University de Baton Rouge, Louisiana, Estados Unidos. En 1941, teniendo 22 años, recibía el título de licenciado en administración de negocios y con esos conocimientos llegó a Honduras para trabajar.

Su papá le asignó su primer trabajo: hacer el inventario total del negocio de la familia: Casa Bueso y Hermanos. Tiempo después, ingresó a la familia laboral del desaparecido banco El Ahorro Hondureño, donde escaló puestos a puro talento y pulso, hasta convertirse en subgerente general.

Su familia

Ya consagrado como un hombre de futuro y un caballero visionario, se enamoró de la entonces damita Mercedes Callejas Bonilla. Ella era hija de Juanita Bonilla, hija del ex mandatario Policarpo Bonilla y de Venancio Callejas, un dirigente nacionalista en contra el régimen del dictador cubano Fidel Castro.

Su noviazgo fue de lo más formal, tal cual exigía la época y el linaje de ambos enamorados. En 1950, se casaron y con el tiempo nacieron sus dos hijos, Manuel Venancio e Isabel Bueso. Ese amor ha sido eterno.
Con la experiencia, la directriz de sus padres y sus metas claras como hombre de bien, aunado la experiencia laboral, Jorge Bueso Arias decidió crear un banco de prestigio y trayectoria.

Se lo propuso a su padre y este lo apoyó al igual que su familia. Es así como diez años después de haberse titulado internacionalmente, justo un 1 de septiembre de 1951, nació Banco de Occidente.

El gran nacimiento

Jorge Bueso Arias representa mucho más que dedicación, inteligencia y honestidad. Significa respaldo e integridad, así como una mano amiga para el emprendedor. Por eso creó el lema de Bancocci: Apoyando al pequeño de hoy, hacemos el grande de mañana.

Su mayor aporte a Honduras es esta institución financiera, cuyo capital inicial fue de 100 mil lempiras. Mil acciones valoradas en 100 lempiras cada una, fue el capital semilla con el que empezó a operar la entidad en la Sultana de Occidente.

Don Jorge, creó una visión y una misión de servicio hacia todos los copanecos, quienes de inmediato confiaron en su banco para sus ahorros, asesorías y préstamos para comerciantes, productores de tabaco, café, cacao, agricultura y familias enteras.

Veinte años después de su fundación, Banco de Occidente se expandió en Honduras. Ahora, en sus 68 años de ocupación financiera, el banco presta servicios en casi los 18 departamentos y cuenta con sucursales y oficinas, para fortalecer la banca del país.

Jorge Arturo Bueso Arias ha sabido trabajar sin descanso, con arraigado deseo de prosperidad y economía sostenible para la patria que lo vio nacer. Además, por las cientos de familias que tienen sustento, por los muchos empresarios y emprendedores y por todos aquellos soñadores que no tienen a dónde acudir para cumplir sus sueños y encuentran en Banco de Occidente, la mano amiga.

Un ejemplo centenario

Con los años, aquel jovencito copaneco se forjó un destino brillante del cual, si vivieran, estuvieran muy orgullosos sus padres.

Gracias a su carrera en las finanzas, incursionó en puestos estatales. Llegó a ser ministro de Economía y Hacienda en la administración presidencial de Ramón Villeda Morales. Está considerado entre los mejores funcionarios en la historia del país. En el año de 1970 fue postulado para presidente de Honduras, pero para desgracia del país, no obtuvo el apoyo de los hondureños.

Sin duda su visión, integridad y rectitud hubieran cambiado la historia democrática y gerencial de una nación que merece y exige más ciudadanos como él. Es uno de los pocos hondureños que ha desempeñado cargos gubernamentales en gobiernos liberales y nacionalistas. Jamás fue evaluado por el color político, sino por su capacidad, acciones e integridad. Además, es uno de los pocos hondureños que puede contar lucidamente, los pormenores de la guerra de Honduras y El Salvador en el año de 1969. Tenía 50 años y quiso evitar, a toda costa, que el conflicto desencadenara consecuencias nefastas para ambas naciones. Lastimosamente no pudo impedir esa guerra.

Hondureño de oro

Don Jorge ha ofrendado tantos aportes al país. Sus consejos valen oro. Sus frases son el mejor legado de sabiduría para las futuras generaciones. En estos 100 años, los premios no podían quedar por fuera. Se los merece por centenares. Ha sido condecorado con el galardón Boris Goldstein al Mejor empresario del año, Orden José Cecilio del Valle Gran Cruz Plaza de Oro, Ingeniero Agrónomo Honoris Causa por la Universidad Zamorano y hasta el premio Valmoral.

En diciembre 2019, recibirá la máxima distinción empresarial de Honduras: el galardón El Forjador, que confiere la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés, CCIC. De hecho, Jorge Bueso Arias hará historia una vez más al ser el primero y el único, hasta el momento, en recibir esta presea durante un almuerzo. Anteriormente ha sido en una gala por la noche.

Tantos méritos, tanta sabiduría, tanta integridad y tanto respeto. Un hondureño que se ha codeado con los grandes y los grandes lo han respetado, porque como él, muy pocos y cada día son menos en un país como Honduras.

«Estoy en el ocaso de mi vida. Los jóvenes son ahora quienes tienen que saber, cuál es el país que quieren. Debe ser un país donde se respeten las instituciones y la Constitución».

Jorge Bueso Arias
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